Ciber Cultura

Las últimas voluntades de los soldados de la Gran Guerra, en Internet

IWW
Escrito por Marcos Merino

Las cartas de los soldados caídos en ambos bandos se han digitalizado y ahora forman parte de un archivo con millones de testamentos disponible en la Red.

En un cementerio de la I Guerra Mundial en Ypres, Francia, diez soldados británicos de edades comprendidas entre los 18 y los 34 años yacen enterrados uno al lado del otro. Provenían de diferentes zonas del Reino Unido, eran miembros de diferentes regimientos y murieron en diversos lugares en momentos diferentes. Sin embargo, la consulta de los últimos deseos de estos diez soldados en el nuevo archivo online británico que contiene los testamentos de los soldados de la I Guerra Mundial muestra que la mayoría legó sus pertenencias a sus madres.

En plena moda por la organización de iniciativas vinculadas al centenario de la Gran Guerra (ya abordamos algunas de ellas en TICbeat), y coincidiendo con el centenario de la Primera Batalla de Ypres acaecida el día 19 de octubre de 1914, se han hecho públicas estas voluntades personales que hasta ahora habían formado parte de un archivo británico compuesto por 278.000 documentos de la I Guerra Mundial, digitalizados y disponibles ahora en la Red. Este archivo forma parte de una colección aún mayor que agrupa 41 millones de testamentos custodiados por la compañía Iron Mountain (líder en servicios de custodia y gestión de la información, que posee 20 millones de metros cuadrados repartidos en cerca de 1.000 instalaciones de 36 países) por encargo de la Corte y el Servicio de Tribunales de Su Majestad (HMCTS).

Tras ser estudiados junto a cartas escaneadas de soldados alemanes, franceses y holandeses que también cayeron durante el conflicto y disponibles en un nuevo archivo europeo de 1914-1918, estos documentos revelan que los sentimiento de estos jóvenes británicos no diferían en nada de los del resto de soldados de su generación: lejos de casa, atrapados en trincheras y bajo el fuego, los soldados de todos los bandos se preocupaban por sus madres, hermanas y esposas y dejaron mensajes de amor en trozos de papel, documentando sus días en sus diarios de bolsillo que dejaron en sus uniformes.

“El mes de agosto de 1914 fue el inicio de uno de los conflictos más sangrientos de la historia moderna. Cuando se terminó, aproximadamente 10 millones de soldados habían perdido la vida”, comenta Ignacio Chico, Director General de Iron Mountain España. “Muchos de ellos eran hombres corrientes que habían respondido con entusiasmo a la llamada de sus países en busca de voluntarios y estos deseos son un testamento vivo de sus ganas de servir a la patria. Dejaron pocas pertenencias aparte de este registro escrito, lo que se convierte en todo un legado de estos hombres normales que vivieron y murieron en un momento histórico. Este tesoro documental es de inmenso valor para historiadores, especialistas en genealogía y descendientes, el primero que existe de este tipo. Ha servido para añadir una rama perdida a muchas familias, las cuales supieron de su existencia, hasta el momento ignorada”.

“Ahora, gracias a la última tecnología de digitalización y almacenamiento de documentos, estos frágiles deseos, cartas y notas dejadas por los soldados caídos se conservarán para siempre, contando las historias que ellos no pudieron contar en persona al volver a sus casas”.

Imagen | Archives New Zealand via photopin cc

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.

  • Leandro

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