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Los usuarios pasan de las apps de su smart TV

Escrito por Raquel C. Pico

6 de cada 10 usuarios estadounidenses emplean las apps de VoD.

Son una de las grandes revoluciones que ha vivido el salón en los últimos años. Las televisiones han dejado de ser cajas tontas para convertirse en dispositivos inteligentes que no sólo permiten visualizar contenidos en HD, con una estupenda calidad de imagen, sino que además se conectan a internet y permiten al usuario acceder a un nuevo mundo en contenidos. Cada vez hay más aplicaciones para televisión inteligente y las smart TVs son cada día más completas. Pero ¿están llegando las apps a los usuarios finales?

Un informe de NPD sobre las pautas de consumo de los usuarios estadounidenses de televisiones inteligentes demuestra que no especialmente. A los usuarios les encantan sus smart TVs pero valoran su conexión a internet para acceder a más contenidos. Seis de cada diez consumidores que cuentan con una HDTV conectada a la red para acceder a servicios de vídeo on demand de terceros.  Los servicios de música son también populares, consiguiendo llegar al 15% de los usuarios.

Gráfico | NPD Connected Intelligence

Aunque existen cada vez más  aplicaciones y servicios con app para smart TV, los usuarios no acaban de mostrarse convencidos. Las razones, según explica John Buffone, director de dispositivos de NPD Connected Intelligence, en el blog de la consultora, es que “hay plataformas mejores, como el PC, la tableta o el smartphone, para estos servicios”.

Acceder a Twitter, a LinkedIn o leer periódicos y revistas resulta más cómodo en uno de estos terminales que en la televisión. Otras aplicaciones, como Facebook, o la simple posibilidad de acceder a internet y navegar tampoco han conquistado a los usuarios finales.

Aún así, desde la firma de análisis, no consideran que esto sea una mala noticia para el ecosistema de smart TVs de entrada. Los usuarios han decidido que su tele inteligente sea simplemente eso, una televisión. El televisor sigue siendo clave en el consumo de contenidos audiovisuales, aunque tendrá que luchar cada vez más duro con las nuevas opciones para consumirlos, como los periféricos que se conectan a la pantalla y permiten acceder a más servicios (Xbox, por ejemplo, tiene ya en EEUU 40 apps adicionales de consumo de televisión).

La mala noticia es directamente para los desarrolladores y para las smart TV como ecosistema de aplicaciones. Mientras los fabricantes de televisiones no consigan convencer a los consumidores de que esa tele tiene algo más, las apps para smart TV se quedarán en un muy oscuro segundo plano.

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Raquel C. Pico