Ciber Cultura

Un videojuego de arte y ensayo contra el ataque de nervios

SlowGames
Escrito por Rafael Claudín

Los cubos experimentales de Slow Games sólo te permiten un movimiento al día en homenaje a Mario, Pong y Tetris.

Si ir contracorriente fuera una forma de arte, el diseñador radicado en Nueva York Ishac Bertran estaría en primera fila. Los videojuegos se basan, entre otras cosas, en la inmediatez de la experiencia. Son cada vez más rápidos, más acelerados, y si no pueden quitarte el aliento en los primeros 15 minutos, como una película de Hollywood, ya no son capaces de atraparte.

Todos ellos, salvo los creados por Bertran. Su serie se llama, de forma muy simple y apropiada, Slow Games, y está compuesta por tres cubos diferentes que te caben en la palma de la mano. Una pantalla con LED es al mismo tiempo la interfaz de usuario, un mundo imaginario y los personajes que lo pueblan. El diseñador ha recurrido a clásicos añejos, más que nada porque reproducir un Fifa, por ejemplo, no sería tan sencillo.

La serie comparte, aparte de la apariencia del cubo, una clave: sólo puedes hacer un movimiento al día. El primero de ellos se llama Mario. Incorpora un botón en la parte superior. Según el tiempo que lo mantengas apretado, el movimiento del punto que representa a Mario será más corto o más largo. En el caso del Pong, se trata de un interruptor que indica la dirección hacia la que va la bola. Por último, en el Tetris hay que girar el propio cubo para mover las figuras que alberga.

Un ejercicio de paciencia

En todos los casos, el resultado de la acción del jugador no se ve hasta el día siguiente. El resultado es un mínimo de dos semanas antes de poder acabarte una partida, si es que te queda claro en qué consiste exactamente una partida. Según Bertran, “hemos desarrollado este modo superrápido de interactuar con las cosas. Para mí [Slow Games] es una forma de probar cómo interactuamos con la tecnología que cambia un poco las normas”.

Mm… Parece algo más propio de un museo de arte moderno que de una sala de máquinas recreativas. Volviendo a la comparación con el cine, es como si la serie de Indiana Jones la hubiera dirigido Andrei Tarkovsky y la saga Star Wars, Theodoros Angelopoulos. Nadie habría oído hablar de ellas, pero serían obras de culto en cines de arte y ensayo. De los que, por cierto, ya no quedan.

Esta semana hemos visto cómo precisamente los juegos de acción más acelerados producen efectos beneficiosos en el cerebro de los usuarios. Quizá los Slow Games no te hagan más listo, pero pueden llevarte a un estado mental contemplativo, tipo zen, lo que sin duda puede tener un efecto interesante y positivo en nuestra atropellada vida moderna.

Wired ha publicado un vídeo que demuestra el funcionamiento de los Slow Games. Nadie lo diría, pero resulta interesante echarle un vistazo.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.