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Cómo identificar a la ‘gente tóxica’ antes de contratarlos

Los emprendedores se enfrentan a muchísimos retos durante las primeras fases de su empresa y es en esos momentos en los que la firma es más vulnerable,  por lo que los emprendedores necesitan un equipo a su alrededor que pueda apoyarles, construir los fundamentos de  las bases de trabajo del futuro y  iniciativa propia para poder hacerse valer por si mismos. Por eso, en las primeras fases del proyecto en el que quizás aún no tengas ni la oficina, las personas que entrevistes en la cafetería del barrio pueden ser las personas que ayuden a que tu negocio triunfe, o ser las causantes de que caiga rotundamente en el fracaso.

No es caso de vida o muerte, pero una persona tóxica puede contagiar al resto de tus empleados e incluso a ti mismo – y si tienes un puñado de empleados y pocos fondos probablemente no podrás permitirte despedirle.

Pero, ¿cómo sabes si alguien es tóxico? Nadie te admitirá de primeras que piensa ser un vago y un holgazán a partir del primer día, o que en su previo trabajo le pillaron robando las grapadoras ya que quieren decirte lo que tú quieres oír.

Todas las  personas que solicitan un puesto de trabajo deberían encajar en el conocimiento, las habilidades, experiencia, habilidad, personalidad, actitud y motivaciones necesarias para desempeñar su cargo. Cuanta más diferencia existe entre los requisitos del trabajo y el candidato, más incrementa la posibilidad de cometer errores, tener mala actitud y la necesidad de ser remplazados. Es muy costoso realizar una prueba psicológica para cada empleado, por lo que tendrás que utilizar tu instinto para poder oler las posibles mentiras.

El primer paso es mirar su CV. Calcula cuánto tiempo han estado en sus últimos trabajos.  No debes regirte por los trabajadores con experiencia previa en el sector. Los  “años de experiencia” pueden estar repartidos en cientos de trabajos con duración de tan sólo un par de meses. Esto puede significar que la persona salta del barco en cuanto le ofrecen algo mejor en otra empresa, o que simplemente no ha podido convencer a nadie para poder superar su periodo de prueba.  Ante la duda, pide referencias de antiguos empleos y pregunta. Aún una persona recién graduada puede conseguir una referencia de un tutor.

Sé claro. Para que la persona pueda plantearse querer el puesto de trabajo, tienes que explicar qué es lo que querrás de esa persona. Ten por escrito una descripción de trabajo para que no haya confusión. No hay nada más horrible para un trabajador que encontrarse haciendo mil cosas más de las que le habían dicho en principio; esto crea malestar general y rencor, algo que no tiene lugar en una startup exitosa.

Haz preguntas prácticas y de experiencia. Si planteas un problema y preguntas cómo lo resolvería el entrevistado, sabrás cómo reacciona bajo presión y cómo piensa; si haces una pregunta sobre algo que haya hecho en sus trabajos previos, sabrás cómo ha actuado en el pasado.

Dejando de lado todas las previsiones que puedas tener, es probable que en algún punto te encuentres con un empleado que es una manzana podrida, una persona tóxica e infeliz que puede contagiar al equipo. Siempre trata de resolver el tema y no tengas miedo de despedirlo. Es mejor extirpar el cáncer y ser sincero ante el resto del equipo, a dejarlo estar sin hacer nada.  Se siempre diplomático y no hables mal del trabajador ya que algunas de las personas del equipo pueden tener una amistad fuera del trabajo con esa persona y sentirse incómodos.

Consejos de Guy Kawasaki

¿Que es lo que quieres? Poder definir las características necesarias que serían ideales para una persona de tu equipo requiere pensar. Los consejos de Guy Kawasaki, el co-fundador de Alltop.com y socio fundador de Garage Technology Ventures, pueden ayudar a guiarte en los primeros pasos hacia el éxito.

Durante un discurso en la Universidad de Stanford, el emprendedor habló sobre el tipo de personas que deberían contratar los emprendedores de startups. Opina que las personas entusiasmadas, que creen en la idea y que están “infectadas” de ella serán leales, trabajadores y una buena inversión de futuro.

Su razonamiento es claro: si después de una entrevista, te encuentras de lejos con la persona entrevistada en un centro comercial y quieres ir a saludar, contrátalo. Si no quieres verle en un sitio público, ¿cómo vas a querer trabajar con esa persona todos los días?

Kawasaki explica su teoría en este video de Academic Earth:

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