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5 claves de la polémica antimonopolio UE versus Google

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Escrito por Marcos Merino

¿Qué mueve a las instituciones europeas a actuar contra el gigante de las búsquedas? ¿Tiene sentido su política?

Como ya os contamos el pasado miércoles, Google está en el punto de mira de la Comisión Europea. Te ofrecemos cinco claves de la nueva ofensiva antimonopolio de la UE que ya empieza a recordar a los tiempos de la polémica con Microsoft.

¿De qué acusa la UE a Google?

La Comisión Europea acusa a Google de “abuso de posición dominante“, al vulnerar las normas antimonopolio de la UE para favorecer sistemáticamente los resultados de su comparador de precios frente a los de sus rivales. La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, llegó a afirmar “No creo que figuren más arriba los resultados que más favorecen al consumidor”, pues los expertos entienden que los precios en Google Shopping son más altos que los de la competencia.

¿Por qué otros asuntos investigan a Google?

Otros buscadores especializados de Google, como Google Flights, podrían sufrir la misma suerte que Google Shopping. Pero las investigaciones de las instituciones europeas sobre Google tienen un ámbito mucho mayor, con ramificaciones que afectarían a la compañía estadounidense en varios campos.

Así, el ejecutivo comunitario estaría investigando a Google también por realización de ‘scraping’ (copia de contenido online de la competencia) e imposición de cláusulas de exclusividad a anunciantes de la plataforma Google AdWords (y de trabas a los que pretenden abandonarla). Pero si hay una posible polémica que puede afectar a Google en su línea de flotación es la que rodea a Android.

Y es que la Comisión Europea también piensa que Google podría haber obstaculizado el desarrollo de competidores a su sistema operativo móvil, líder del sector al estar instalado en el 80% de los smartphones del mundo. Una investigación en marcha trata de establecer si Google pudo haber obligado o incitado a los fabricantes de smartphones y tablets a preinstalar exclusivamente las apps de la la compañía.

¿Cómo ha reaccionado Google a las acusaciones?

La compañía se ha pronunciado al respecto en su blog, poniendo en duda su ‘posición dominante’: “Aunque Google quizás sea la herramienta de búsqueda más usada, pero la gente ahora puede encontrar y acceder a la información de numerosas formas, y las alegaciones de daño a los consumidores y competidores están muy lejos de la realidad. (…) Compañías como Axel Springer, Expedia, TripAdvisor y Yelp han alegado que la práctica de Google de incluir resultados especializados en las búsquedas ha dañado significativamente su negocio. Pero su tráfico, ingresos y beneficio revelan una historia muy diferente (…) Y si miramos las compras queda claro que hay mucha competencia -incluyendo Amazon y Ebay, dos de los mayores portales de compras del mundo”.

Google tampoco evita hablar de la polémica en torno a Android: “La Comisión Europea ha cuestionado nuestros acuerdos con fabricantes. Es importante recordar que son voluntarios -puedes usar Android sin Google-, pero proporcionan beneficios reales a los usuarios de Android y a los desarrolladores (…) Android ha sido clave en alentar la competencia en el mundo del móvil, bajando los precios e incrementando la elección para todo el mundo”.

¿Defensa de los consumidores? ¿O mera política?

Recientemente, Barack Obama acusó a la Unión Europea de investigar a las multinacionales tecnológicas estadounidenses únicamente con el fin de defender sus propios intereses comerciales. Vestager rechazó dichas acusaciones en su rueda de prensa de esta semana, pero Günther Oettinger, comisario de Economía y Sociedad Digitales, ha declarado en más de una ocasión que Europa debe “romper el cuasimonopolio” que ha permitido ejercer a EEUU en Internet hasta ahora. La UE ya tiene un historial de intentar promover competidores de Google a golpe de erario… una estrategia que no ha generado más que costosos fracasos, por lo que podría haber optado por pasar al Plan B: obligar por ley a Google a fragmentarse en varias empresas. Esta opción es la gran baza negociadora de Vestager a día de hoy.

¿Tiene sentido la política antimonopolio de la UE?

El analista español Enrique Dans se hacía eco en su blog de un artículo publicado en The New York Times en el que se plantea una postura polémica: la rápida evolución del desarrollo tecnológico podría estar convirtiendo en un sinsentido la regulación europea de monopolios. La famosa sentencia contra Microsoft se ha revelado como algo bastante irrelevante a largo plazo en comparación con la mano invisible -pero muy tangible- de la innovación tecnológica y el favor de los consumidores.

Dans concluye su post con esta aseveración: “A la velocidad que va esto, es más que posible que el dominio de Google llegue a su fin y la situación se corrija sola, antes incluso de que la Comisión Europea llegue a algún acuerdo. Puestos a impedir que se vulnere la ley, Europa tendrá que preocuparse no sólo de quien domina el mercado hoy, sino de quien amenaza con dominarlo mañana”.

Imagen | Cory Doctorow

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.