e-conomía

Italia acusa a Google de no jugar limpio con sus cuentas

Escrito por Raquel C. Pico

La Hacienda italiana abre una investigación para averiguar si Google ha estado engañando al fisco con sus cuentas y no pagando el IVA que le corresponde.

A la estrategia empresarial en Europa de Google le ha surgido un nuevo frente de queja. Tras Reino Unido, que investigó de forma sumaria a Amazon, Starbucks y la propia Google por su organización societaria y cómo esto les permitía – supuestamente – reducir los impuestos que deberían pagar, Italia se ha lanzado también a investigar el mismo punto. ¿Está Google engañando a las autoridades europeas para no pagar los impuestos que debería haciendo de Google Irlanda más importante sobre el papel de lo que es en realidad?

El equivalente italiano a Hacienda, la Guardia di Finanza, abría a mediados de semana una investigación sobre la filial italiana del buscador, tal y como publica ahora Le Monde, para determinar si las sospechas sobre su juego no muy limpio en términos de impuestos son ciertas. Las autoridades italianas acusan a Google de no haber declarado unos ingresos de 240 millones de euros y de no haber pagado, por tanto, 96 millones de euros del impuesto sobre el valor añadido (IVA). Según las acusaciones previas, Google ha infravalorado sus resultados.

Google se ha defendido diciendo que respeta las legislaciones de todos los países en los que está presente y que colaborará con las autoridades para esclarecer cualquier duda sobre sus cuentas. No es la primera vez que Google es investigado en Italia. En 2007, las autoridades del país ya investigaron los resultados de la firma entre 2002 y 2006 para confirmar si se habían producido o no irregularidades.

La compañía es una de las que suelen protagonizar acusaciones de protagonizar prácticas del llamado dumping fiscal, que consiste en emplear de forma ventajosa para las cuentas de la firma las diferentes legislaciones de los países en los que está establecida. Así, en el caso de Google y siempre según los datos en los que se basan las acusaciones, la firma emplearía Google Irlanda como punto fuerte. Los impuestos en Irlanda son más bajos que en muchos otros países de la Unión Europea (de ahí también que muchas firmas de TI se instalen en el país) y sale ‘a cuenta’ para las grandes corporaciones. Las diferentes filiales locales se convierten en entidades secundarias, siendo la principal proveedora de servicios Irlanda.

Sin embargo, y ahí está la diferencia entre lo que las autoridades pueden penar y lo que no, las filiales locales no son tan secundarias como sus cuentas podrían hacer creer y las cifras de facturación deberían imputarse a las mismas. Si es la filial local la que factura, Google no tendría más remedio que pagar los impuestos locales, muchas veces más altos que los irlandeses.

Google es uno de los nombres que más se repite cuando se habla de este tema, pero no sería la única compañía que podría emplear está práctica.Según una estimación de hace un par de años de un grupo de estudio del Senado francés (uno de los más combativos en estos temas), las firmas de comercio electrónico se han situado de forma masiva en Luxemburgo por esa razón. En 2010 (con el ecommerce menos desarrollado que ahora y con menos presencia de algunos gigantes del mercado), Reino Unido perdía 1.200 millones de euros, Alemania 603 y Francia 400 millones por impuestos no recaudados por culpa del domicilio luxemburgués de los grandes del ecommerce. En aquel momento, por ejemplo, si un usuario compraba algo en Fnac.fr, firma francesa, tenía que afrontar 19 céntimos en IVA. Si lo hacía en iTunes, con sede en Luxemburgo, eran 13 céntimos menos.

También la diferencia de sede hace a día de hoy que los libros electrónicos estén cargados con impuestos diferentes según donde el usuario los compre, lo que sumado a la consideración de producto electrónico y no cultural del ebook hace que su gravamen sea uno de los problemas más serios a los que debe enfrentarse el sector.

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Raquel C. Pico