Educación

Visualización de datos geoespaciales para afrontar mejor los temporales

Escrito por Redacción TICbeat

Usando técnicas de Big Data y algo de creatividad podemos predecir los efectos de un fenómeno meteorológico, tomar mejores decisiones y evitar numerosas pérdidas, tanto materiales como humanas.

Este pasado enero, una ola de frío asoló toda Europa causando más de una veintena de muertos. En diciembre, otro temporal afectó a Murcia y la Comunidad Valenciana, dejando tras de sí otros seis fallecidos. La naturaleza se manifiesta de esta forma en toda su grandeza, y su dureza, ante la cual estamos prácticamente indefensos.

¿Cómo podemos, desde la tecnología, prevenir las dramáticas consecuencias de este tipo de fenómenos ambientales? La respuesta está en la visualización geoespacial, una especialización que combina principios de Big Data, inteligencia artificial y creatividad para ayudar a la toma de decisiones basada en información de base espacial.

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“Esta técnica consiste en visualizar datos sobre un mapa. Antes, las técnicas de datos geoespaciales -como el GIS- eran muy caras, pero ahora es algo al alcance de todas las compañías y gobiernos, gracias a la llegada de Google Maps primero y Carto DB luego”, explica Juan Cañada, profesor del Programa Experto en Big Data y del Máster en Big Data y Analytics de U-tad. “La visualización de datos geoespaciales tiene un gran componente descriptivo, porque consiste en contar una historia. El científico de datos conoce el problema, recopila la información apropiada, la procesa y luego tiene que explicárselo a la gente que toma las decisiones, que no siempre entiende tablas y parámetros estadísticos”.

En el caso concreto de los fenómenos meteorológicos, los ‘data scientists’ recurren a fuentes tanto oficiales (como los satélites de la NASA y la Agencia Europea del Espacio), a fuentes abiertas de distintas empresas (incluyendo patrones recogidos en apps o con el uso del Smartphone) o a las redes de sensores de las ciudades inteligentes. “Ahora mismo, todos somos sensores, recogiendo información asociada a una latitud y altitud en todo momento”, admite Cañada.

De este modo, las autoridades pueden anticipar un temporal o predecir las posibles zonas afectadas por una inundación antes de que ocurra, ayudando a tomar decisiones más eficientes a los servicios de emergencia y organizando mejor los recursos disponibles. También permite analizar tendencias y poder evaluar la gravedad de una potencial amenaza, realizando labores preventivas sobre el terreno, como por ejemplo en infraestructuras críticas (energía, puertos, aeropuertos, etc.) y realizando alertas a la ciudadanía basadas en un mejor conocimiento de la situación real.

Según Juan Cañada, experto de U-tad, “ver la información en forma de mapa, viendo las probabilidades de que un evento suceda en un determinado lugar, es un arma muy potente. Los griegos ya empleaban técnicas geométricas para transmitir información y, ahora, sabemos que la parte visual de nuestro cerebro es la parte más potente, capaz de entender relaciones complejas, patrones y excepciones”.

Y de los cielos, las nubes y los vientos pasamos a un mundo más terrenal, porque la visualización geoespacial tiene aplicaciones en un sinfín de campos más allá de la predicción de fenómenos meteorológicos. “Desde la salud, donde podemos predecir una epidemia en una ciudad, hasta la ordenación del terreno, pasando por ingenieros que diseñan carreteras o presas”, añade Juan, “todos pueden beneficiarse de esta tecnología, que cada día es más usada, tanto en el sector privado como en el público”.

TICbeat para U-tad

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