e-conomía

El CEO de Yahoo! dimite tras el escándalo del título falso

yahooScott Thompson, el hasta ahora consejero delegado de Yahoo!, ha dejado la compañía. Thompson ha protagonizado en los últimos días un escándalo al descubrirse que no era titulado en informática como sí indicaba su curriculum vitae. El ya ex CEO echó balones fuera, señalando que en ningún momento había indicado que se hubiese graduado en esa especialidad y que todo se debía a un error por parte de una firma de búsqueda de ejecutivos.

La caída de Thompson no es única. Roy Bostock, el hasta ahora presidente no ejecutivo de Yahoo!, también ha cesado en su cargo. Les sustituirán Fred Amoroso como presidente de la ejecutiva y Ross Levinsohn como consejero delegado interino. Levinsohn era hasta ahora uno de los directivos de las tres ramas de negocio que Thompson implementó en su esfuerzo por salvar a la firma. El cambio de nombres en la directiva irá acompañado por la entrada en el consejo de algunos nombres de Third Point, los firma de inversión que destapó el escándalo y pidió la cabeza de Thompson.

El proceso de salida de Scott Thompson será un elemento más en el particular vía crucis que vive en los últimos años Yahoo!, que despedía el pasado mes de septiembre a su CEO, Carol Barzt, y vivía en un cierto vacío de poder hasta enero, cuando contrató a Thompson. La persona encargada de este fichaje fue la primera víctima del escándalo: Patti Hart fue apartada de su puesto hace unos días, cuando toda la prensa se preguntaba cómo Thompson pudo llegar tan lejos sin que nadie cuestionara su título.

La historia, que ha lastrado las acciones de Yahoo! en los últimos días, podría sin embargo tener una vuelta de tuerca todavía más trágica. Según han señalado fuentes cercanas a Scott Thompson a The Wall Street Journal, el directivo acaba de ser diagnosticado de cáncer de tiroides, razón por la que ha decidido abandonar su puesto. Thompson habría comunicado a la junta su estado de salud, aunque no habría transcendido más información porque el ejecutivo no quiere que su estado de salud sea analizado por el público.

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Raquel C. Pico