Next Bank Madrid “is no bank” o cómo los bancos también pueden tener su Napster

Banca tradicional

Las discográficas tuvieron Napster (cuyo cierre por la vía legal no paró la aparición de cientos de webs con modelos similares), las operadoras, Skype y recientemente los hoteles, Airbnb. Ni las cadenas hoteleras, ni las operadoras, ni siquiera las discográficas, han desparecido pero nuevos modelos de negocio cuestionaron sus fuentes de ingresos tradicionales. La banca ha estado muy confiada en que Internet era un nuevo canal para seguir haciendo lo mismo y han cambiado lo justo y necesario para que todo siguiera como siempre, pero las cosas están cambiando.

En una de sus más famosa cita Henry Ford afirmaba  “Es bueno que la gente no conozca el sistema bancario y monetario, si no habría una revolución mañana por la mañana” Pues he aquí que parece que lo hemos entendido y como preveía Ford, la revolución está llegando. Esta revolución no solo está en las calles, donde miles de personas llevan tres años denunciando el lamentable rol que las instituciones financieras han jugado en esta crisis sino que empieza a estar en una nueva generación de start-ups  (y otras no tan start-ups como ebay, Paypal o Google con su Checkout) que se atreven a cuestionar el modelo de negocio de la banca tradicional. La semana pasada tuve la oportunidad de conversar con varias de ellas en Next Bank Madrid. Holvi, Licous, Kantox (todas ellas presentes en Next Bank Madrid) son ejemplos claros de desintermediación del negocio tradicional de los bancos, reduciendo en orden de magnitud, las comisiones por cambio de divisa o los pagos internacionales, por ejemplo.

¿Podrán los bancos, esos dinosaurios heridos, adaptarse a este entorno? Esta es la pregunta que revoloteaba por el COAM durante toda la jornada de Next Bank Madrid. François Derbaix y Luis Martín Cabiedes, en el panel que daba cierre al evento, fueron tremendamente claros. En su opinión, los bancos tradicionales no tienen ninguna posibilidad de competir en este nuevo territorio. A los gigantes les cuesta bailar y más cuando la música es electrónica. Todo va muy rápido y los bancos, que en su día pensaron, que Internet era solo un canal en el que hacer lo mismo sólo que con un interfaz diferente, empiezan a ver cómo numerosas propuestas (desde gigantes como Google a pequeñas joyas como la finlandesa Holvi) dinamitan los cimientos del negocio bancario.

Algunos siguen pensando que la regulación les salvará, pero ¿hasta cuándo la regulación seguirá protegiendo a los bancos en vez de a los clientes de éstos? Espero que no por mucho tiempo y baste recordar que regulaciones del pasado no salvaron a las discográficas o a los medios. Sin duda, los bancos son, al menos en Europa, infinitamente más poderosos que éstas, pero dudo que la regulación pueda salvarlos por mucho tiempo. Los bancos, como las discográficas, las telecos o los hoteles no desaparecerán pero su modelo de negocio puede verse seriamente afectado.

Jaime García Cantero

Es analista independiente y cuenta con más de 10 años de experiencia en reconocidas firmas de análisis y asesoría, como IDC en donde desempeñó la labor de Director de análisis o McKinsey en donde fue consultor.

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