Oficinas inspiradoras e innovadoras en imágenes: La Despensa

La Despensa Al entrar por las puertas de La Despensa, lo primero que notas es movimiento. Un montón de personas están trabajando, hablando, intercambiando papeles. Girando la cabeza, lo segundo que resalta es que en la entrada tienen a un perrito disecado color canela con los ojos vendados. Lo tercero es algo que, al verlo, te preguntas cómo no lo has visto antes: un fuet gigante colgado del techo asoma por todas las plantas. Es el fuet wifi, que como indica su nombre, es un embutido (tamaño gigante) del que se obtiene el wifi para toda la oficina. Así es el creative clutter de la agencia publicitaria (unos de los maestros de las campañas virales), una mezcla adorable entre la acumulación compulsiva y el genio de un hábitat creativo.

La sede de la empresa, localizada en el corazón de Madrid, es un ejemplo de lo ecléctico y desordenado que puede resultar juntar 44 personas creativas en un mismo espacio. Todos tienen su propio estilo, que aportan al espacio personal.  La decoración parece una juguetería diseñada para los niños hipster del futuro. En todas las superficies disponibles pueden verse cosas curiosas:  tienen desde robots hasta cerdos voladores.

Queríamos un espacio completamente nuevo, representativo de lo que es La Despensa” explica Miguel Olivares, CEO y fundador de la empresa de marketing y publicidad.  Nos reunimos en su despacho, un espacio grande con sofás, frigorífico vintage, libros amontonados en torres y jamones colgados del techo. Es un sitio acogedor, agradable. Nos sentamos en unas sillas caja futuristas para hablar sobre el lema de la empresa: ‘Ser feliz mola mucho más’.  “Nuestro modelo se puede adaptar a cualquier empresa”, dice Olivares, que no cree que las oficinas cool se deban restringir a los sectores más creativos.

La Despensa

La Despensa tiene tres plantas: un subsuelo, una planta a pie de calle y una planta superior de despachos. En todas ellas, puede uno tropezarse con bicicletas y con el olor a incienso. Al mudarse a la oficina, los fundadores tuvieron muchas ideas con lo que querían hacer con el espacio: “Queríamos unas latas enormes con una etiqueta gigante que pusiese los ingredientes”, dice Olivares, quien mientras habla garabatea lo que explica. Ahora tienen cuatro en la oficina, simplemente porque les falta espacio.  “Queremos que el espacio sea representativo de lo que hacemos”, explica. El material de oficina, las paredes y los pasillos están cubiertos con mensajes. El primero: ‘Deja el ego en la puerta’.

La Despensa

Ahora estamos haciendo energy management” dijo Olivares, “además de clases de yoga”. Las clases se hacen por la mañana y por la tarde un par de veces por semana y son un plus para los trabajadores. La estructura de la empresa es muy de equipo, lo hacen todos juntos. “Aunque hay jefes, todos tienen su opinión”.

Las peculiaridades no acaban allí. Descubrimos un guiñol de cabeza de ciervo que utilizan para hablar por Skype “ya que me da vergüenza”, según Olivares. Un maniquí bastante siniestro preside la sala de reuniones de la empresa. Un perrito llamado Pinta duerme en el suelo, inconsciente del ruido a su alrededor. Es parte del equipo.

Es quizás la única oficina en el que el tour oficial incluye el baño. Dentro de cada cubículo, se enciende una bola disco – una tendencia que también se repite en toda la oficina. La Despensa tiene una palanca disco que arranca una bola de disco con luces gigantes.

Quieren mantenerse pequeños, tal y como están. Porque no son una empresa normal: ellos saben decir que no. “No podemos aceptar todos los contratos que nos ofrecen, es imposible. Nosotros elegimos los que más nos gusten, los que creemos que realmente pueden encajar con nosotros”.

Su visión del futuro: quizás parar de trabajar media hora para  montar el bocata neón que lleva empaquetado cuatro años.

La Despensa

*Todas las oficinas innovadoras, en nuestro especial

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