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El tándem Vodafone-Ono se materializa: claves y consecuencias

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Escrito por Esther Macías

Vodafone anuncia una de las compras más esperadas en el ámbito ‘telco’ en los últimos meses: la adquisición de la compañía de cable española Ono por 7.200 millones de euros. Estas son las claves de la operación, sus intenciones y las posibles repercusiones para el mercado y los usuarios.

Ya es oficial. Vodafone compra Ono por 7.200 millones de euros. En realidad la noticia no sorprende ya a nadie. Son muchos días de rumores y filtraciones de los que la prensa se ha hecho puntualmente eco al ser, quizás, uno de los primeros movimientos de muchos otros que tendrán que llegar a un mercado, el de las telecos, desgastado por la persistente caída de precios y que intenta reaccionar para asegurar su propia supervivencia.

Los datos de la operación son ya conocidos: la operadora de origen británico desembolsará 7.200 millones de euros en efectivo y en deuda para hacerse con la firma española de cable, Ono, un movimiento con el que la primera se apropiará de los 1,9 millones de clientes de usuarios de banda ancha fija que la segunda atesora en 13 comunidades autónomas. Con ello Vodafone sumará en España casi 15 millones de clientes móviles y unos 2,5 millones de usuarios de ADSL y fibra óptica y, sobre todo, acelera su camino hacia la oferta de comunicaciones unificadas, una tendencia clara en el mercado español que arrancó Telefónica con Fusión, un paquete que aglutina comunicaciones fijas, móviles, de voz y datos y que ahora incluye además hasta televisión por Internet.

Como indica el consejero delegado de la compañía, Vittorio Colao, “la combinación de Vodafone y Ono crea un proveedor de comunicaciones integradas líder en España y representa una oportunidad de creación de valor atractiva para Vodafone”. El propio Colao es consciente de que “la demanda de servicios y productos de comunicaciones unificadas ha aumentado significativamente en los últimos años en España y esta transacción –junto a nuestro programa de llevar la fibra a los hogares– acelerará nuestra capacidad de ofrecer las mejores propuestas en el mercado español”.

Una mera cuestión de supervivencia

Este movimiento, asevera a TICbeat el analista independiente Jaime García Cantero, “es el primero de muchos que veremos en un entorno de concentración como en el empezará a vivir el sector de las telecomunicaciones”. Para García Cantero, la operación es, sobre todo, “una cuestión de supervivencia”. “Las cifras que han cosechado las telecos en España en 2013 han sido en general bastante desastrosas y la concentración es la única manera de aguantar los márgenes y buscar volumen. Por otro lado, los responsables de Vodafone tienen claro que si quieren competir solo pueden hacerlo con una oferta completa y la única forma que tenían para ello era realizar una adquisición”.

De hecho, otro de los candidatos a ser absorbidos por Vodafone, además de Ono, era Jazztel. “Pero esta es una alternativa más cara en proporción. Sin duda, la compra de Ono era la mejor opción”, añade el analista.

La gran pregunta ahora es si Vodafone será capaz de ser más eficiente tras la compra de Ono. “Habrá que estar atentos ahora para ver cómo abordan la fusión. Las integraciones siempre son complejas, hay que digerirlas y esto lleva tiempo. No obstante, en el caso de Vodafone no había otra opción que la compra”, señala García Cantero.

Todas las miradas puestas en Orange

Una vez anunciada la compra de Ono por Vodafone ahora todas las miradas de la industria se posan en el tercer jugador en liza, que con esta compra queda muy lejos de la segunda posición que siempre ha buscado, según García Cantero. “Para poder seguir luchando para ser el segundo jugador e incluso para mantenerse en el tercer puesto Orange tendrá ahora que mover ficha”, recuerda el analista.

¿Qué opción le queda al jugador de origen galo? De nuevo sale a la palestra el nombre de Jazztel. “No hay otra opción en el mercado, la única forma de que Orange pudiera crecer en fijo sería comprando Jazztel, una empresa, por otro lado, relativamente saneada”. ¿El problema? “De nuevo, es una empresa con un precio caro en Bolsa, así que ya veremos”.

Repercusiones para el usuario

En cualquier caso, de cara al usuario, las consecuencias de este movimiento de concentración del sector de las telecomunicaciones son positivas. “Al contrario que ocurre en otros segmentos del mercado en el telco la concentración favorece las bajadas de precio”, indica el analista. Una caída en costes para el usuarios que, de hecho, se ha ido produciendo de manera exponencial en los últimos años. “El usuario paga mucho menos ahora por las telecomunicaciones que lo que pagaba. En el último año el precio de la voz por minuto ha caído casi un 20%, según señalan algunos estudios, y las tarifas de datos también han bajado. Antes era impensable que un giga de datos costara 5 euros al mes, como ya ofrecen algunos operadores móviles virtuales”, afirma García Cantero. Toda una muestra, apunta, de cómo está el sector.

Un sector que, recuerda, “era de los que tenía precios más caros de Europa, lo que ha hecho que en España hayamos tenido compañías de telecomunicaciones que obtenían márgenes muy elevados que les ha hecho ser muy grandes y a las que ahora no les queda más remedio que hacer dieta”.

Como tendencia, esta concentración traerá consigo, por otro lado, la consolidación de los servicios. “El cross-selling y la oferta de servicios y productos de diversa índole al modo de lo que hizo Telefónica con Fusión estarán a la orden del día”.

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.