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Alejandro Suárez: “Somos los últimos inmigrantes digitales”

 internetEn los próximos diez años se va a producir una revolución en el mundo equivalente a lo que antes llevaba 100 años conseguir. El proceso va a ser mucho más rápido que ninguna revolución industrial anterior. Los cambios que los humanos tuvieron que asumir a lo largo del siglo XX fueron escalonados. Lo mismo sucedió en el XIX. En el XXI, lo que hoy existe puede no ser lo mismo que lo que habrá mañana.

Esta reflexión la realizaba durante su ponencia inaugural Alejandro Suárez, empresario del mundo de las nuevas tecnologías y “autor de best-sellers” sobre las mismas, como fue introducido en su salida al escenario, ante el público de Internet es Tuyo, la jornada sobre la red que se ha celebrado este viernes en Madrid. “En los próximos 13 años, se va a vivir un cambio tecnológico como el que antes se hacía en un siglo”, ha augurado. “Nadie ha vivido un cambio tan profundo como el que vamos a vivir nosotros”, ha defendido.

El avance tecnológico que se va a experimentar va a ser tan radical, ha prometido, “que va a cambiar todo lo que conocemos”. Biotecnología, bioinformática, robótica, nanotecnología… Los cambios van a llegar en numerosas áreas ahora emergentes, con consecuencias para las que las nuevas generaciones están más preparadas que quienes ahora toman las decisiones. “Tendremos que adaptarnos con un handicap: los que vienen detrás son nativos digitales”, ha recordado. “Somos los últimos inmigrantes digitales”, lanzó, englobando a quienes tienen más de 20 años como tales. Estos inmigrantes digitales no pueden quejarse de estos nativos digitales, ha apuntado Alejandro Suárez, sino que tienen que adaptarse a ese mercado. Ese será el futuro y así será mañana el acercamiento marca -consumidor.

Sus experiencias vitales (y de consumo, por tanto) son distintas. Suárez ha recordado un estudio de la revista Science que confirma que quienes tienen menos de 15 a 12 años tienen ya cerebros diferentes. Su nueva ‘configuración’ les permite tener más capacidad para procesar información. “Nos creemos aún que somos los más avanzados, pero en realidad somos turistas en las nuevas tecnologías”, afirmó.

Estos cambios obligarán a cambiar la educación, que tendrá que ser bidireccional; el consumo, con consumidores “conectados” y que “no aceptarán experiencias negativas”; o el trabajo, que será más escaso todavía (“hay que adaptarse a un escenario que es cruel pero que va a llegar”, advirtió, en el que habrá menos trabajos y en el que habrá que ser más emprendedor, con más iniciativa). “Tenemos que ser un poco menos españoles”, ha lanzado. Hay que olvidarse de las quejas, ha apostado, y del envidiar siempre lo que tiene el vecino.

Sobre el autor de este artículo

Raquel C. Pico