Educación

David Calle, el “profesor youtuber”

David Calle

David Calle se dio cuenta de que podía ayudar mucho más a sus alumnos gracias a las capacidades de Internet. Hoy es un ‘youtuber’ con 415.000 suscriptores.

Cuando se es pequeño hay quienes aborrecen las matemáticas, otros las ciencias y otros no soportan la sintaxis. Y, en ocasiones, los modelos educativos tradicionales no son suficientes para conseguir que los más jóvenes consigan superar sus recelos iniciales y superarse cada día, ya no sólo académica sino también a nivel personal.

Un ejemplo de cómo la educación es capaz de superar barreras y ayudar a los alumnos a aprender de nuevas formas es David Calle. Este profesor de matemáticas se dio cuenta de que, siguiendo el sistema convencional de enseñanza, no podía atender a sus alumnos de la forma en que le gustaría. Hoy, es uno de los “youtubers” de moda, con más de 415.000 suscriptores que ven a diario sus clases de matemáticas. También ha creado su propia plataforma de educación online, Unicoos.com, totalmente gratuita.

TICbeat ha querido hablar con él para conocer un poco más a este profesor tan disruptivo y cómo se gestó la idea de convertir sus clases en vídeos en la Red.

 

TICbeat.- ¿Cómo surgió la idea de comenzar a dar sus clases de matemáticas en YouTube?

David Calle.- Llevo casi veinte años como profesor de apoyo, en una pequeña academia, y me encontraba siempre con el mismo problema: no me daba tiempo a explicarles a mis alumnos todo lo que necesitaban, siempre sentía que me faltaba algo más que explicarles. Eso por no decir que no podía ayudarles los fines de semana, por las noches, cuando no venían a mis clases… Con esa inquietud llegaba todos los días a casa, hasta que un día mi mujer me propuso subir vídeos de matemáticas a YouTube. La idea me pareció fantástica, pero no fue algo inmediato, tuve que sobreponerme a muchísimas dudas, a la vergüenza de exponerme públicamente, a mi inexperiencia como editor/productor de vídeo, a la incertidumbre de hacerlo bien, al hecho de que no sabía si podía aportar algo diferente entre todos los canales que ya existían. Después de un par de meses, estudiando otros canales educativos en YouTube, y un montón de cosas sobre edición de vídeo, iluminación, retoque fotográfico, fotografía… decidí que tenía algo nuevo que aportar y me puse manos a la obra. Con humildad, pero con la mayor pasión e ilusión, pensando, eso sí, que me verían a lo sumo mis alumnos de mi academia o algún amigo suyo.

 

TB.- ¿Tuvo algún apoyo inicial o persona –amigos, familiares, compañeros que le ayudaran a dar sus primeros pasos en la Red o fue autodidacta?
DC.- Apoyo espiritual, todo el del mundo. Pero no pudieron ayudarme en ninguna cuestión técnica, me tocó aprender poco a poco, por mi cuenta, en plan autodidacta, con la ayuda de Youtube. Yo también vi muchos vídeos…

 

TB.- ¿Qué metas u objetivos de planteaba al comenzar a publicar sus vídeos en Internet?
DC.- La idea fundamental era poder ayudar a mis alumnos, y a aquellos, que me constaba, con la que estaba cayendo, que no podían permitirse una academia o un profesor particular. Me sentía en la obligación de poner mi granito de arena para mejorar un poco el mundo en el que vivimos. Intentando, eso sí, hacerlo de la forma más divertida y amena posible, tratando de transmitir la mayor pasión posible, centrándome en todas aquellas  dudas a las que respondo diariamente desde hace años… Como profesor de apoyo, no soy el que más matemáticas sabe, pero sí sé cuáles son las dudas más habituales, lo que les causa más confusión, lo que les cuesta más…  Sean del instituto que sean, tengan el profesor que tengan… Y eso es un plus. Por otro lado, hay una frase que me encanta de W.B. Yeats, un dramaturgo inglés que dice que “enseñar no es como llenar un cubo, sino como encender una hoguera”. Y mi idea era “incendiar las aulas”, tratar de motivar a los chavales, darles ánimos, inspirarles para que trabajen duro…

 

TB.- ¿Pensó alguna vez que sus vídeos, que hablan de temas densos de matemáticas y ciencias, podrían superar en reproducciones a muchos de los fenómenos virales de la Red?
DC.- No, nunca pude suponerlo, y menos dando clases de ciencias. Soy el primer sorprendido.

 

TB.- ¿Qué acogida tuvo por parte del público en general? ¿Qué opinaron también sus alumnos del mundo físico sobre sus vídeos?

DC.- Al principio, fue todo muy despacio, pero nunca me preocupó el hecho de que mis vídeos se vieran más o menos veces… Simplemente grababa todos los vídeos que me pedían. Al principio incluso los dedicaba personalmente. Ahora sería imposible, claro. Pocas semanas después de empezar a subir vídeos a Youtube, comencé a recibir cada día peticiones de más vídeos, incluso de otras asignaturas. También, eso no ha cambiado (aunque ahora me ayudan muchos otros usuarios a hacerlo), desde el primer día me propuse responder una a una a todas las dudas y comentarios que me llegaban. Y no ha habido un solo día en cuatro años, ni siquiera en vacaciones, que no haya dedicado un par de horas al menos a tratar de ayudarles. Pero no a hacerles los deberes, sino a ayudarles si trabajan duro antes, a darles empujoncitos cuando se atascan, recomendándoles que vídeo deben ver para resolver sus dudas… Eso creo que también fue importante para el crecimiento del canal.

 

Mis alumnos “reales” flipan. Están acostumbrados a verme haciendo el “ganso” muchas veces y me comentan porque salgo tan serio (aunque tampoco sea excesivamente serio en mis vídeos).  Y también creo que, en el fondo están un poco hartos ya de mí… Ahora, que ya hay más de 600 vídeos, la mayoría de las veces les hago listas con los vídeos que deberían ver en casa para que luego me pregunten cosas concretas y aprovechemos más el tiempo en clase.

 

TB.- ¿Cuál crees que es el papel de las nuevas tecnologías a la hora de hacer más universal el acceso a la educación?

DC.- Indudablemente las nuevas tecnologías eliminan cualquier barrera física y puedes ayudar a tus alumnos a cualquier hora, en cualquier lugar, antes de un examen, cuando van de camino a clase en el tren o el autobús. Y en cualquier lugar del mundo, lo cual me parece impagable. Y más ahora, teniendo en cuenta la profunda penetración en el mercado de smartphones, tablets, Smart TV… Además, las nuevas generaciones han nacido prácticamente con un smartphone en la mano, viendo vídeos en Youtube, consultando Internet día tras día. Son nativos digitales y si les das a elegir entre un libro y un vídeo (o una app o un videojuego educativo), se decantarán siempre por estos últimos. Las nuevas tecnologías fomentan la interactividad y les resulta más fácil centrar su atención.  Sobre todo ahora que está tan de moda, por desgracia, conceptos como el síndrome de atención parcial continua, del déficit de atención…

 

TB.- ¿Qué ventajas crees que alberga la educación 3.0 frente a los modelos de enseñanza tradicionales?

DC.- Se dice que Internet es una fuente ingente de conocimientos y sí, es así, hay que aprovecharla. Pero lo que realmente me fascina de la red es la posibilidad que nos ofrece Internet de comunicarnos. Más que poder usarlo como una mera herramienta de cálculo o consulta… Y esa capacidad, hace más sencillo poder crear una comunidad. En el caso de Unicoos, por ejemplo, es algo de lo que me siento especialmente orgulloso. Se trata de un espacio donde se sienten cómodos pues todos tienen sus mismas “dificultades” y eso les une. Y cada día, miles de personas acceden a Unicoos para preguntar sus dudas y para ayudar a otros con las suyas. Y siempre hay algo interesante, alguna noticia destacable que en la otra parte del mundo, pueden compartir los unos con los otros… Sin duda, eso les da una visión más global del mundo que les rodea y les será más fácil  enfrentarse a un mundo cada vez más globalizado.

TB.- Has fundado tu propia academia online, Unicoos. ¿Qué buscas con esta iniciativa? ¿Qué resultados estáis consiguiendo?

DC.- La idea fundamental es ayudar a la mayor cantidad de alumnos posible de la mejor manera posible. Y que tengan a su disposición en Unicoos, gratis, todo lo que necesitan para estudiar: un foro de dudas online en tiempo real, toda la teoría y ejercicios que necesitan para repasar, más vídeos de más asignaturas y niveles, exámenes de autoevaluación, una plataforma de videoclases particulares… En suma, que Unicoos se convierta en una academia online que sea la mejor herramienta posible en español para que los profesores practiquen “fllipped classroom”, con el único objetivo de sumar. Por supuesto, no pretendemos cerrar ninguna academia (yo tengo una, de hecho) ni sustituir la labor de un profe en clase. La acogida por parte de “mis unicoos” está siendo excepcional. Ya hay más de 60.000 alumnos inscritos y las visitas crecen día tras día… Además de que podemos controlar mejor todo lo que ocurre, hemos optimizado al máximo los foros online y practicamos gamificación a muchos niveles, con la intención de motivarles aún más si cabe a estudiar y a ayudar a otros. El hecho de que no cobremos a nuestros alumnos hace más difícil crear un modelo de negocio que haga escalable y sostenible a Unicoos. Todo lo que te comentaba necesita de una plantilla, para lo cual necesitamos ingresos. Estamos negociando y buscando constantemente ingresos vía patrocinio o publicidad y por ahora, solo McGrawHill ha apostado por nosotros. Parece ser que lo más importante para muchas marcas es el número de visitas o el impacto viral inmediato que se puede conseguir, pero yo siempre digo que, aunque nuestros vídeos no tengan cientos de miles de visitas el primer día, si que tienen cientos de miles de visitas durante cuatro años o cinco años. Además creo firmemente que apostar por la educación, gratuita y de calidad, en España y Latinoamérica, no es comparable con un vídeo de gatitos, por muchas visitas que tengan. No hay mejor apuesta que la que tiene que ver con nuestro futuro. Y nuestro futuro está ahora mismo en las aulas.

David Calle

TB.- ¿Cómo crees que debe ser la actitud de un profesor en pleno siglo XXI? ¿Crees que los docentes están preparados para adoptar una aproximación más digital a la enseñanza?

DC.- Fundamentalmente se trata de tener un espíritu abierto y de adaptarse lo antes posible al cambio. Al principio es duro, la tecnología puede ser a veces un “problema”. Pero resolver ese “problema” puede ayudar a encontrar miles de soluciones… En mi humilde opinión, el sistema educativo está absolutamente obsoleto. No tiene sentido que en la mayoría de los casos se sigan impartiendo algunas asignaturas (sobre todo las de ciencias) de la misma forma en la que se hacían cuando yo era pequeño, que ni siquiera existía Internet. Creo además firmemente que un profesor debe ser alguien que haga preguntas y no que dé respuestas, que fomente el espíritu crítico de sus alumnos y les anime a encontrar soluciones, les acompañe en el proceso, como guía pero no como única fuente de soluciones.  Y también potencie el trabajo en equipo para aprovechar las virtudes innatas de cada persona, lo que les hace diferente al resto, lo que les hace unicoos, de manera que pueden dar lo mejor de sí mismos y contribuir con su aportación en mayor medida al éxito colectivo. De esa manera, además, potenciarán su inteligencia emocional, vital en su futuro. En la mayoría de los casos, la vida real es lo que les depara, deberán trabajar con otras personas, resolver/asumir conflictos, delegar en otras personas, adquirir responsabilidades, etc.

 

TB.- Finalmente, algún mensaje para alumnos y profesores a la hora de aprender online.

DC.- A los profesores, sólo puedo recomendarles pasión y una cita que me ayudó mucho a empezar “si haces lo que siempre has hecho nunca llegarás más lejos de donde ya has llegado”. Aprovecho, además para pedirles toda la ayuda que quieran prestar al proyecto. A los alumnos, perseverancia, constancia y trabajo duro… y que nunca se fíen de lo que leen o escuchan. Todos nos confundimos alguna vez (yo el primero) y es importantísimo que mantengan un espíritu crítico con todo lo que reciben, que se pregunten siempre por todo aquello que les rodea y no den nada por supuesto. No hay mejor herramienta para aprender que la propia curiosidad.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.

  • Fabian Francisco Almirón Roxo

    Sus videos me ayudaron a mejorar las materias, es listo y esta para comérselo.