Lean Startups: equivocarse para avanzar

Lean startups Big dataLa enorme cantidad de información generada en todo el mundo puede ser un foco de riqueza a nivel global. Esta es la base del Big Data, la utilización de la información para generar riqueza. Esta tendencia cada vez está más extendida y es objeto de análisis y conferencias como Strata. En ocasiones, esta información la proporcionan gobiernos y organismos, que permiten que se reutilice. En otros, son los propios clientes quienes lo hacen.

El primero de los casos es el del open data. Pero en otras ocasiones entre esta información hay demasiado ruido y es más recomendable acudir a quien más puede ayudar: la “iteración feroz y rápida con el cliente”. En esto se basan las lean startups.

El concepto de lean startup podría resumirse de forma sencilla como no tener miedo a equivocarse. Lo importante es crear un producto atractivo para los usuarios y los consumidores. Y, ¿qué mejor forma de lograrlo que utilizar sus opiniones y su feedback?

El primero en utilizar el término fue Eric Ries, en 2008. Entonces consideraba que una lean startup era aquella que se apoyaba en tres pilares: el uso de plataformas abiertas y gratuitas, la aplicación de metodologías de desarrollo ágiles y la iteración rápida con los clientes.

Pero tal vez sea más sencillo explicarlo con un ejemplo. El propio Ries publicó una presentación de Dropbox, una de las lean startups más conocidas. Esta compañía se enorgullece de haber elegido este camino y da una serie de consejos.

Por ejemplo, no se avergüenzan en reconocer que aprenden de otras compañías (no tratan de “reinventar la rueda”). Pero, además, recomiendan lanzar los productos rápido y, ante la duda entre construir lo correcto y construir correctamente, elegir siempre lo correcto: “No merece la pena correr en la dirección equivocada”.

Otra de las claves, como explicó Hiten Shah, CEO y cofundador de KISSmetrics, en la conferencia Strata, que cubrimos desde Nueva York, es la rapidez. “Cuanto más rápido puedas desplegar las cosas, más rápido podrás aprender”. Y, por supuesto, no hay que olvidar que es importante medir el impacto de todo lo que se crea.

Pero, ¿hasta qué punto es útil ser rápido? ¿No puede ir en contra de los intereses de una compañía lanzar un producto no terminado? Desde luego, podría ocurrir, pero también hay ejemplos de lo contrario. El primer iPhone, por ejemplo, no tenía la opción de cortar y pegar. Y la primera versión de Windows Phone (lanzada varios años después que el teléfono de Apple), tampoco.

Y hay más: el código de la primera versión de Gmail fue escrito en un día y Paypal, en un principio, funcionaba principalmente como un servicio para dispositivos Palm. Es decir, en ocasiones el uso que se hace del servicio sirve como pista de lo que buscan los clientes.

Por lo tanto, este nuevo concepto de startup da un nuevo sentido a la información de los usuarios. Cada visita es una prueba y cada usuario puede convertirse en un beta tester. Su feedback es importante y hay que hacer que sea sencillo que interactúe con la startup, ya sea mediante encuestas, análisis de su comportamiento en la página e, incluso, contacto directo.

Todo esto lleva de nuevo al Big Data. Cuanto más grande es la startup, más información se genera, por lo que hay que buscar la forma más eficiente de hacerlo.

En los próximos días publicaremos un informe sobre Big Data en nuestra nueva sección de publicaciones, así que no dejes de estar atento a @ticbeat. Además, si quieres ver más vídeos de la Strata Conference, te recomendamos que acudas al canal de Youtube de O’Reilly Media.

Etiquetas ,

Contenidos Relacionados

Top