Los peores errores que cometen los emprendedores y cómo evitarlos

La crisis produce muchos emprendedores forzosos, personas que no encuentran trabajo y que deciden crear un nuevo proyecto para poder garantizarse un puesto de trabajo. Sin embargo, no todas las personas lo pueden hacer:  significa dedicación total, empeño y mucho sufrimiento hasta llegar al éxito. Todos los emprendedores tienen ilusiones y esperan poder conseguir hacer su empresa realidad,  pero se enfrentan a inversores cada vez más cautos que necesitan garantías que muchos emprendedores no tienen. Aunque muchos emprendedores no dispongan de capital cuantioso, si el proyecto está bien elaborado y es un éxito asegurado, no dudarán en invertir. La clave para superar todas las dificultades es sencilla: si te caes 9 veces pero te levantas 10, habrás logrado el éxito. La superación de las barreras es lo que diferencia a una persona con un sueño de una persona que logra que un sueño se convierta en realidad. "Hace falta tener pasión para lo que haces," dijo Steve Jobs durante la conferencia  D5 en California en 2007, "es tan difícil que si no lo tienes, cualquier persona racional se habría rendido", comentó el emprendedor. Jobs añadió que el rendirse es lo que les ocurre a la mayoría de aquellos que empiezan un proyecto empresarial. Aún así, no hay que arrojar la toalla. Sólo hay que saber que los errores y los problemas pueden llegar y que hay que tener previstas soluciones para ellos. El primer paso para poder lanzar un nuevo proyecto es elaborar un plan de negocio, que será entregado a bancos y a posibles inversores. Es imprescindible que esté bien escrito para que te tomen a ti y a tu proyecto en serio. No puedes depender exclusivamente del corrector de Windows. Si no tienes mucha idea de gramática, consigue a alguien que pueda corregir los fallos antes de entregarlo. Recuerda tener presente el servicio o producto que vas a ofrecer, los clientes a los que va dirigida tu actividad, además de la competencia ya existente en el mercado. No vale decir que todas las personas del mundo son tus clientes ya que no es realista y dará a entender a tus posibles inversores que no te has molestado en estudiar a tu potencial target. Muchos emprendedores son personas de un background no relacionado con el negocio: esto no quiere decir que se les cierre la puerta, sino que deben aprender a pensar como personas de negocio. No es suficiente saber lo que quieres ofrecer, sino que debes saber cómo hacerte con tu hueco en el mercado, cómo atraer a tu clientela y meterte en su piel para saber qué es lo que quieren. La estabilidad de un negocio lineal, como lo eran las tiendas pequeñas de una persona de antaño, ya no existe. Hay que saber diversificarse y diferenciarse. ¿Hay demanda para el producto o servicio? Es una de las preguntas más importantes que deben plantearse los emprendedores. Igual que no es una buena idea abrir peluquerías idénticas en locales contiguos, tampoco lo es para empresas tecnológicas similares. La idea o servicio tiene que aportar algo único y diferente para poder abrirse camino en el mercado. Espera lo peor. Se te inunda el negocio, se te rompe el ordenador, un pago de Hacienda te pilla por sorpresa… Todo es posible en los primeros años de apertura y es importante que tengas los fondos suficientes para poder cubrir estos imprevistos. No entres en negocios con tu familia o amigos. No es habitual que los emprendedores comienzen de forma exitosa un negocio con amigos o familiares, ya que el estrés puede dañar el éxito del proyecto además de las relaciones personales. En el caso de empezar un proyecto con alguien de confianza, elabora acuerdos por escrito antes de comenzar. Tienes que saber conservar tus clientes. Hay demasiadas empresas que intentan captar constantemente a nuevos clientes y cometen el error de ignorar a los que ya tienen. Todas las empresas tienen que cultivar su base de clientela y expandirlo para que no se queden sin nuevos clientes ni los clientes que ya tenían. Si tu negocio fracasa, es importante que sepas porqué. Aunque creas en tu producto y tu idea inicial ha sido buena, algo haya fallado. Lo importante es saber que si vuelves a emprender un proyecto, que no sea una repetición de la misma experiencia. Muchos emprendedores exitosos han tenido fracasos antes de llegar a lo más alto; han sabido identificar sus errores, corregirlos y lo más importante: no se han rendido.

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