“Un Gran Hermano de generación de empresas tecnológicas”

El Founder Institute acaba de cerrar su primer semestre en su primera aventura española. El organismo ha celebrado el acto de graduación de su primera promoción de emprendedores en Madrid, un encuentro en el que los seis primeros graduados presentaron sus proyectos a potenciales inversores, mentores y expertos en el mundo de las start-ups.

El balance de la experiencia ha sido bastante positivo. Los participantes se han mostrado muy contentos con su experiencia. “Un Gran Hermano de generación de empresas tecnológicas”, así lo definió Rubén Sánchez, cofundador y consejero delegado de BeOnPrice, destacando la unión que se ha establecido entre todos los participantes y la intensidad de la propuesta. Él, apuntó, entró con varias ideas, pero nada tangible. Ahora tiene una empresa con dos oficinas y un plan de negocio sólido con una proyección a varios años vista.

De estos primeros meses de trabajo salieron, además de BeOnPrice, una solución tecnológica para mejorar la gestión hotelera, otras cinco compañías. Una plataforma para dueños de perros, dogaboo; una app para ayudar a los padres de niños con dislexia, ForDyslexia; un buscador de moda, Modafinder; una plataforma de clases de yoga y pilates, Aomm.tv; o un marketplace para viajeros, Coffee&Tips, son las otras ideas que conforman la primera promoción del Founder Institute en Madrid.

Las seis firmas siguen tres tendencias de futuro del mercado de las nuevas tecnologías, como explicó el mentor y analista independiente Jaime García Cantero durante el evento. Crear negocios basados en la comunidad, gestionar el boom de información al que se ve sometido el usuario de internet y responder a los retos de la triple pantalla son las tres patas en las que, según García Cantero, deben explotar los negocios TI del mañana. Las start-ups que han salido de esta primera generación de empresas, asegura, responden a estas necesidades.

Dogaboo, Coffee&Tips, ForDyslexia, ModaFinder, Aomm.tv y Beonprice no sólo tenían que contar su idea en este primer evento, sino también convencer de su viabilidad. En juego estaban los 10.000 euros de inversión mínima prometidos por el fondo Inception Capital a la idea más prometedora. Por ello, un jurado de expertos del sector no sólo escuchó sus propuestas y asistió a su demostración de funcionamiento sino que además inquirió sobre las debilidades y fortalezas de los proyectos.

Continuidad de la idea

Aunque el acto ponía punto final a la primera edición del Founder Institute en Madrid, no significa el final del proyecto. ”Es importante entender que el Founder Institute no se acaba hoy”, defendía Jaime García Cantero. “Es algo más que una academia, es algo más que una aceleradora. Formamos un caldo de cultivo en el que las cosas surgen“. El analista añadía poco después que el Founder no iba “a acabar ahora”. “Estamos en el kilómetro uno de una maratón de 40 kilómetros”, apuntó.

El futuro de la iniciativa en España parece asegurado. En Barcelona están trabajando ya los organizadores de un Founder Institute local para lanzar la iniciativa en la capital condal y en Madrid han dejado abierta la puerta a una nueva edición en la ciudad.

Contenidos Relacionados

Top