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Google vuelve a chocar con la censura china y sufre el bloqueo de Gmail

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Desde 2010, Google y el gobierno chino viven en una constante lucha por el control de la Red en el gigante asiático: el buscador lo hace bajo la bandera de la globalización y la libertad, mientras que China se acoge a su potestad para controlar los contenidos que circulan en su país y proteger, de este modo, a sus ciudadanos de las informaciones perniciosas para ellos mismos y su patria.

Ese es el marco de fondo de una guerra que ya se había saldado con numerosos servicios de Google (junto a otras muchas firmas internacionales) censurados y/o prohibidos por el régimen chino que figura, con honores propios, en la lista de los países con menos libertades individuales y con peor acceso a la información del planeta entero. No en vano, el propio buscador había eliminado hace ya unos años su versión china, redirigiendo a los usuarios que conseguían saltarse las barreras de la dictadura china a su edición de Hong Kong que opera con una gran tasa de independencia pese a formar ahora parte del coloso amarillo.

Pero había un servicio que, hasta el momento, funcionaba con relativa normalidad: Gmail. Decimos relativa porque Pekín ya bloqueó en su momento el acceso directo a este servicio de correo electrónico a través de su página web (mail.google.com) que, sin embargo, era accesible a través de los protocolos IMAP y POP3, los mismos que se pueden utilizar en cualquier smartphone o e en cualquier ordenador personal.

Eso era antes del pasado viernes, 26 de diciembre, día en que el tráfico de Gmail en China cayó en picado sin razón aparente. En estos momentos, los accesos a la plataforma son apenas residuales. Mientras, la propia Google se ha apresurado a desmentir que haya cualquier problema en sus sistemas o que se haya producido cualquier caída de sus equipos.

Bloqueo por sorpresa y sin comunicación oficial

Como demuestra este gráfico de ‘Google’s Transparency Report’, el número de usuarios de Gmail se mantenía en un ratio estable en los últimos días antes de que, de forma abrupta, descendiera el viernes pasado a unos datos prácticamente inapreciables.

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Así pues, no queda espacio para dudar de que el gobierno chino pueda ser el responsable del cese de la actividad de Gmail en ese país. Y es que, a pesar de que el régimen no ha querido hacer comentarios al respecto, no hay otra explicación posible para este fenómeno, una vez descartado un ciberataque o un fallo interno del proveedor.

Google asegura que sus servicios escaparán de la censura china a través del encriptado

El momento tampoco es baladí. El cierre fue llevado a cabo un viernes, día de menor actividad en los servicios de correo electrónico que el resto de las jornadas laborables, y en plena campaña navideña, con lo que se aseguran que la atención mediática y la presión del exterior será menor que en otro mes del año.

Censura cada vez más férrea en China

Conjugar una economía de mercado, abierta y global, con una política restrictiva, dictatorial y cerrada a la oposición y las críticas internas no debe ser misión sencilla. En ese sentido, el régimen chino se ha mostrado incapaz de mantener el equilibrio entre ambos paradigmas, experimentando cambios de opinión y virajes reglamentarios en una y otra dirección que, desgraciadamente, parecen haberse inclinado a la versión más censora y represiva de cuantas haya.

Fue en 1998 cuando el Ministerio de Seguridad Pública de China presentó el Golden Shield Project, conocido popularmente como ‘El Gran Cortafuegos’ o ‘The Great Firewall’, una iniciativa destinada a vigilar y censurar contenidos en contra del régimen chino o que atentaran contra los intereses públicos.

La censura de Bing en China, más severa que la de Baidu, según un estudio

El funcionamiento básico de este gran cortafuegos, que entró en funcionamiento en 2003, se sustentaba en una inmensa cantidad de filtros de palabras clave y una ardua labor de vigilancia a cargo de las fuerzas de seguridad del Estado, aunque lo más relevante fue el bloqueo de ciertas webs líderes a nivel mundial pero que podían servir de plataforma para elevar quejas al gobierno u opiniones discordantes con la postura oficial del país. Ese es el caso de las principales redes sociales (Twitter, Facebook, etc.), blogs (WordPress) o las webs de las principales ONG contrarias a la dictadura china, como Amnistía Internacional o los grupos pro-Tíbet.

Google, la principal víctima del Gran Cortafuegos

En el caso de Google, China bloqueó el acceso a su buscador en 2010, en una medida duramente​ criticada por la comunidad internacional e incluso por altos cargos de la Administración norteamericana. La multinacional norteamericana no aceptó las imposiciones para someterse a la censura y la vigilancia que exigían los chinos, con lo que optó por animar a sus usuarios a utilizar la versión de Hong Kong de su portal.

Ya en junio de este año, más servicios de la compañía fueron bloqueados, como Google Drive o Hangouts. En esta misma oleada de cierres entró también la web principal de Gmail que, sin embargo, por error o por omisión, pudo seguir funcionando a través de los protocolos alternativos que hemos comentado anteriormente.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.