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¿Vale WhatsApp 19.000 millones de dólares?

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Escrito por Elías Notario

Facebook ha comprado WhatsApp 19.000 millones de dólares, una cifra muy elevada ante la que surge la pregunta del millón, sobre la que echamos algo de luz en este artículo, de si el servicio los vale o no

A no ser que durante las últimas horas hayas estado en una suerte de sueño profundo y constante ya sabrás que WhatsApp, aplicación móvil de mensajería instantánea líder a nivel mundial, ha sido comprada por Facebook, red social también líder a escala mundial. Y lo ha sido por una de las mayores cantidades que se recuerdan, 19.000 millones de dólares o unos 13.800 millones de euros, ante lo que surge la pregunta del millón: ¿vale WhatsApp 19.000 millones de dólares?

Como siempre ocurre con estas megaoperaciones de compra entre tecnológicas, responder la cuestión no es fácil, porque dependiendo del analista al que preguntemos obtendremos diferentes veredictos radicalmente diferentes entre sí. Pero empecemos por el principio, que en este caso ese es que en general a todo el mundo le ha sorprendido la elevada suma, y a partir de ahí la cosa queda dividida en dos grandes corrientes: los que consideran que sí, que aunque 19.000 millones de dólares son muchos dólares merece la pena pagarlos por WhatsApp, y los que en base a argumentos varios creen que WhatsApp no vale ni de lejos lo que Facebook ha pagado por ella.

Los argumentos del sí

Esa primera corriente, la de los que por una u otra razón creen que el movimiento tiene sentido, y por extensión la valoración de WhatsApp, es la mayoritaria siendo los siguientes argumentos los más repetidos:

A Facebook no le quedaba otra: el presente y futuro de las redes sociales y de Internet en general pasa por lo móvil. Facebook lo sabe, igual que también saben que las aplicaciones de mensajería instantánea que utilizan la red como eje de comunicaciones se han convertido en competidores potenciales para ellos porque los usuarios móviles demandan este tipo de servicio. De ahí que en los últimos tiempos hayan puesto tantos esfuerzos de desarrollo en su propia solución de mensajería. Sin embargo los mismos no fueron suficientes para frenar el avance de WhatsApp, que con sus 27 mil millones de mensajes gestionados al día y sus 450 millones de usuarios activos al mes se había convertido en una amenaza para Facebook en el sentido de que se estaban llevando usuarios móviles que ellos necesitan como el comer. Y a esto hay que sumar que los otros intentos de comprar servicios de mensajería instantánea bien posicionados no les salieron bien.

Amplía su poderío internacional: Facebook tardó un poco de más en dar el salto a los mercados internacionales, y en algunos han quedado descolgados. Con la compra de WhatsApp, que manda en Europa y también en varios mercados emergentes importantísimo como la India, tienen la posibilidad de conectar al instante con un gran número de personas a las que de otra forma habrían tardado años en llegar. O dicho de otra forma, acaban de asegurarse de que todos o casi todos los teléfonos inteligentes de hoy y del futuro vendidos en mercados emergentes, que son vitales para Facebook, van a correr una aplicación de su propiedad con todo lo que eso significa.

El crecimiento de WhatsApp da miedo: y es que sí, de un tiempo a esta parte el crecimiento del servicio se ha desatado. Lleva un ritmo muy superior a otros grandes de la comunicación basada en tecnología como Gmail, Twitter o Skype y alcanzó los 450 millones de usuarios activos más rápido que cualquier otra compañía en la historia. En concreto si siguen con las tasas de crecimiento que ostentan en la actualidad, en no mucho alcanzarán la cifra mágica de mil millones de usuarios que muy muy pocos consiguen por lo que la aplicación cuadra a la perfección en el plan de Facebook de “hacer el mundo más abierto y conectado”.

WhatsApp sabe cuál es la fórmula del éxito: mientras otras aplicaciones similares de peso han optado por apostar por las ventas in-app y demás, WhatsApp ha mantenido su filosofía cuyos pilares principales son la sencillez y la rapidez la cual les ha convertido en los abanderados de las comunicaciones personales con sólo 32 ingenieros en plantilla (más o menos sale a 1 desarrollador por 14 millones de usuarios activos). Y ya se sabe que a pesar de que las filosofías de empresa son algo intangible, valen su peso en oro si como en este caso triunfan debido entre otras cosas a lo complicado que resulta replicarlas.

Usuarios muy activos: WhatsApp no sólo cuenta con muchos usuarios, los mismos también son anormalmente activos. Afinando más, el número de usuarios activos al día del servicio ronda el 72% del total, que contrasta con los estándares de la industria que andan entre el 10 y el 20%. Además son activos no sólo compartiendo texto sino otros contenidos entre los que destacan las fotos, que siempre han sido un elemento fundamental en la estrategia de Facebook (por eso compraron Instagram también).

Los argumentos del no

Por otro lado tenemos la segunda corriente que decíamos, la de aquellos a quienes el precio de la adquisición les parece una locura. De momento no hay muchos que lo sostengan, pero alguno sí. Por ejemplo Enrique Dans, toda una institución en el análisis de “las múltiples facetas de la tecnología” y quien cree que la valoración de la operación es “directamente demencial” por lo siguiente:

“Sí, muchos usuarios y mucho crecimiento. ¿Y? ¿Realmente alguien piensa que un usuario de WhatsApp se parece lo más mínimo al de otras aplicaciones que generen un mínimo de fidelidad? ¿En base a qué vale uno de los 450 millones de usuarios de WhatsApp unos $42? ¿Es porque pagan alrededor de un dólar por año de uso – aquellos que lo han llegado a pagar? ¿Es porque la app funcione de manera enormemente fiable, sin caerse ni dar problemas nunca? ¿Es porque tenga una propuesta de valor única que nadie puede igualar? ¿Tal vez porque se les asume una fidelidad a prueba de bomba, un fervor religioso que hace que se les vea dispuestos a no abandonar jamás esa plataforma cuyo logotipo probablemente se han tatuado en la piel? ¿O es que son usuarios muy especiales a los que era muy difícil que Facebook llegase?

La respuesta a todas esas preguntas es negativa. La propuesta de valor de WhatsApp es floja y palidece con respecto a muchas otras mensajerías instantáneas. No es especialmente estable – ¿cuántas caídas estrepitosas van últimamente? – ni segura, no tiene una estrategia especialmente brillante, no tiene ninguna estrategia para evitar el spam a sus usuarios, y comunicativamente ha sido históricamente un desastre. Forma parte de una dinámica de adopción que me parece completamente reversible: con la misma rapidez y facilidad que sus usuarios la adoptan, la pueden dejar. Sus usuarios, en un porcentaje elevadísimo, se solapan con los de Facebook, y no está completamente claro que quieran unir el funcionamiento de ambas redes”.

Entonces, ¿en qué quedamos?

En resumen, como hemos visto esto de las valoraciones de las compañías de Internet o muy relacionadas con el medio es algo extremadamente subjetivo y nadie puede asegurar categóricamente que pagar 19.000 millones de dólares por WhatsApp sea algo razonable ni lo contrario.

Ahora sólo hay dos opciones. Una, que aunque el monto de la compra haya sido tan elevado el binomio Facebook+WhatsApp resulte un éxito en el medio-largo plazo, algo que ya hemos visto en diversas ocasiones como por ejemplo cuando Google compró YouTube (en ese momento muchos dijeron que los del buscador habían pagado demasiado y lo terminarían acusando pero al final la jugada les salió perfecta). O dos, que efectivamente Facebook haya soltado demasiado por WhatsApp y nunca consigan rentabilizar el movimiento, lo que también hemos visto en muchas ocasiones.

Sólo el tiempo, que en estos casos es el mejor juez, nos dirá quién tenía razón, y entonces sí se podrá responder sin ninguna duda a la cuestión que nos ocupa de si WhatsApp valía o no 19.000 millones de dólares.

Sobre el autor de este artículo

Elías Notario

Redactor especializado en tecnología e Internet, ahora por @eldiarioes y @ticbeat. Cofundador de la tienda online de regalos desdegaiaconamor.com