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El ‘annus horribilis’ de Toshiba no acaba: despidos y previsión de pérdidas

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Toshiba recortará nada menos que 7.000 puestos de trabajo en su división de electrónica de consumo, especialmente en las áreas de PC y fabricación de televisores.

Corren malos tiempos para Toshiba. La antaño compañía que abanderaba la tecnología y la vanguardia en Japón admitió este año uno de los mayores fraudes contables de la historia mundial y, desde entonces, no ha hecho sino pagar las consecuencias de tamaño desfalco.

Lo último que hemos conocido es que Toshiba recortará nada menos que 7.000 puestos de trabajo en su división de electrónica de consumo, especialmente en las áreas de PC y fabricación de televisores. Con esta medida, que incluye la venta de su fábrica de TV en Indonesia, permitirá a la firma nipona centrarse en sus negocios clave en estos momentos: la producción de chips y la energía nuclear. Si sumamos este plan de despidos a los ya puestos en marcha previamente y las bajas voluntarias, más de 10.000 personas podrían abandonar Toshiba en los próximos meses.

Por si fuera poco, semejante plan de despidos no podía pasar inadvertido para las cuentas de la compañía (ya bastante maltrechas tras admitir el escándalo financiero), con lo que Toshiba ha revisado a la baja sus perspectivas económicas para su actual año fiscal –que termina en marzo de 2016-. En ese sentido, la compañía prevé unas pérdidas netas de 550 millones de yenes, unos 4.530 millones de dólares.

Una pesadilla que nunca termina                           

Recordemos que toda esta pesadilla comenzó el pasado 21 de julio, día en el que se hizo público un informe realizado por una consultora independiente (y encargado por la propia Toshiba ante los rumores que circulaban desde hace meses) en el que se ponía de manifiesto que la empresa había estado inflando sus beneficios operativos en más de 1.100 millones de euros durante los últimos siete años.

Fruto de esta impactante noticia –cuyo impacto social además se multiplicó teniendo en cuenta la mente y cultura empresarial japonesa- el presidente y CEO de Toshiba, Hisao Tanaka, dimitió de inmediato. Además, los dos predecesores de Tanaka al frente del conglomerado, el vicepresidente Norio Sasaki y el consejero Atsutoshi Nishida, también dejaron la empresa por su implicación en el escándalo.

Hisao Tanaka, consejero delegado de Toshiba, quien acaba de abandonar el cargo ante las irregularidades contables de la compañía.

Hisao Tanaka, consejero delegado de Toshiba, quien abandonó el cargo ante las irregularidades contables de la compañía.

Desde entonces, la compañía ha ido protagonizando distintas noticias que anticipaban esta situación crítica para el grupo nipón. Entre ellas, una que hacía referencia a que Toshiba, Vaio y Fujitsu podrían estar considerando una megafusión de sus negocios de ordenadores portátiles, que se integrarían en una nueva compañía que vería la luz en abril de 2016.

Por otro lado, SONY anunció recientemente la adquisición de todo el negocio de sensores de imagen de Toshiba a cambio de unos 19.000 millones de yenes, unos 155 millones de dólares al cambio actual. Esta operación, que se viene rumoreando ya desde el pasado mes de octubre, supone la integración de toda la tecnología, equipo y la planta de fabricación de Toshiba dentro de la filial Sony Semiconductor Corporation.

Veremos si este plan de reestructuración y despidos masivos es el último capítulo de la pesadilla que vive Toshiba o si la historia nos tiene reservados algún nuevo giro argumental en esta peculiar trama…

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.