Cómo el crowdfunding está llegando a España

CrowdfurdingImagina una página web en la que se anuncian cientos de proyectos buscando financiación de cualquier tipo, en el que cualquier persona puede aportar desde unos céntimos hasta cientos de euros hacia un grupo musical, un proyecto de cine, una invención o un proyecto cultural. Esto es el crowdfunding, que llega a España alentanda por su éxito en EEUU, en el que personas con un pequeño capital pueden sacar beneficios apostando por proyectos creativos.

Los proyectos, que son expuestos como anuncios con foto y título, tienen una barra de medición de fondos para poder medir las aportaciones que está consiguiendo. En el crowdfunding todos ganan: si el proyecto es exitoso, los inversores reciben un pequeño porcentaje y, si no consigue llegar a ese mínimo de financiación, no se invierte el dinero.  Para los emprendedores es una buena forma de lanzar un proyecto sin riesgos y tantear el mercado.

Las plataformas que están siendo creadas en España apelen a proyectos muy diferentes. TICbeat entrevista a los representantes de algunas de las plataformas más interesantes de todo el país.

Innovación Tecnológica con Injoinet

Miguel Moya es el CEO y fundador de Injoinet, una plataforma de crowdfunding que comenzó el año pasado para poder lanzar los proyectos más innovadores.

Nacimos por necesidad personal”, dice Moya, “para poder hacer un proyecto por nosotros mismos.” El fundador de la plataforma crowdfunding tuvo la idea inicial de lanzar un ‘club de fans de Facebook con un botón de pagar’. Esta plataforma apela a las personas que pueden aportar una pequeña cantidad de dinero a un proyecto en el que creen. Los contribuyentes pueden elegir en el formulario si quieren mantener su identidad en el anonimato, poner solamente el nombre o también anotar la cantidad contribuida de forma pública.

Aunque aceptan todo tipo de proyectos, la plataforma de Injoinet quiere enfocarse a la innovación tecnológica.  “En España siempre hemos sido creativos y formativos. Queremos crear una red de proyectos atractivos por sí mismos  y con la posibilidad de éxito. Con el crowdfunding se puede llegar a cualquier sitio,” explica Moya.

“Nuestra cultura ataca mucho más a la intimidad y a la privacidad. Hay mucho miedo de poner cosas online,” comenta Moya. El emprendedor dice que tenemos que cambiar nuestra mentalidad para poder utilizar el potencial que ofrece el internet: “Para poder moverte profesionalmente tienes que estar en internet para que puedan encontrarte,” comentó Moya, añadiendo que para la empresa, la confianza y la transparencia hacia los creadores de los proyectos que están expuestos y sus inversores es clave para que el crowdfunding sea exitoso.

El Espíritu Musical de Firstclap

Firstclap, una plataforma online de crowdfunding fundada en febrero, quiere dar la oportunidad a grupos musicales y artistas emergentes. Firstclap se dedica a exhibir los nuevos proyectos musicale. Con su fórmula de ‘clapfunding’, los fans pueden ayudar a recaudar fondos para proyectos concretos como una gira o la grabación de un álbum. También disponen de un método de crowdfunding llamado Mecenazgo, que permite a los fans hacer una pequeña donación a cambio de música exclusiva de sus grupos preferidos.

“Cuando das la posibilidad a las personas de descubrir música que les gusta y el artista les corresponde permitiéndoles participar directamente en su carrera, entonces se sienten extremadamente agradecidas y sin duda vemos que apoyan la creación artística”, explica Pauline Bernier, la cofundadora de Firstclap, quien nos comenta dónde encontró la inspiración para lanzar el proyecto.

Firstclap no es únicamente una plataforma de crowdfunding: es una plataforma completa que da varias herramientas a los artistas para gestionar su carrera, conseguir más fans, reproducciones e ingresos. “Creo que el conjunto de grupos de todos los estilos y el hecho de que no cobremos ningún tipo de comisión nos ha diferenciado mucho en comparación con otras plataformas”, comenta Bernier. “El mayor reto ha sido convertir todas estas ideas en un servicio simple, claro y funcional para los usuarios,” añade.

“El crowdfunding, y el clapfunding en el caso de Firstclap, es en mi opinión un recurso perfecto para los grupos, no sólo para ganar ingresos sino también para crear una interacción con sus fans”, explica Bernier. “Se basa completamente en el talento de los artistas, por eso lo pueden aprovechar muchas bandas desconocidas para conseguir una mayor difusión así como una comunidad de fans fiel. Es una manera de dar la oportunidad a todos”, añade la emprendedora.

Bernier opina que el panorama de la industria musical está cambiando y los artistas se dan cuenta que los medios convencionales ya no les permiten darse a conocer, y mucho menos vivir de la música. Ella cree que el crowdfunding seguirá creciendo y seguramente se convertirá en un recurso ideal para los artistas que quieran desarrollar proyectos y conseguir más fans.

La filosofía de La Tahoma Cultural

Esperanza Gimeno Robledano, la responsable de comunicación y proyectos de La Tahona Cultural, la define como una plataforma de crowdfunding que acoge proyectos culturales además de instituciones afectadas por la crisis.

La inspiración para su proyecto les llegó desde EEUU: “Estudiamos su funcionamiento y a partir de allí desarrollamos nuestra idea de negocio, adaptándolo a nuestra cultura mediterránea”, dice Gimeno. La Tahona Cultural cobra un 8% del total recaudado por el proyecto en caso de conseguir el 100% del objetivo financiero y tiene ya un 20% de proyectos exitosos en su corta vida.

El reto más difícil para el equipo de La Tahona Cultural ha sido la accesibilidad: “Sin duda el conseguir que la web sea asequible a todo tipo de público, no solo a usuarios habituales de internet”, dice Gimeno. “Queríamos que la web fuera muy sencilla y clara y lo más difícil ha sido conseguir que el método de realizar la donación también lo fuera. Todavía estamos haciendo algunos ajustes, según el feedback de los usuarios”, añade.

El crowdfunding para La Tahona Cultural es un buen termómetro para medir la aceptación del proyecto, según Gimeno. “Ayuda a darlo a conocer e incluso aunque el proyecto no alcance su objetivo, tienen la posibilidad de ganar adeptos que le sigan”, apunta la representante.

En esta plataforma, los ganadores son las personas con ideas: “El promotor del proyecto se lleva toda la financiación conseguida, no importa si se ha sobrepasado el objetivo”, afirma Gimeno.

Kifund, una plataforma de cine

José Miguel Rodríguez es el fundador y director de Kifund, una plataforma especializada únicamente en proyectos audiovisuales y de cine. Esto incluye cortos, largometrajes, videoclips, webseries, festivales y muestras, publicaciones sobre cine…de cualquier género, formato y duración.

Sus fundadores son un grupo de amigos con experiencia en el mundo audiovisual. “Queríamos ayudar a dar voz y visibilidad a esos creadores que se quedan fuera del sistema por muchos motivos y no por ser de baja calidad precisamente”, explica Rodríguez.

Toda la financiación de su plataforma es privada: “Sale de nuestros propios bolsillos, de ahorros fundamentalmente”, dice el fundador del proyecto.

El beneficio económico que la empresa obtiene de cada proyecto financiado es un 5% del total conseguido. “A otros niveles conseguimos muchas más cosas, emociones, alegría, satisfacción por haber contribuido a que alguien pueda hacer realidad su proyecto. Nos gusta pensar que ha servido para dar conocer a autores, profesionales y proyectos que eran totalmente invisibles y que después de pasar por Kifund lo son un poco menos”, dice Rodriguez.

La plataforma crowdfunding ha empleado por darse a conocer por las redes sociales, medios digitales y publicaciones más clásicas que les han ido entrevistando. “Queríamos hacer una herramienta muy sencilla, muy transparente y flexible”, afirma el fundador de la plataforma.

Rodriguez cree que el crowdfunding en España todavía tiene mucho camino por recorrer. “Aún estamos acostumbrados a que la cultura la pague la administración con subvenciones, a la piratería y a fin de cuentas al todo gratis por lo tanto lo primero que hay que hacer es cambiar de mentalidad y entender que si queremos una diversidad cultural rica tenemos que dar apoyo desde la propia base de la sociedad,” argumente Rodriguez. “Aunque parezca que el crowdfunding ya es una etapa superada socialmente, no se trata de una idea ni de lejos extendida a la gran mayoría de la sociedad y sobre todo una tendencia verdaderamente comprendida,” añade.

Todas estas plataformas, que buscan proyectos completamente diferentes, muestran una forma de inversión nueva en España. Solo con el tiempo podremos ver si esta nueva forma de trabajar, inspirada del mundo anglosajón, logra echar raíces en nuestra cultura mediterránea.

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