Ciber Cultura

Tuits desde un campo de concentración nazi

Tuits desde un campo de concentración nazi
Escrito por Manuela Astasio

El sobrino de un superviviente de Mauthausen emplea Twitter para dar voz a la experiencia de su tío y de otros españoles víctimas de la opresión nazi.

“Me encuentro en el campo de prisioneros de guerra de Trier, Alemania. Somos unos 700 españoles. Los nazis nos mantienen separados del resto”. El tuit fue enviado el pasado miércoles 21 de enero por @deportado4443 y fue retuiteado unas 218 veces, pero su voz llega, en realidad, desde el pasado.

Así, en presente y en primera persona, narra esta cuenta de Twitter la experiencia de Antonio Hernández, un murciano nacido en Molina de Segura en 1907 que, tras un inquietante y breve exilio en Francia con el que intentaba huir de Franco, fue capturado por los nazis y deportado a Mauthausen, uno de los complejos de campos de concentración más grandes de este régimen, ubicado en la localidad austríaca del mismo nombre.

Una innovadora e interesante estrategia para promocionar el libro Los últimos españoles de Mauthausen, editado por Ediciones B y escrito por el periodista Carlos Hernández, con el que quiere salvaguardar la memoria de su tío y la de los 9.000 españoles que, lejos de impostores como el que retrata Javier Cercas en su última novela, sufrieron el Holocausto en su propia piel sin que nadie les pidiera nunca una entrevista. Se calcula que más de 5.000 perdieron la vida.

Tras ese primer tuit, en el que explica que ya ha sido capturado por los nazis, @deportado443 se remonta en el tiempo para explicar cómo llegó hasta allí desde Francia, nación que, confiesa en otro tuit, “consideraba amiga”, pero que le trató “como a un perro”.

Sus últimos tuits, emitidos esta misma mañana, explican cómo lo están trasladando desde Trier, en Alemania, en un vagón de tren repleto de presos que apenas pueden respirar hacia un lugar desconocido. La mayoría son catalanes y andaluces, dice, y piensan que los devuelven a España, para entregarlos a Franco, de quien huían.

El relato de @deportado443 no solo son palabras. También son las fotografías de las instalaciones donde estaba encerrado, de los vagones donde lo trasladaron o de su amigo albaceteño Antonio Cebrián, compañero durante una fase de su cautiverio, adjuntadas a algunos tuits.

Un nuevo uso de la red social de los 140 caracteres, habitualmente asociada a la inmediatez y la actualidad más reciente, que sin embargo puede servir para desarrollar nuevas estrategias narrativas e incluso para contemplar la historia desde otra perspectiva e imaginar la respuesta a preguntas como cómo habrían sido algunos acontecimientos del pasado si hubiesen existido herramientas así para comunicarlos.

@deportado443 ya tiene más de 7.000 seguidores. Ayer por la tarde no pasaban de 1.500.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.