Educación

Más 1.200 variantes genéticas influyen en el éxito educativo

Escrito por Marcos Merino

Científicos de más de 200 instituciones científicas han identificado, gracias a uno de los mayores estudios genéticos realizados hasta la fecha, 1.271 variantes genéticas asociadas con los años que una persona permanece escolarizada.

En los debates sobre la naturaleza humana, sobre por qué cada persona es como es (física y psicológicamente), suelen identificarse dos posturas extremistas. La primera, minoritaria, sería la del determinismo genético: somos lo que nuestros genes marcan, y poco o nada podemos hacer por cambiarlo a lo largo de nuestra vida. La segunda, con amplio predicamento entre opinadores y científicos sociales, plantea una naturaleza humana maleable, en la que toda nuestra personalidad y capacidades dependen de nuestro entorno social, muy especialmente del tipo de educación que recibamos.

Uno de los temas más espinosos a la hora de debatir sus causas es el del rendimiento escolar. Lo cierto es que éste es uno de esos temas en los que, como decía Aristóteles, “en el término medio está la virtud”: nadie puede discutir el gran peso de los factores socioeconómicos en el mismo, pero la realidad es que sí, el rendimiento escolar también es, en palabras de los científicos, “moderadamente heredable”.

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O eso es, al menos, lo que ha sentenciado un equipo de investigadores de más de 200 instituciones científicas de todo el mundo tras examinar la composición genética y el historial educativo de más de un millón de personas de 15 países europeos. Los resultados del estudio demuestran que 1.271 variaciones del ADN están asociadas a los años de escuela que completa un individuo, incluidos los genes relacionados con el desarrollo cerebral y la comunicación neuronal.

Estamos, por tanto, ante un marcador poligénico (un fenotipo influenciado por más de un gen) capaz de predecir más del 11% del éxito educativo entre individuos. “Tener un contador poligénico bajo no significa que alguien no logre un alto nivel de educación”, explica el sociólogo Robbee Wedow, quien precisa que elementos como la ambición, la situación familiar, el estatus socioeconómico y otros factores desempeñan un papel más importante que los genes.

“Como con muchos otros resultados, lo que importa es la interacción entre el entorno y la genética”, añade el experto. El metanaálisis –uno de los mayores estudios de genética humana realizados hasta la fecha– identificó así tres fenotipos que están altamente correlacionados genéticamente con el logro educativo: el rendimiento cognitivo, capacidad de autoevaluación matemática y la culminación de la clase de más alto nivel de matemáticas.

Vía | Agencia Sinc

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.