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‘Sparked’, un cóctel de quadcopters, ciencia y Circo del Sol

Sparked
Escrito por Rafael Claudín

El grupo circense colabora con el Instituto Federal de Tecnología Suizo para crear un cortometraje en el que los drones ponen la magia.

Se habla mucho últimamente de los posibles usos de los drones, desde los rodajes en pleno Hollywood hasta los viajes espaciales o las visitas guiadas. Pero todavía no los habíamos visto engalanados para participar en una función circense. De momento, sólo un cortometraje pero no, como es habitual, detrás de las cámaras, sino delante de ella, como principales protagonistas.

El corto se llama Sparked y presume de no utilizar gráficos generados por ordenador. En su lugar, un grupo de quadcopters disfrazados de lámparas hacen un baile mágico en torno a un técnico de reparación. Es apenas una breve pieza dentro de las muchas creaciones del Circo del Sol, pero se trata de una obra única por el particular uso de los quadcopters.

Magia y ciencia a partes iguales

Y no es un uso fruto de la casualidad o la habilidad de los técnicos del Circo. Al contrario, es fruto de su colaboración con un centro científico. En concreto, del Instituto Federal de Tecnología Suizo de Zurichn (ETH). Un equipo de investigadores del centro ha pasado nada menos que cinco años estudiando los “quadcopters atléticos”, con un algoritmo matemático que recoge los datos de posición de los robots y los cruza con un sistema de captura de movimientos.

Todo ello es procesado por dos ordenadores de sobremesa convencionales que incorporan un software preparado para la ocasión, que realiza rápidamente los cálculos de movimiento para los drones. El investigador Markus Hehn, citado por Wired, señala que “operar muchos de ellos con tanta proximidad hace su control más difícil, porque el aire impulsado por los impulsores de los robots puede afectar al movimiento de los robots cercanos”.

La cercanía es innegable, pero el espacio en el que realizaron el corto también es único. Se trata del Flying Machine Arena, un lugar dentro del centro del ETH que los investigadores utilizan para sus pruebas. En palabras de Hehn, un “sofisticado campo de pruebas para el vuelo autónomo, utilizado para desarrollar, probar y demostrar máquinas voladoras”. Da Vinci se lo habría pasado bomba en él.

No se sabe todavía de ningún plan específico del Circo del Sol para transformar esta experiencia en una obra circense dispuesta a recorrer el mundo. Pero no sería de extrañar que incorporaran esta tecnología a las funciones que realicen en el futuro después de esta primera prueba.

Después de todo lo que os he contado, estáis más que listos para ver esta joyita del Circo del Sol:

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.