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Umberto Eco ha fallecido. ¿Cuál fue su opinión sobre la Red?

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Escrito por Marcos Merino

Anoche fallecía a los 84 el autor de ‘En el nombre de la rosa’, quien no dejó nunca de opinar sobre la evolución e influencia social de la tecnología.

Umberto Eco murió la noche de ayer viernes, a los 84 años de edad. Eco se convirtió en un referente académico gracias a sus obras sobre semiótica, y en un intelectual mundialmente reconocido gracias a sus novelas ‘El nombre de la rosa’ y ‘El péndulo de Foucault’, publicadas en los años 80. Más tarde, sería galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Durante su vida el profesor Eco reflexionó sobre múltiples aspectos de la cultura y la sociedad humanas, y la tecnología no fue ninguna excepción. Os traemos aquí un repaso a sus opiniones sobre Internet o los ebooks.

Sobre la visión predominante acerca de la tecnología

Coincidiendo con el cambio de siglo, Eco (en su texto ‘El mago y el científico’), reflexionaba sobre la visión predominante sobre el papel de la tecnología: “Los hombres de hoy no sólo esperan, sino que pretenden obtenerlo todo de la tecnología y no distinguen entre tecnología destructiva y tecnología productiva. El niño que juega a la guerra de las galaxias en el ordenador usa el móvil como un apéndice natural de las trompas de Eustaquio, lanza sus chats a través de Internet, vive en la tecnología y no concibe que pueda haber existido un mundo diferente, un mundo sin ordenadores e incluso sin teléfonos“.

Sobre el futuro del libro electrónico

Años más tarde, en 2012, Eco opinaba sobre el futuro de los libros en papel y sobre el potencial de los ebooks. Sobre los primeros dejaba clara su opinión: “el libro sigue siendo el medio ideal para aprender: no necesita electricidad y puedes subrayar todo lo que te parezca”.

Reconoce que su opinión sobre el libro electrónico varió con los años: “Considerábamos imposible leer textos en el monitor de un ordenador. Pero […] en mi último viaje por Estados Unidos tenía que llevar conmigo 20 libros y mi brazo no estaba para muchos trotes. Por eso acabé por comprarme un iPad […] ahora leo mucho con él, ¿se lo puede creer? Incluso así, creo que las tabletas y los e-books sirven más como auxiliares de lectura. Son más prácticos para el entretenimiento que para el estudio. Me gusta subrayar y escribir notas, interferir en las páginas de un libro. Eso todavía no es posible con una tableta”. Desconocemos si el profesor llegó a conocer los últimos modelos de tablet, como la Microsoft Surface Pro 3, que ya permiten también eso.

Sobre la infoxicación

“Internet no selecciona la información. La inmensa cantidad de cosas que circulan por la Red es mucho peor que la falta de información. […] Conocer es filtrar“. A su modo de ver, incluso hemos retrocedido con respecto a la época de la TV: “La televisión era útil para el ignorante, porque seleccionaba la información que él podría precisar, aunque fuera información estúpida. Internet es un peligro para el ignorante porque no filtra nada. Sólo es buena para quien ya conoce y sabe dónde está el conocimiento“.

Sobre el futuro de Internet

Pero, sobre quienes le consideraron un ‘enemigo de la Red’, Eco afirmaba lo siguiente en L’Espresso en 2014: “Es como decir que una persona que protesta contra los que conducen borrachos o a 180 kilómetros por hora está en contra de los automóviles y aboga por no usarlos […] Internet no es algo de lo que podamos decidir prescindir. Lo mismo pasó en su momento con la motorización, con la televisión: y ahora está ahí y nada puede eliminarlo, ni siquiera una dictadura. El problema no es sólo reconocer los riesgos evidentes, sino también decidir cómo acostumbrar y educar a los jóvenes a usarlo de una manera crítica”, comenta.

Sobre las redes sociales

Pero si bien era optimista sobre las aportaciones de Internet, las redes sociales en concreto no gozaron de su simpatía. Esto afirmaba hace pocos meses en una entrevista en La Stampa: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes sólo hablaban en el bar después de tomar un vaso de vino, sin hacer daño a nadie. Antes era rápidamente silenciados y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel”.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.