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Si estás sentado en el trabajo, al menos hazlo correctamente

Sentado en el trabajo correctamente
Escrito por Óscar Condés

Un estudio revela que estar muchas horas sentado es pernicioso, incluso haciendo ejercicio. ¿La solución? Sentarse correctamente y usar una silla ergonómica.

“Estar sentado es tan perjudicial como fumar”, al menos así lo proclaman en los últimos tiempos los defensores de las bondades de trabajar de pie. Un estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine, perteneciente al Colegio Americano de Médicos, revela que estar sentado durante largos períodos de tiempo es peligroso y puede ser causa de problemas de salud de todo tipo que pueden derivar en hospitalización e, incluso, muerte del sujeto, incluso a pesar de que éste haga ejercicio. Y sin embargo, estar de de pie todo el día tampoco parece ser la mejor solución. Así lo afirman los responsables del estudio que denuncian la poca atención que se suele prestar a la fatiga muscular que causa, a largo plazo, estar de pie durante largos períodos de tiempo.

Así las cosas, ya que normalmente vamos a estar sentados en el trabajo, lo mejor es asegurarse de hacerlo correctamente. Para ello os traemos una serie de consejos úitiles sobre cómo sentarse correctamente. Estos consejos están extraídos de una infografía (que os dejamos al final del artículo) que ha sido realizada por OmniCore, una agencia de publicidad especializada en el mundo de la salud.

Trabajar sentado

Todos los estudios sugieren que las posturas estáticas prolongadas contribuyen negativamente en la salud. Sentarse es una parte esencial de nuestra vida, algo que realizamos con mucha frecuencia: cuando comemos, en nuestro tiempo libre y, en una gran parte del tiempo en nuestro trabajo. Contrariamente a la creencia popular, permanecer de pie no es la solución, e incluso puede provocarnos consecuencias negativas como dolor de cuello, de espalda, hinchazón de pies y fatiga. Sentarse es inevitable por lo que la única solución es hacerlo de la forma adecuada en términos de ergonomía.

Cualquiera de nosotros permanece sentado en el trabajo una media de cinco horas al día, cinco días a la semana y 48 semanas al año, lo que equivale a 1200 horas sentados de un total de 1800 horas globales de trabajo anual.

La falta de ergonomía en el trabajo es la causa fundamental de lesiones por esfuerzo repetitivo y de la mayor parte de las enfermedades más comunes relacionadas con el trabajo en los Estados Unidos. Un 25% de los que trabajan con ordenadores en los EEUU sufren alguna de estas lesiones por esfuerzo repetitivo que cuestan al sistema unos 2.000 millones de dólares anuales en compensaciones a los trabajadores. Los trastornos musculoesqueléticos son la tercera causa de minusvalía y jubilación anticipada en los EEUU y aparecen por esfuerzo repetitivo (la reiteración de los mismos movimientos), o por la repetición continuada de una postura incómoda.

La solución: Una silla ergonómica.

Trabajar en una oficina supone pasar una gran cantidad de tiempo sentados en una silla de oficina, una posición que añade estrés al cuerpo. Por eso, para evitar los problemas de salud es importante tener una silla ergonómica que promueva las buenas posturas y los movimientos correctos.

Los científicos han observado que los oficinistas no suelen sentarse en posturas adecuadas, sino que se reclinan excesivamente o realizan movimientos inadecuados que con la repetición se vuelven nocivos. Así, las recomendaciones para estar bien sentados son: Cabeza erguida, con los ojos centrados en el tercio superior del monitor, columna recta y con un soporte lumbar correcto, rodillas dobladas en un ángulo de 90 grados y muñecas rectas con las manos posadas justo encima del teclado.

Los principios de diseño que debe tener una silla ergonómica serían:

  • Postura correcta. Debe estar diseñada para mantener el cuerpo en una postura natural manteniendo la curvatura natural de la columna para una postura saludable. Para ello, es importante que se pueda ajustar manualmente el soporte lumbar.
  • Distribución de la presión. El diseño debe contribuir a que el peso del cuerpo esté bien distribuido y que se minimice la fatiga. Especialmente importante en el caso de las nalgas y los muslos que sufren mucho al soportar la presión durante muchas horas.
  • Diseño intuitivo. Debe adaptarse a usuarios de pequeñas y grandes dimensiones mediante el uso de características para ajustar la tensión y la ergonomía, de forma que uno no tenga la sensación de “caída libre”. Esto significa que la silla debe utilizar el propio peso del cuerpo para equilibrarse cuando el usuario se recline hacia delante o hacia atrás y sin hacerle perder la postura adecuada.
  • Movimiento inteligente. Debe funcionar de forma activa ajustándose a los movimientos del usuario para que pueda reclinarse, cambiar de postura y moverse en la silla sin que la columna vertebral pierda el apoyo que debe tener.

Adicionalmente, es recomendable que la silla esté realizada en un material confortable para aguantar largos periodos de tiempo. Así, es preferible que esté fabricada en tela (mejora el flujo de aire y la transpiración), que sea ajustable tanto en altura como en la profundidad del asiento, que el respaldo cubra toda la longitud de la columna y ofrezca un soporte correcto para la columna lumbar (que tiene una curva interior que en largos períodos de tiempo tiende a encorvarse), brazos pivotantes (ajustables en cuatro direcciones), sistema de inclinación regulable y, finalmente, una base lo suficientemente estable para moverse por el espacio de la oficina.

Los beneficios de una silla ergonómica son hasta un 75% menos de absentismo, un 40% de incremento de la productividad, un 60% menos de demandas por daños y un descenso del 80% en costes derivados de estas demandas. Así que ya, sabes, ya que te pasas tanto tiempo sentado procura hacerlo bien para evitar males mayores.

Sentarse correctamente en el trabajoVía | Entrepeuner

Sobre el autor de este artículo

Óscar Condés

Periodista todoterreno especializado en tecnología y con una amplia experiencia en medios de comunicación. Fotógrafo, realizador, bloguero, viajero y apasionado por la tecnología desde la era analógica. Asistiendo en primera línea de trinchera a los cambios de la revolución digital.