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El trabajo de los cazarrecompensas de patentes

patentesA lo largo de años de innovación y lanzamiento de novedades, las compañías tecnológicas han acumulado montones de patentes, por su papel como entes creadores. Pero esta enorme cantidad de documentos no está almacenada en unos estantes, llenándose de polvo, sino que se utilizan para el fin que persigue toda empresa constituida: obtener beneficio. La competencia en este terreno ha llegado a tales extremos que existen organizaciones que se dedican exclusivamente a buscar en algunos productos resquicios por los que pedir dinero a sus fabricantes.

El ingeniero Scott Widdowson trabaja a tiempo completo en la compañía Rockstar Consortium. Bajo este nombre desconocido, que lo seguirá siendo, pues su función no le reporta visibilidad, hay 32 personas con un único objetivo. No es creativo, no es comercial y tampoco se puede considerar que sea de gestión.

En concreto, la tarea de Widdowson es buscar en productos fabricados y comercializados por otras empresas alguna brecha que le permita asociarlos con una patente que Rockstar Consortium posee. Es uno de los diez ingenieros dedicados a esta función. En plantilla hay otros ocho abogados que se ocupan de los temas jurídicos, es decir, de preparar un caso para utilizar esa patente como un arma.

Cuando se tiene toda la información sobre una infracción de patente, el proceso se completa enviando una petición al fabricante del producto para que pague una cierta cantidad, alegando que ha hecho uso de unos derechos que no poseía. Con este mensaje va implícita una amenaza de demanda, según relata Wired, en un artículo dedicado.

Normalmente se investigan productos de éxito, con lo que el rédito es más alto. Sólo en los últimos dos meses Rockstar ha emprendido 100 casos de este tipo.

De dónde vienen los derechos de patentes reclamados

Rockstar es una compañía fundada por la acción conjunta de Apple, Microsoft, RIM, Ericsson y Sony. Recientemente, estas compañías invirtieron 4.500 millones de dólares para comprar las patentes de Nortel, el gigante de las telecomunicaciones canadiense que cayó en bancarrota en 2009 después de más de cien años de historia.

De esta manera Rockstar se hizo con los derechos de 4.000 patentes. Sin embargo, ni ha fabricado ni fabrica nada. Únicamente utiliza los derechos adquiridos para explotarlos y obtener un beneficio económico. “La industria entera se ha beneficiado de las innovaciones rompedoras de Nortel y nosotros estamos ansiosos por trabajar con ellos para establecer licencias que permitan el uso continuado de esta tecnología”, afirma John Veschi, CEO de Rockstar y anteriormente chief IP officer de Nortel.

La guerra de patentes extiende sus redes por buena parte del sector tecnológico. Una de las pugnas más conocidas es la que sostienen Apple y Samsung, que ha tenido como consecuencia el veto de algún producto en ciertos países. Pero hay muchas compañías implicadas, como se puede ver en esta infografía.

Sobre el autor de este artículo

Pablo G. Bejerano