e-conomía

Steve Ballmer dejará Microsoft

Escrito por Esther Macías

Microsoft dirá adiós a Steve Ballmer, su actual CEO, a lo largo de los próximos doce meses. Arranca ahora un arduo proceso para buscar al sucesor capaz de abordar la transformación que precisa el gigante tecnológico

Un año. Ése es el plazo que Microsoft se ha fijado para buscar un nuevo CEO, después de anunciar que el actual, el polifacético Steve Ballmer, dejará la compañía para jubilarse a lo largo de los próximos 12 meses en cuando se haya decidido su sucesor. Se abre abre ahora un complejo proceso para encontrar al sustituto más idóneo para Ballmer, que tendrá además que hacer frente a una nueva era en Microsoft, compañía que está –debe hacerlo– abordando una completa transformación para adaptarse a un mercado que es muy distinto al que ha dominado desde hace años: el del PC. La firma, de hecho, anunció recientemente una completa reestructuración para centrarse en dos áreas: los dispositivos y los servicios y en la que la movilidad es la batuta que dirige la nueva orquesta de la industria tecnológica.   

“Nunca es el momento perfecto para tomar este tipo de decisión pero el actual es el más adecuado, explica el propio Ballmer a través del citado comunicado en el que indica que, aunque había pensado marcharse de la compañía en mitad de este proceso de transformación, lo cierto es que ésta necesita “un CEO que esté presente a largo plazo para abordar esta nueva dirección”.

Un comité especial designado por la actual ejecutiva de la compañía será el encargado de buscar a la nueva cabeza de Microsoft. Dirigido por John Thompson, el director independiente de la cúpula directiva de la empresa, el comité tendrá también entre sus miembros al presidente del consejo, Bill Gates, cofundador de la compañía, a Chuck Noski, presidente del comité de auditoría y a Steve Luczo, presidente del comité de compensación. La firma de reclutamiento de altos ejecutivos Heidrick & Struggles International también trabajará codo con codo con este comité para encontrar a los mejores candidatos.

Ballmer tomó el relevó de la presidencia ejecutiva de Microsoft en el año 2000, cuando abandonó ésta el cofundador de la firma, Bill Gates. Bajo su mandato la firma ha triplicado su tamaño y se ha mantenido como el gran jugador que es en el terreno del software para ordenadores personales, no en vano la mayor parte de sus ingresos provienen aún del histórico sistema operativo Windows y de la plataforma de productividad Office. La germinación de la consola Xbox y la incorporación de Skype, plataforma de mensajería instantánea que adquirió en 2011, a la oferta de Microsoft son otros de los logros más destacados de la empresa bajo el mando de este ejecutivo.

A la zaga en el ecosistema móvil

El problema, no obstante, es que Microsoft no ha sabido reaccionar a tiempo a la avalancha móvil. Apple y Google le han tomado la delantera en un ecosistema, el del móvil, que en la actualidad domina el mercado tecnológico, y en el que Microsoft lleva intentando desde hace un tiempo competir con escaso éxito. Su plataforma Windows Phone no caló en el mercado aunque ahora está poniendo toda la carne en el asador con el más novedoso sistema Windows 8. El fabricante de software ha llegado incluso a fabricar hardware para competir contra la firma de la manzana y el gigante de Internet en el terreno de las tabletas, cuyas ventas ya superan a las de los tradicionales PC. A pesar de ello, su buque insignia en este ámbito, el Surface, no ha tenido el éxito previsto, al menos en su versión más básica (Surface RT) y ha lacrado los resultados económicos del ejercicio fiscal cerrado el pasado mes de junio (la firma, que cosechó un beneficio de 21.863 millones de dólares y facturó 77.849 millones de dólares, se vio obligada a reconocer, no obstante, que las escasas ventas del Surface le supusieron unas cargas de más de 900 millones de dólares).

En cualquier caso Microsoft no va a tirar la toalla. La marcha de Ballmer confirma que la empresa quiere a un ejecutivo fuerte, que contente a los accionistas y al mercado (ante la noticia la firma ha subido en Bolsa un 10%) y que tenga la fuerza suficiente para poner en marcha todos los resortes precisos para que el gigante vuelva a brillar de nuevo en el cambiante panorama tecnológico como lo hacía en un pasado no tan lejano.

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.