Ciber Cultura

Tecnología láser para ‘conservar’ los grandes monumentos

SydneyOperaHouse
Escrito por Rafael Claudín

El proyecto CyArk 500 pretende rescatar los monumentos para la posteridad creando archivos digitales precisos mediante escáneres láser.

Cuando en el 2001 los Talibán destruyeron los Budas de Bamiyán, el mundo cultural sintió un escalofrío en la espina dorsal. Resultará extraño que produzca más rechazo la destrucción de unas esculturas gigantes talladas en la roca que los miles de muertos en el conflicto armado de tu elección, pero quizá tenga un sentido psicológico: podemos aguantar nuestra destrucción, pero la destrucción de nuestro legado nos elimina de forma absoluta.

La noticia se recibió con consternación, y no sólo por parte de los eruditos, sino por parte de seres humanos de todos los pelajes. Uno de ellos, Ben Kacyra, ingeniero civil nacido en Irak, fundó al año siguiente la organización sin ánimo de lucro CyArk, que tiene como objetivo preservar digitalmente los más importantes monumentos antes de que la desidia o la ira humanas acaben con ellos.

Kacyra diseñó un escáner laser portátil basado en el sistema LIDAR, utilizado hasta entonces en entornos de laboratorio para escanear objetos con láser. Además de ser portátil, la versión de Kacyra incorpora un mecanismo cronómetro al picosegundo, prestado por Los Alamos Lab, que lo utilizaban para medir pruebas nucleares bajo tierra. Gracias a este dispositivo, el escáner de CyArk tiene una precisión milimétrica. Y combinado con la fotografía de alta definición, tiene el dispositivo perfecto para la tarea.

Armado con su escáner, capaz de trabajar en exteriores sin una fuente de energía y totalmente inocuo para el cuerpo humano, ojos incluidos, Kacyra salió al mundo a empezar la ardua tarea de hacer copias digitales de los grandes monumentos de la Historia. Ya tiene registrados casi cien de ellos de todo el mundo, desde Chichén Itzá hasta la Sydney Opera House, las pirámides de Tikal, el Partenón o las ruinas de Pompeya.

CyArk 500, un arca de preservación histórica

Pero no quiere que la cosa acabe ahí. Esta semana ha anunciado el proyecto CyArk 500, con el que espera preservar digitalmente 500 de las obras esculturales y arquitectónicas del mundo en los próximos 5 años. El emprendedor señaló a PopSci que “hay una increíble urgencia, porque lo hemos estudiado y el ritmo de la destrucción verdaderamente se está acelerando, tanto por desastres naturales como por la destrucción humana, así que creamos el 500 para que el mundo nos ayude a capturarlo”.

Ya lo has oído, quieren tu ayuda para capturar el mundo. Desde la web del proyecto puedes proponer algún monumento para su salvación digital. Y más te vale que lo hagas, porque ninguno de los monumentos que hay en España ha sido merecedor de la atención de CyArk, ni siquiera la Alhambra de Granada, nuestra finalista en la polémica selección de Siete maravillas del mundo moderno.

La mayor parte de las 98 obras arquitectónicas que han incorporado por el momento en su web son de Estados Unidos, aunque también hay muestras de países como Australia, Egipto, Brasil o el Reino Unido, entre muchos otros. Quizá crean que la herencia cultural española no corre peligro de venirse abajo, y entonces no nos conocen muy bien; o que no somos muy afables con quien viene a revisar nuestra historia en lugar de a beberse nuestra cerveza, y entonces nos conocen demasiado bien.

Sea como fuere, si logramos sacar la cabeza del bombardeo de noticias difíciles de dirigir al que estamos sometidos, no está demás invertir un poco de tiempo un proyecto con sensibilidad cultural. Y poner de paso un granito de arena ibérico. Os dejo con la presentación de Kacyra de su arca el año pasado en el TED. No es el ponente más apasionante del mundo, pero quizá logre convenceros si no lo estáis ya.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.