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Usar el móvil al volante, costumbre (demasiado) frecuente en España

Móvil al volante

La mayor imprudencia de los españoles al volante es utilizar el teléfono móvil, muy por encima del exceso de velocidad o el consumo de alcohol.

Ocho de cada diez españoles suelen utilizar su teléfono móvil al volante. Esta conducta, toda una imprudencia que supone un alto riesgo en la carretera, es el principal mal hábito de los conductores de nuestro país, ya que ninguna otra infracción es tan habitual. Así, apenas un 38% de los españoles confiesa haber conducido bajo los efectos del alcohol, frente al 26% que afirma conducir por encima de los límites de velocidad.

Así lo afirma un estudio publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a más de 600 conductores, en el que un 29% de los automovilistas ha reconocido conducir de manera agresiva en su día a día. En cuanto al uso del smartphone, los autores del informe destacan que, la llegada de los móviles inteligentes y la conectividad global ha provocado hábitos indeseables, como hablar mientras se conduce o manipular el teléfono para ver o incluso escribir mensajes, lo cual para los encuestados resulta más peligroso incluso que conducir bebido o a una velocidad excesiva.

En el coche, mejor sin móvil, y si se utiliza como GPS, que sea antes del inicio de la marcha o usado ya en ruta por un acompañante si fuera necesario“, afirman desde la OCU. “Si el conductor viaja solo, es mejor parar y adecuar el GPS que tratar de entenderlo en marcha, lo cual además está prohibido”.

El cinturón de seguridad y el casco, aún no bien acogidos por todos

Un dato que refleja claramente que los malos hábitos se han instalado en demasiados conductores es el hecho de que el 20% de los participantes en la encuesta no creía necesario utilizar el cinturón de seguridad en todo momento o el casco si se viaja en moto. Es un error obviar ambos dispositivos, pero muchos admiten abiertamente que los usan sólo para evitar sanciones, lo cual es verdaderamente preocupante, pues no son conscientes de que esos elementos aumentan notablemente la seguridad y son cuanto menos necesarios.

Todas estas imprudencias, junto a otras muchas -como no respetar la señalización o no mirar de forma adecuada por los espejos retrovisores- sigue provocando cientos de accidentes a diario y la muerte de más de un millar y medio de personas cada año. Según este mismo estudio, donde más imprudencias se cometen y, por ende, hay más riesgo de sufrir un accidente es en ciudad, donde se concentran el 59% de los accidentes, muy por encima de los incidentes registrados en carreteras nacionales y secundarias (17%) o autopistas y autovías (13%).

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.