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El teletrabajo se va abriendo hueco en las compañías españolas

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Tomamos el pulso al teletrabajo, una modalidad que mejora la productividad, ahorra costes, reduce las emisiones contaminantes y ayuda a la conciliciación de la vida laboral con la personal.

Según el Instituto Nacional de Estadística, el 21,8% de las compañías de nuestro país ya cuentan con programas de teletrabajo.  Se trata de una cantidad aún pequeña pero que muestra un aumento exponencial frente a la tasa registrada en 2009, cuando apenas un 16% de las empresas españoles ofrecían este tipo de servicios.

¿A qué responde este aumento de más de un 5% en apenas seis años y con una crisis económica de por medio? Precisamente, ha sido la crisis económica una de las razones que han acelerado la adopción del teletrabajo, ya que esta fórmula permite aumentar la productividad de los empleados entre un 5% y un 25% según el propio INE y entre un 15% y un 20% de acuerdo al IMF Business School, gracias al tiempo que se ahorra en reuniones presenciales y viajes de ida y vuelta al espacio de trabajo.

Para poner en contexto, podemos utilizar los datos de IDC (Informe Worldwide Mobile Worker Population 2011-2015), que reflejan como la población mundial de trabajadores móviles (que incluye a todos los teletrabajadores en su más amplia concepción, incluyendo aquellos que emplean herramientas de telepresencia o a empleos que por su propia naturaleza ejercen fuera de una oficina) alcanzará los 1.300 millones en 2015 (el 37,2% de la fuerza laboral total), cuando en 2010 era de 1.000 millones. En Europa, Oriente Medio y África (EMEA), la fuerza de trabajo móvil crecerá a una tasa de incremento interanual del 5,6% entre 2010 y 2015, pasando de 186,2 millones en 2010 a los 244,6 millones de trabajadores móviles en 2015.

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Por ello, aún queda mucho camino por recorrer. Y es que, pese a que dos de cada diez organizaciones ya incorporen el teletrabajo en su forma de trabajo, apenas un 8% de los empleados se acogen a esta modalidad, muy lejos de países como Finlandia, donde el 17% de los trabajadores ya ejercen su profesión desde casa.

¿Por qué es una buena idea el teletrabajo?

Mucho se ha hablado sobre las ventajas que aporta el teletrabajo, tanto para la propia compañía como para los trabajadores. Y normalmente estas ventajas están asociadas a la mejora de la eficiencia y el ahorro de costes, pero son muchísimos más los motivos para impulsar esta fórmula entre el tejido empresarial de nuestro país.

Antonio Conde, director de Colaboración en Cisco España, pone números al ahorro que pueden experimentar las compañías (tanto grandes empresas como pymes) al apostar por el teletrabajo: “Las consultoras Wainehouse y Gartner afirman que las soluciones de videoconferencia y telepresencia pueden reducir un 30 por ciento los gastos de viaje y representación de las empresas. En España, esto supondría un ahorro de 4.000 millones de euros sobre los cerca de 13.000 millones de euros que nuestras organizaciones destinan a esta partida”. El incremento de la productividad de los empleados es otro factor clave. Según un estudio de la propia Cisco, el 48% de las organizaciones españolas que utilizan la telepresencia y videoconferencia con frecuencia (una o más veces por semana) pueden ahorrar entre dos y seis horas de trabajo a la semana, y el 8% eleva esta cifra hasta más de siete horas.

Las ventajas del puesto de trabajo digital, según Gartner

Otra ventaja fundamental es la ruptura con las tradicionales barreras geográficas a la hora de trabajar. En ese sentido,  Enrique Gonzalo, fundador y CEO de Hightrack, explica que el teletrabajo permite “poder acceder al mejor talento posible, ya que se eliminan las restricciones geográficas y se obtiene un trabajo de mayor calidad”. En este punto coincide Eva María Lorente Padilla, coordinadora del Área de Teletrabajo de Tecnocom, quien explica que en el caso mismo de esta consultora, el teletrabajo les ha servido “para la retención de talentos. Contar con el capital humano que aporta valor añadido a la empresa es clave en periodos de crisis. El teletrabajo se presenta como motivador. Además la reutilización de recursos hace incrementar la empleabilidad de los trabajadores, haciendo posible por ejemplo que un técnico de redes de Madrid preste asistencia a un cliente de Barcelona”.

Aun así, la principal motivación para los empleados a la hora de adoptar el teletrabajo sigue siendo la posibilidad de conciliar su vida familiar y la profesional, además de ganar en calidad de vida. Así lo entiende Arancha Piney Ortega, técnico de RR.HH. en Kyocera Document Solutions, quien alude a que “en Madrid, como en cualquier otra ciudad grande, se pierde mucho tiempo en desplazamientos, el teletrabajo no sólo es una forma de ahorrar costes, sino que mejora la calidad de vida ya que “ganas” ese tiempo que de otra manera perderías en traslados”.

La reducción de los viajes asociados a la actividad profesional también repercute en una mejora del medio ambiente, al eliminar emisiones de CO2 a la atmósfera. Según datos facilitados por Cisco, cada 98 horas de telepresencia permite evitar lanzar a la atmósfera las mismas emisiones de CO2 que se producen en un viaje en avión entre San José (California) y Nueva York.

¿Por qué el teletrabajo está menos desarrollado en España que en el resto del mundo?

La llegada del teletrabajo a nuestro país se está produciendo, como en casi todos los nuevos paradigmas tecnológicos,  más despacio que en el resto del mundo. “Probablemente más lenta y menos extendida que en otros países, por nuestra propia cultura de trabajo”, añade Piney Ortega. “Tiene que ver con una cultura de ‘presentismo’ muy extendida en nuestro país. En la actualidad, convivimos diferentes generaciones y eso dificulta la implantación de este tipo de medidas. Culturalmente sigue siendo un factor importante ‘estar’ en la oficina, hacer jornadas más extendidas de lo habitual”.

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Enrique Gonzalo coincide en este mismo punto: “Por mi experiencia las barreras técnicas son muy fácilmente salvables. Son las barreras mentales o culturales las que nos cuesta aceptar. Cuando trabajo con empresas que quieren implementar el teletrabajo lo primero que hacemos es que los directivos teletrabajen. Así ellos mismos detectan los pros y contras específicos para su empresa y son capaces de generar la confianza en el proceso para que se implemente al resto de la organización”.

No opina lo mismo Antonio Conde, quien entiende que “las barreras de filosofía empresarial o psicológicas no son relevantes, ya que el trabajo ha dejado de ser un lugar físico, convirtiéndose en una actividad que puede realizarse con la máxima productividad en cualquier momento y desde cualquier lugar, con independencia de la distancia y de la aplicación y dispositivo utilizados”.

Cisco, Intel o Tecnocom, ejemplos de teletrabajo

Es vital constatar cómo las empresas TIC dan ejemplo al integrar el teletrabajo dentro de sus propias organizaciones. Por ejemplo, en Cisco España más del 80% de los trabajadores se benefician de alguna modalidad de teletrabajo. “El trabajo flexible y la conciliación es uno de los pilares de la política de RR HH de Cisco España”, explica Conde.

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A su vez, Intel, el gigante de los microprocesadores, tiene una plantilla en la que el 82% de los empleados trabajan regularmente de forma remota. Por su parte, Tecnocom arrancó en 2012 con un piloto de teletrabajo con 33 personas, aunque hoy cuentan ya con más de 271 personas que teletrabajan de una forma u otra, el 5,34% de su plantilla en España, aunque esperan alcanzar el 10% en los próximos años. Ya han replicado el modelo en Portugal y están pensando en llevar la iniciativa a Latinoamérica.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.