Educación

En Silicon Valley apuestan por una educación innovadora y personalizada

altschool colegio silicon valley

Desde 2013 la red de colegios AltSchool gana popularidad en Silicon Valley. Ofrece una educación personalizada con un enfoque innovador, donde la tecnología acompaña a sus alumnos en el día a día.

En Silicon Valley la innovación también llega a las aulas. Desde sus comienzos en 2013, AltSchool se ha expandido rápidamente por la sede de la tecnología mundial, hasta tener a día de hoy una potente red de 8 colegios repartidos por la zona.

Su sistema dista del método empleado en las escuelas tradicionales. De la mano de la tecnología, ofrece una educación personalizada a sus alumnos con el objetivo de sacar el máximo potencial de cada uno de ellos.

Cada centro acoge desde 35 hasta 120 alumnos, una cifra excepcionalmente reducida lo que los lleva a ser denominados como “micro-colegios”. En las clases conviven estudiantes de distintas edades en un entorno positivo y enriquecedor. Los alumnos de entre 4 y 14 años se dividen en tres grupos.

Su actitud no es lo único positivo: en su última ronda de financiación ha recaudado 40 millones de dólares. Eso si, no es la primera vez que alcanza cantidades admirables ya que en el pasado ha logrado recolectar 130 millones de dólares conquistando los bolsillos de los magnates del mundo tecnológico, entre ellos Mark Zuckerberg.

Pero, ¿quién está detrás de este próspero proyecto? Max Ventilla dejó su trabajo en Google para embarcarse en una nueva aventura con un claro objetivo: integrar la educación en el siglo XXI.  

La tecnología acompaña a los niños desde, literalmente, el primer minuto del día, cuando registran su asistencia en un iPad en la entrada del aula. El colegio cuenta con su propio equipo informático, integrado por trabajadores de compañías como Apple, Uber, Zynga y, por supuesto, Google.

El equipo tecnológico ha desarrollado una plataforma que registra toda la información relevante sobre el alumno, desde sus alergias hasta su progreso. Gracias a dicho sistema los profesores, padres y alumnos pueden trabajar juntos para marcar una serie de objetivos y actividades para cada alumno basado en sus debilidades, fortalezas e intereses individuales.

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La información proporcionada por la plataforma es usada para crear una “playlist” de actividades personalizadas para que cada individuo alcance sus metas. Desde redactar contenidos para blogs, preparar crónicas en base a una visita al parque, hasta crear circuitos eléctricos. Los más mayores incluso diseñan modelos en 3D para el centro, idean recorridos de parkour y plantan su propio huerto interior.

Las curiosas tareas se llevan a cabo en un entorno relajado con puffs y construcciones hechas por los alumnos, donde el profesor puede desplazarse cómodamente por el aula para atender las necesidades de cada alumno mientras el resto se dedica individualmente a su actividad. Las clases no se desarrollan en un único espacio, los estudiantes trabajan en distintas aulas a lo largo del día. Tampoco falta el trabajo en grupo ya que cada día, tras la hora de la comida y educación física, los integrantes se reúnen alrededor de una mesa para desarrollar proyectos comunes.

Aunque de momento el precio (cerca de 20.000 dólares al año) lo convierte en una educación exclusiva, su intención es extender dicho método a numerosos centros públicos y privados. De momento cuenta con algunas escuelas asociadas a los que ofrece el uso de su plataforma y facilita el funcionamiento del método. ¿Será este el futuro de la educación?

Vía | Business Insider

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!