e-conomía

Hagamos webs de las que merezca la pena hablar

experiencia cliente marcaRecientemente lancé una pregunta en Twitter. ¿Tiene tu web que parecer una web? Hubo una respuesta que me llamó especialmente la atención: “Si no, no sería una web”. Ahora toca explicar a qué me refería con esta pregunta y en qué dirección hay que caminar cuando se diseñe una web.

comercio electronico funnel marcaEste artículo es fruto de la colaboración entre Jaime Valverde (@mitus82) y ReadWriteWeb en español. Jaime Valverde es Responsable de Marketing en Sowre Consulting. Es un apasionado de las nuevas tecnologías y su aplicación al marketing y está especializado en la orientación al cliente y las estrategias para su retención y fidelización, que desarrolla en su blog, MarketingTakeAway.

Muchas veces nos preguntan sobre qué recomendamos para crear experiencias en web. Pues bien, lo primero que tenemos que pensar es qué pasa con la base. ¿Tiene que parecer una web como todas las webs? Es decir, ¿tiene que ser navegación superior, despliegue, etc… todo igual que todas?

Si queremos crear experiencias debemos empezar por sorprender al usuario. Esto no quiere decir que olvidemos la usabilidad y la experiencia de navegación, que en este caso deben ser básicas y velaremos por ellas. Plantearnos todo el proyecto de una nueva web desde lo más básico nos llevará a traspasar fronteras que hasta ahora no estamos consiguiendo superar.

Aprender a diferenciarse

Hace unas semanas explicamos los pasos para crear experiencias online, ahora estamos aterrizando esto en la estructura de la web.  No siempre tenemos que crear webs a imagen y semejanza de nuestra competencia, tenemos que buscar qué necesitan nuestros clientes.

Imaginemos tiendas online que muestren los productos como si verdaderamente fueran eso, una tienda. Tendemos a hacer todos lo mismo. Una lista de productos desplegados de forma individual sin ningún tipo de contexto. ¿Por qué? Continuamente vemos casos de tiendas absolutamente experienciales en calle, ¿Por qué sus webs parecen ultramarinos? Simples estanterías mostrando productos.

Podemos pensar en una tienda de ropa que muestra sus productos como si el usuario estuviera en la propia tienda, extendiendo su concepto de marca a la web, no creando rupturas entre las experiencias vividas en ambos medios.

Esta es la verdadera clave. Una vez que nos decidimos por un tipo de experiencia, por la búsqueda de una emoción, ¿Por qué crear incoherencias? Debemos plantearnos la tienda online o nuestra presencia online como una extensión de nuestra presencia offline, como un canal más, con sus propias reglas y particularidades, pero que tiene que transmitir lo mismo que el resto de canales.

Otro punto que podemos trabajar es la categorización de los productos que mostramos en el site. ¿Tenemos un empleado que ayude al usuario? Si no lo tenemos, ¿por qué nos empeñamos en utilizar nuestra propia lógica? Muchos usuarios no sabrán buscar según nuestra forma de clasificar los productos, ¿entonces por qué no utilizamos formas de categorizar que sean sencillas? Por ejemplo, podemos mostrar ropa en función del evento en el que se puede usar (si vendemos vestidos), o productos alimenticios y sus recetas asociadas en función de momentos de consumo y número de comensales…

Tenemos que pensar en nuestra web como una gran oportunidad de fidelizar usuarios. No sólo tenemos que pensar en vender, tenemos que pensar en entretener, en deleitar, en emocionar. Hagamos un site al que merezca la pena volver y del que merezca la pena hablar.

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