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¿Es posible usar WhatsApp como prueba en un juicio?

usar WhatsApp como prueba juicio
Escrito por Óscar Condés

Cada vez se utilizan más los programas de mensajería instantánea, pero ¿pueden los mensajes de WhatsApp ser válidos como medios probatorios ante los tribunales?

El auge de programas como el conocido WhatsApp hace que se multipliquen las formas de utilización, incluso en ámbitos que en principio no parecen muy relacionados. Uno muy interesante es el terreno judicial, en el que los mensajes de esta aplicación tienen una importancia mayor de la que podría parecer tal y como comenta en su blog Fernando Luna, un abogado especialista en derecho cooperativo y agrario y en mediación familiar judicial y extrajudicial.

Según Luna, es muy habitual que los clientes impriman y lleven a los abogados las conversaciones de WhatsApp u otros medios de comunicación electrónica con el fin de aportarlas en los diferentes procedimientos (matrimoniales y penales, sobre todo). Así, ante la proliferación de medios de prueba vía WhatsApp, Luna recomienda actuar con prudencia, aclarando que las conversaciones escritas pueden ser manipuladas fácilmente.

Mi consejo es que la parte que quiere aportarlos acuda al juzgado con la conversación impresa y el móvil para que el Letrado de la Administración de Justicia levante un acta en el que dé fe de que el documento se corresponde con el contenido del móvil. Si con todo la prueba es impugnada por la otra parte, alegando motivos concretos y no de forma genérica, deberá ser objeto de prueba pericial informática o electrónica”.

Si en vez Whatsapp hablamos de correos electrónicos, lo correcto es acudir a una empresa especializada para que se encargue de certificar el envío y el contenido completo del mensaje, así como el acuse de recibo de todos los emails en cuestión. Si es posible, se debe usar la firma electrónica e identificar tanto el ordenador como el servidor desde el que se enviaron o recibieron los correos.

Grabaciones de voz e imagen y RRSS

En el primer caso, el de las grabaciones sonoras, es común la doctrina según la cual los Tribunales dan por válidas las grabaciones incluso aunque el interlocutor no sepa que se le está grabando, siempre y cuando el contenido tenga relación con el proceso y no afecte a la intimidad del sujeto. Como es lógico, la grabación debe afectar a los que son parte en un procedimiento judicial, puesto que si se aporta un registro realizado a un tercero se puede estar cometiendo un delito de revelación de secretos. Respecto a la forma de realizar una correcta aportación, es válido lo que se ha comentado sobre como presentar las conversaciones de WhatsApp.

Por lo que toca a las grabaciones de imágenes, las de vídeo son también prueba válida, siempre y cuando no atenten contra la intimidad. Así por ejemplo, serían ilegales las realizadas dentro de domicilios o en lugares públicos donde exista una expectativa de privacidad (vestuarios, aseos, probadores…). Por otro lado, es importante aportar las grabaciones íntegras, hacerlo a la mayor brevedad posible y en su soporte original.

En cuanto a las pruebas recopiladas a través de las redes sociales, en líneas generales es válido lo mencionado hasta ahora. Es decir, no sirven los típicos pantallazos y, ante la impugnación de su autenticidad en el caso de que las pruebas sean aportadas a la causa de forma impresa, se desplaza la carga de la prueba hacia quien pretende aprovecharse de la idoneidad probatoria. Por ello, en este caso es imprescindible prácticar una prueba pericial para identificar el verdadero origen del mensaje, la identidad de sus interlocutores y la integridad del contenido.

Se trata, por tanto, de un asunto delicado y, por ello, Luna insiste en que “los abogados debemos actuar con exquisita cautela y respetando en su aportación las garantías de autenticidad y los derechos fundamentales de los afectados, tales como la intimidad, a su propia imagen, el honor y el secreto de las comunicaciones”.

El sistema de cifrado de WhatsApp en el centro de la polémica

Vía | Al derecho y al revés

Sobre el autor de este artículo

Óscar Condés

Periodista todoterreno especializado en tecnología y con una amplia experiencia en medios de comunicación. Fotógrafo, realizador, bloguero, viajero y apasionado por la tecnología desde la era analógica. Asistiendo en primera línea de trinchera a los cambios de la revolución digital.

  • jose maria sanchez

    Pues yo tengo un amigo que fue con una grabacion de voz y el móvil y el juez dijo que eso no valía como prueba

  • Pablo Espada

    Cualquier prueba que no sea obtenida por un perito informático puede ser rechazada de pleno derecho. Los pantallazos de un whatsapp pueden manipularse, igual que los correos electrónicos con un simple “paint”, por tanto es necesario que un perito adquiera esa prueba (si es posible) y haga su correspondiente informe.