e-conomía Empresa

Las sanciones más duras de la Unión Europea contra las empresas TIC

europa-digital-tecnologia

Recordamos algunas (no todas) de las sanciones más duras que la Unión Europea ha impuesto a compañías como Microsoft, Telefónica, Samsung o Phillips en los últimos años.

Quizás pueda parecer que los conflictos que en la actualidad enfrentan a la Unión Europea con algunas de las compañías tecnológicas más importantes del mundo, como Google, Apple o Amazon, son algo anecdótico o puntual. Sin embargo, los que ya lleven un tiempo merodeando por este sector a buen seguro recuerdan otras muchas acciones puestas en marcha desde Bruselas que acabaron con duras sanciones a multinacionales igual o más relevantes que las actualmente juzgadas, con grandes nombres como Microsoft, Samsung o Phillips.

En este sentido, la batalla de los organismos reguladores de la Unión Europea a la hora de garantizar los derechos básicos de los consumidores y la libre competencia han sido muchos… aunque no siempre fructíferos. De hecho, en TICbeat ya nos hicimos eco de que el veredicto en el caso Amazon se retrasará sine die por las trabas en la investigación, un hecho que dio alas a la compañía de Jeff Bezos para regularizar su situación fiscal en toda la UE. Aun con todo ello, si echamos la vista atrás podemos recordar algunos conflictos legales entre el máximo ente del Viejo Continente y muchas empresas TIC (la mayoría estadounidenses, quienes se sienten perseguidos por la UE, como afirmó el propio presidente Barack Obama) que acarrearon medidas sin las que el panorama tecnológico en nuestra zona sería muy distinto al actual…

Microsoft

Los de Redmond conocen de primera mano las consecuencias de incumplir las normas y leyes antimonopolio en Europa. No en vano, el gigante del software ha tenido que pagar más de 2.200 millones de euros en cuatro multas distintas desde 2004, cuando los reguladores comunitarios comenzaron a detectar prácticas ilegales en esta compañía que ponían en peligro la libertad de elección de los consumidores y la libre competencia para el resto de empresas del sector TIC.

Fue hace ya 11 años cuando la UE impuso una sanción de 497 millones de euros contra Microsoft por incluir de serie el reproductor audiovisual Media Player y no facilitar los códigos suficientes a sus rivales con el fin de fabricar productos compatibles con Windows. A esta sentencia –que fue recurrida sin éxito por Bill Gates– le siguió otra en 2006 por no haber tomado ninguna medida correctora en esta línea, lo que agravó su posición dominante en el sector. En 2008, Microsoft tuvo que pagar por estos motivos la que se considera la mayor sanción puesta hasta ese momento por la UE: 860 millones de euros.

Windows 7 emprende el camino hacia el final del soporte técnico

Más recientemente, los de Redmond tuvieron que hacer frente a otra sanción de más de 560 millones de euros por no incluir la página que permite elegir el navegador de Internet predeterminado en algunas versiones de Windows 7. Este truco, afirmó en su momento la Comisión Europea, sirvió a Microsoft para mantener artificialmente la cuota de mercado de su navegador Internet Explorer, extinto ya a partir de Windows 10 a causa del éxito de Google Chrome y Mozilla Firefox.

Telefónica

La mayor compañía de telecomunicaciones de España y uno de los principales operadores de Latinoamérica y del mundo entero también ha estado expuesta a la mano dura de Bruselas en más de una ocasión. Buen ejemplo de ello es la multa de 151,8 millones de euros que la Comisión Europea impuso a Telefónica en 2007 (refrendada posteriormente por el Tribunal General de la UE en 2012 y por el Tribunal de Justicia de la UE en 2014) por abuso de posición dominante en nuestro país.

telefonica-distrito-c

Las autoridades comunitarias entendieron que, dada la amplia cuota de mercado de este operador en España (80% en el mercado mayorista), la compañía obligó a sus competidores a asumir un margen muy bajo entre el precio que debían pagar por el servicio básico a Telefónica y el que cobraban a sus clientes, lo que impedía ser competitivos al resto de operadores de banda ancha.

Los cárteles de la droga TIC (1)

Hace cinco años, la Unión Europea resolvió multar a nueve fabricantes de chips de memoria con una sanción de 331 millones de euros por fijar los precios de forma ilegal, alterando así la libre competencia e inflando los precios de forma artificial para su propio lucro y en perjuicio de los consumidores europeos.

Entre las compañías sancionadas se encontraban grandes nombres del sector, como Samsung, quien tuvo que pagar nada menos que 145,7 millones de euros, casi la mitad de toda la cantidad exigida por la UE, al ser el competidor con más cuota de mercado en ese momento. No se libraron tampoco la alemana Infineon (56 millones), la coreana Hynix (51 millones) o las japonesas Hitachi (20 millones), Toshiba (17 millones), Mitsubishi (16,6 millones), NEC (22 millones) o Elpida (8,5). Completa este peculiar ranking de condenados la taiwanesa Nanya (1,8 millones). La estadounidense Micron Technology, pese a haber sido investigada igual que el resto de compañías, fue finalmente indultada al haber sido la que denunció la existencia de este cártel en 2002.

Los cárteles de la droga TIC (2)

Ya estamos viendo, como ocurre en el caso de Microsoft, que por muchas sanciones que la UE imponga, en numerosas ocasiones las compañías siguen obrando igual de mal en el futuro. Y en el caso de los cárteles en el sector TIC ocurre exactamente eso. De nuevo un cártel organizado en torno a los chips, en este caso tarjetas SIM, fue condenado por la Unión Europea en 2014 y, una vez más, compañías que ya habían sido condenadas en el caso anterior (como Samsung o Hitachi) volvieron a aparecer en el listado de sancionadas.

Los candidatos a las europeas en las redes: mucha España, poca Europa y webs lentas

En esta ocasión, la UE determinó una multa de 138 millones de euros a las empresas Infineon Technologies, Samsung y Philips  por fijar en secreto los precios de las chips y tarjetas SIM utilizadas en smartphones, DNI-e y tarjetas de crédito ‘contactless’. En este caso también aparecen los familiares nombres de dos de las participantes en el primer cártel, Hitachi y Mitsubishi (quienes conformaban una sociedad conjunta llamada Renesas), quienes pertenecieron a este segundo grupo ilegal pero que se libró de las multas al haber sido la que avisó a los organismos reguladores de esta práctica.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.