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Manual de supervivencia para emprendedores a las preguntas difíciles

preguntasdificilesPrimero, aclarar algo a todos los empresarios: No existe un manual de supervivencia para las preguntas difíciles, ni un programa lector de mentes de periodistas. No hay una fórmula exacta para poder acertar todas las preguntas, pero sí que se puede ganar terreno con preparación previa.

Muchos empresarios experimentados se enfrentan a preguntas difíciles y no salen bien de ellas. Algunas ruedas de prensa  y eventos se han convertido en un ejemplo a no repetir, como la de Mark Zuckerberg en el encuentro veraniego de All Things Digital en el que perdió por completo los nervios, o Steve Ballmer, quien corrió sudando y gritando por el escenario “¡desarrolladores!, ¡desarrolladores!” durante una conferencia de Microsoft.

Cómo se contestan las preguntas determina cómo la audiencia reaccionará hacia todo lo que los ha precedido. Saben perfectamente que los empresarios se preparan al dedillo lo que quieren decir en sus discursos, por lo que la sección de preguntas es clave para poder demostrar la competencia, el mensaje de la empresa y asegurar el éxito de la rueda de prensa.

Durante las preguntas muchos empresarios se sienten bajo presión. Es el momento en el que cualquier persona del público puede levantar la mano y dejar caer la pregunta más insólita que se pueda plantear, de la que no hay posible salida digna. Para evitar quedarse boquiabierto ante una sala llena de personas, es clave el saber prepararse.

En lugar de intentar huir tras un discurso, los empresarios deben aprovechar esta  oportunidad y la atención incrementada del público e impresionarles con respuestas fuertes y concisas.

Apunta todas las preguntas que se espera que puedan ser temas a tratar durante la sección de preguntas. Pide ayuda a las personas de tu equipo para tener más perspectivas.

Pon normas cuando llega el momento de las preguntas en tu rueda de prensa. Cuando pidas que comiencen las preguntas, levanta la mano para que sirva de precedente al público. Lo último que quieres es que las preguntas sean desordenadas y a gritos. Cuando empiecen a levantar las manos, selecciona a una persona para poder establecer el control de la situación.

– Es posible que las preguntas no lleguen enseguida, por lo que hay que tener paciencia. Pueden pasar hasta 15 segundos hasta que la primera persona rompa el hielo con una pregunta y esto, en términos de ruedas de prensa, puede parecer una eternidad. Hasta que formulen la primera pregunta, recuerda estar en una posición relajada e introducir la sección de preguntas dando tiempo a los periodistas para pensar.

– Aparece la primera mano. En ese momento podrás decir “veo una mano, a esta persona le elegiré primero… ¿alguien más tiene preguntas?” Si más personas levantan la mano, podrás hacer una lista de personas para no tener más silencios durante esa sección.

No te sorprendas si te preguntan algo que ya hayas explicado. En muchas ocasiones, periodistas están escuchando la información por primera vez con tu discurso y quizás tengan preguntas sobre lo que hayas dicho anteriormente. Es tu oportunidad para reiterar los puntos más importantes del discurso.

Si no entiendes la pregunta, pide que te lo aclaren. No hay nada peor que intentar contestar una pregunta que crees que has bordado y que te digan que no era lo que estaban preguntando.

Si no sabes la respuesta, es mejor admitirlo y decir que vas a investigar para descubrirla a decir lo que piensas que quieren oír. Tú eres el representante de tu compañía, por lo que necesitas representar ante todo sus intereses.

– El lenguaje corporal es importante durante las sesiones de preguntas. Es importante mirar a la persona que te esté formulando la pregunta a los ojos y medir la reacción del público. Utiliza gestos afirmativos para poder apoyar tus respuestas.

– En el caso de preguntas agresivas, recuerda ser profesional. Dejando de lado si es un ataque personal o no, es importante recordar que muchas otras personas estarán midiendo tu reacción. No hay mejor forma de desarmar una pregunta agresiva que con una contestación de agradecimiento por su opinión y aclaración por tu parte. El resto del público tomará nota.

Las ruedas de prensa funcionan a base de errores. Recuerda que la práctica te puede hacer maestro del arte de contestar preguntas, aunque nunca hay normas escritas. Los emprendedores suelen sufrir de mayor miedo escénico, pero recordar siempre que hasta los grandes caen ante una pregunta difícil ayudará a sobrellevar el momento.

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