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Hillary Clinton tiene un mensaje para Uber

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Escrito por Manuela Astasio

La política estadounidense, que aspira a la presidencia de su país, dice que tendrá mano dura con quienes ‘confundan’ empleados con contratistas independientes.

La política estadounidense Hillary Clinton, que anunció hace algunos meses su intención de formar parte de la carrera por la Presidencia de los Estados Unidos, ha lanzado un mensaje a la controvertida startup Uber, responsable de la aplicación móvil homónima de uso compartido de transporte privado.

Clinton no ha citado en ningún momento el nombre de Uber, pero sí hizo un comentario durante un discurso sobre política económica el pasado lunes en el que muchos han visto una advertencia implícita a la compañía de San Francisco, envuelta siempre en disputas con las autoridades y el gremio de los taxistas.

Clinton dijo que tendrá mano dura con aquellos empresarios “que exploten a sus empleados calificándolos de contratistas independientes y robando sus salarios”, según declaraciones recogidas por la web especializada en tecnología Computer World.

La alusión parece clara: hace apenas un mes un juzgado de California le dijo a Uber que una de sus conductoras -que reclamaba gastos a la compañía por valor de 4.000 dólares que ésta, con la excusa de que la chófer era una “contratista independiente”, se negaba a reembolsarle- sí era una trabajadora de su compañía. Un precedente que podría servir para interpretar que, en Estados Unidos, si conduces para Uber, trabajas en Uber.

Hasta ahora, los chóferes no le han supuesto a la compañía costes de seguridad social, indemnizaciones o seguro de desempleo. Pero la posibilidad de que éstos comiencen a ser considerados trabajadores amenaza con alterar el modelo de negocio de la compañía, con cinco años de vida.

“Si trabajas duro, mereces que te paguen de forma justa”, sentenció Clinton en su intervención.

No obstante, la ex secretaria de Estado reconoció que las compañías de este tipo aportan innovación, y facilitan a las personas ganarse un dinero extra conduciendo su propio coche o alquilando su casa (como AirBnb).

Utilizó para referirse a ellas el término ‘gig economy’, que en español suele traducirse como “economía colaborativa”, aunque existe cierta polémica en torno a si verdaderamente ambas expresiones significan lo mismo. Mientras que la primera se entiende como un sistema económico en el que se comparten gastos y beneficios, voces como la de la periodista de Forbes, Elle Huet, creen que la segunda es, en realidad, un sinónimo de “freelance economy”, es decir, economía de autónomos. Los casos de conductores que terminan reclamando en los tribunales los gastos que Uber no quiere pagarles refuerzan a quienes aseguran que, en realidad, la startup californiana no es un ejemplo de economía colaborativa, sino de ‘gig economy’.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.