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El mal momento de GoPro

GoPro

Analizamos el mal momento que atraviesa GoPro, que cotiza al precio más bajo de su historia, anota malos resultados de ventas y prevé despidos.

Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que miles de personas en todo el mundo cargaban con unas pequeñas cámaras cuadriculadas, muy distintas a las habituales compactas, mientras hacían deporte o rodaban vídeos a gran velocidad.

Efectivamente, hablamos de las GoPro, unas pequeñas cámaras de acción que se popularizaron en apenas unos años pese a su alto coste ya que permitían grabar todo lo que sucedía, con gran calidad, mientras se hacía deporte, esquí, etc. No en vano, la compañía se expandió rápidamente por medio mundo y sus acciones se elevaron hasta las nubes, llegando a su máximo en octubre de 2014, cuando GoPro cotizó a 93,85 dólares por acción.

Ahora, poco más de un año después de esos sueños dorados, las acciones de GoPro han perdido hasta un 90% de su valor, una caída notable que ha venido acompañada por un descenso igualmente destacable de sus ingresos, que en el último trimestre de 2015 se quedaron en los 435 millones de dólares, un 20% menos de lo previsto: 512 millones de dólares.

Con todo ello, el pasado año GoPro facturó unos 1.500 millones de dólares y mantiene un flujo de caja estimad en 450 millones de dólares. Ello le proporciona algo de oxígeno y el margen suficiente de maniobra para invertir y tomas las medidas adecuadas para redirigir el rumbo de la organización.

Una situación poco agradable para la empresa de Nick Woodman que ya se mueve en la cotización más baja de su historia, algo que ha obligado a GoPro a tomar medidas drásticas. Entre ellas, el despido de un 7% de su plantilla, es decir, unos 100 empleados.

Cómo se ha llegado a esta situación

Para llegar a este mal momento de la empresa, GoPro ha cometido varios errores que le han llevado a esta delicada coyuntura. El primero de ellos ha sido el fracaso en ventas de la Hero4, cuya política de precios no ha terminado de calar entre los consumidores. A su vez, las cámaras de esta compañía tienen un nicho de mercado más limitado que otras cámaras, además de un ciclo de renovación más largo de lo habitual, lo que puede frenar sus ventas en los próximos años.

En favor a su futuro, el renovado software de GoPro para editar y compartir contenidos podría alimentar de nuevo las ventas de estas cámaras, así como el auge de los drones podrá ayudar a las ventas de este tipo de dispositivos de grabación.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.