e-conomía

Flux, la empresa de construcción (sostenible) nacida en el seno de Google

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Escrito por Marcos Merino

Un proyecto impulsado por Google X ahora desarrollará software colaborativo para revolucionar el diseño de edificios y modernizar sus métodos de construcción.

En un país como España, golpeado por su dependencia del ladrillo, y que lleva años clamando por la necesidad de impulsar el I+D+i como parte de un cambio de modelo productivo, quizá sorprenda que alguna de las compañías más innovadoras del mundo pueda haber puesto iniciado una apuesta de futuro por el sector de la construcción. Pero eso es exactamente lo que ha hecho Google. O mejor dicho, es exactamente lo que ha hecho la división Google X a través de Flux.

Gafas inteligentes, automóviles autónomos… ¿y construcción?

Google X es la división secreta de la compañía del buscador dedicada a la investigación, liderada por el científico y emprendedor Astro Teller, de la cuál han salido (o se han descartado) algunos de sus proyectos más rompedores y futuristas, como los coches autónomos, las Google Glass, o el ascensor espacial.

Hace poco, también salió de Google X su primer spin-off (proyecto que se convierte en empresa autónoma con respecto a la institución que la impulsó inicialmente), un proyecto cuyo planteamiento era “difundir conocimientos de diseño de edificios sostenibles y duraderos, y mejorar el acceso a las herramientas para aplicar esos conocimientos, ayudando así a cubrir la demanda mundial” de este tipo de construcciones, a través de software de diseño colaborativo. Hablamos, por supuesto, de Flux.

El software de Flux tiene como objetivo hacer grandes cálculos a través de diversas variables como los parámetros de construcción y de zonificación, así como las especificaciones de cada uno de los materiales usados en la construcción. De este modo, permite generar análisis específicos acerca del proyecto del arquitecto en base al lugar donde se desee edificar.

¿Por qué resulta interesante el proyecto de Flux?

Las reflexiones que motivaron el nacimiento de esta start-up en el seno de Google X fueron dos:

  1. En muchos aspectos, los métodos de construcción de edificios apenas han evolucionado en las últimas décadas, pese a la necesidad de tener que proporcionar vivienda a una población mundial mucho mayor.
  2. La eficiencia energética de los edificios ya construidos es nefasta: diseños inadecuados, construcciones de mala calidad y tecnologías desfasadas están, según Michelle Kaufmann (co-fundadora de Flux), detrás del 40% de las emisiones de CO2 que emitimos en la actualidad.

Ahora, Flux ha conseguido recaudar 8 millones de dólares USA en una ronda de inversión, con el apoyo de Borealis Ventures y de la firma de capital riesgo DFJ, y planea utilizar estos fondos en impulsar el desarrollo de las primeras versiones de su software, así como en ampliar su personal.

En palabras de Steve Jurvetson, socio de DFJ recién incorporado a la Junta Directiva de Fllux, “sencillamente, no podemos seguir construyendo de la forma en que lo hemos hecho hasta ahora. Tenemos que aprovechar las nuevas tecnologías, los conjuntos de datos masivos, y las nuevas metodologías para incrementar la productividad, ampliar el alcance del diseño, y mejorar los lugares donde vivimos y trabajamos. En DFJ buscamos grandes visionarios con ideas únicas que puedan cambiar el mundo y el equipo Flux es un ejemplo perfecto de eso”.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.