e-conomía

España tendrá a finales de 2013 más de 5 millones de tarjetas contactless

Escrito por Manuela Astasio

Visa apuesta por la seguridad de este sistema, al que considera la antesala de los pagos móviles.

Visa prevé que, en 2020, la mitad de los pagos que se realicen a través de su red en Europa se harán mediante dispositivos móviles. La responsable de esto es la tecnología contactless, que ya está presente, según datos de la compañía, en 3,3 millones de tarjetas de crédito en España, una cifra que se espera que aumente hasta 5,5 millones a finales de este año.

La tecnología sin contacto convive desde hace años con nosotros. Está en esas tarjetas de transporte o de acceso a edificios que funcionan con simplemente acercarlas a un lector. Y puede estar también, quizá sin que lo sepamos, en nuestra tarjeta de crédito. Si ésta luce un distintivo conformado por cuatro ondas, entonces podemos realizar pagos contactless.

Visa está apostando por lo contactless como una forma “segura, rápida y cómoda de realizar pagos presenciales”. Las tarjetas contactless alojan en su interior una antena que, a cinco centímetros de distancia de un terminal de pago adaptado, transmite la información necesaria para procesar una transacción. Es, precisamente, esa sencillez e instantaneidad la que hace que algunos desconfíen de la seguridad de estos pagos.

En un desayuno informativo, el director de Visa Europe en España, José Carbajosa, ha asegurado que no se ha detectado ningún incremento del fraude en aquellos países donde los pagos contactless funcionan desde hace tiempo. Una tarjeta sin contacto, ha defendido, solo puede ser leída por un terminal adaptado a menos de cinco centímetros, no aloja más información que una tarjeta de banda magnética o chip, y las entidades establecen un límite diario de pagos que puede activarse en caso de robo o pérdida.

Carbajosa ha añadido que “está demostrado que en aquellos países donde hay más penetración de los pagos electrónicos hay menos economía sumergida, porque éstos siempre dejan rastro y son transparentes”.

Los comercios se están adaptando

El responsable de Desarrollo de Pagos Móviles y Sin contacto de Visa Europe para el sur de Europa, Andrea Fiorentino, ha afirmado que lo contactless permite realizar transacciones instantáneas que llegan a ser hasta tres o cuatro segundos más rápidas que las de las tarjetas con chip, una ventaja pequeña pero que beneficia a los comercios.

Fiorentino y Carbajosa han asegurado que las grandes superficies españolas están ya adaptándose a esta tecnología, al igual que las entidades financieras, a las que corresponde realizar la mayor parte de la inversión. A pesar de que es un mal momento para la banca, Carbajosa ha señalado que las cajas y bancos son conscientes de que tienen que adaptarse porque “si no lo hacen ellos, lo harán otros”.

Menos bancos, más pagos

Según datos de la compañía correspondientes a finales de marzo de 2013, España ocupa el segundo lugar de Europa en terminales adaptados a la tecnología contactless (183.000). Aunque de momento son cinco -Bankia, La Caixa, Banco Sabadell, BBVA y el Banco Cooperativo- las entidades emisoras de estas tarjetas en España, nuestro país ejerce, según Fiorentino, un elevado peso en el total de pagos contactless de Europa, porque aquí sí se permiten pagos de alto valor con tarjetas sin contacto. En otros lugares, como Gran Bretaña, donde prácticamente todos los bancos emiten tarjetas contactless, el límite de pagos está en veinte libras.

En España, en cambio, en importes que sumen más de veinte euros se permiten los pagos contactless a cambio de introducir un PIN o código de seguridad.

¿Qué pasa con los pagos móviles?

A pesar de la altísima penetración de los smartphones entre la población española, Fiorentino y Carbajosa han reconocido que aún está por definir de qué manera y cuándo se adaptará la tecnología sin contacto a los terminales. De todos los modelos de smartphones que existen en el mundo, solo 40 están adaptados a los pagos sin contacto de Visa. La antena que posibilita los pagos debe ubicarse en un dispositivo que funcione con NFC, pero puede hacerlo tanto en la tarjeta SIM, como en una microSD o en el propio terminal.

Una posible vía de transición para ahorrar cambios de terminal a los consumidores son las pegatinas con una pequeña tarjeta contactless que pueden adherirse a smartphones que cuenten con tecnología NFC.

Los consumidores, ha explicado Carbajosa, pueden establecer su propio protocolo de seguridad, decidiendo si marcan un código de seguridad para confirmar los pagos y dónde prefieren hacerlo: en el terminal del comercio o en el propio teléfono móvil.

Foto cc: Pierre Metiver

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.