e-conomía

El sector tecnológico hace extraños compañeros de cama

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Escrito por Marcos Merino

Los pactos ‘contra natura’ han sido frecuentes en el sector tecnológico: os presentamos algunos de los más sonados.

Suele decirse que la política hace extraños compañeros de cama. Pero los negocios en el campo de la tecnología no se quedan atrás, y las ‘grandes coaliciones’, las ‘pinzas’, y demás metáforas políticas están a la orden del día. Repasemos algunos casos:

La complicada relación Apple-Microsoft

1982. Steve Jobs se reúne con el director de una empresa de software pequeña pero en rápido ascenso: Microsoft. Quiere que desarrolle software para su nuevo Macintosh. Un joven Bill Gates acepta y se inicia una colaboración entre los ingenieros de ambas empresas.

1985. El retraso a la hora de lanzar el nuevo Macintosh hace que Microsoft, que había tomado buena nota durante su colaboración con Apple, se les adelante en lanzar un sistema operativo con interfaz gráfica. Comienza la Era Windows. Jobs, furioso, convoca a Gates a las oficinas de Cupertino: “¡Nos estás robando! ¡Confié en ti, y ahora nos estás robando!”.

1997. Tras varios años fuera, Jobs acaba de recuperar el control de Apple, y durante una ya mítica ponencia, anuncia un acuerdo con Microsoft por el cual los nuevos Mac contarían con la suite Office (garantizando la compatibilidad con sus documentos y eliminando una barrera fundamental para la migración de usuarios). No sólo eso, sino que el mismo Gates había comprado 150 millones de dólares en acciones de Apple. Y para rematar la jugada, el propio Bill Gates hacía acto de presencia en directo en la keynote -vía videoconferencia- para escenificar su mutuo respaldo.

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Bing y el recelo contra Google

En la última década, el éxito de dos jóvenes compañías tecnológicas ha avejentado repentinamente a Microsoft y Apple: Google y Facebook habían llegado para quedarse y eso exigía recomponer las alianzas. Microsoft lo tuvo claro: el gran rival a batir era Google, que condicionaba a toda la industria con su cuasi monopolio en el sector de los buscadores, y que había empezado a meterse en el campo de los sistemas operativos con Android.

Microsoft lanzó su propio buscador en 2009, Bing, y se lanzó a establecer acuerdos para cerrar el paso a Google. Así, convirtió a Bing en el buscador integrado tanto de Facebook como de Siri (el asistente virtual de iOS), y empezó a suministrar resultados a un Yahoo en decadencia que veía menguar su cuota de negocio en el campo de la publicidad. Una alianza a varias bandas entre compañías de lo más variopinto unidas por su recelo al nuevo gigante del sector.

Alto el fuego entre Apple y Google

Las batallas legales entre Apple y Google en el campo de las tecnologías móviles han sido constantes, y en algunos casos se han extendido a algunos de los principales fabricantes de teléfonos Android, como Samsung. Por otra parte, Google ha hecho suyas batallas ajenas contra Apple, por ejemplo comprando a Motorola en pleno litigio entre ésta y los de Cupertino.

Hace sólo dos meses que se dio por finalizada este enfrentamiento judicial (aunque el mutuo rechazo a acordar una “licencia cruzada” entre ambos hace vaticinar que se retomará), pero cabe destacar que en el momento álgido de su enfrentamiento, en 2012, Apple y Google no tuvieron ningún problema en firmar una tregua para repartirse las patentes de Kodak, que previamente habían intentado adquirir por separado sin éxito.

Pacto antinatura… ¿y antiMicrosoft?

2014. Steve Jobs, con su relación de amor-odio con Bill Gates, ha fallecido ya. Sus sucesores se preparan para cambiar de nuevo la relación con la empresa de éste último, ahora también en otras manos. Pero para ello, están dispuestos a aliarse con el que fue el gran enemigo a batir de Apple en sus primeros años de vida, y protagonista de uno de los anuncios más míticos de la compañía.

Aquí, Jobs poniendo el anuncio en contexto:

Así, esta semana se ha anunciado una alianza entre IBM y Apple para ofrecer soluciones corporativas en el mercado móvil, en un movimiento inesperado en el que muchos analistas ven como principal damnificado a Microsoft.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.