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Se confirma que las azucareras compraron a los científicos durante años

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Escrito por Eduardo Álvarez

Las compañías azucareras compraron durante años a los científicos más prominentes para que culparan a las grasas de las enfermedades cardiovasculares.

Que el azúcar es muy perjudicial para la salud es algo que hoy en día todo el mundo tiene claro. Sin embargo, no siempre ha sido así, en gran parte debido al papel de las compañía fabricantes. Se ha descubierto que la industria azucarera compró a científicos durante al menos 50 años para culpar a las grasas de las enfermedades cardiovasculares.

El descubrimiento ha salido a la luz durante las investigaciones llevadas a cabo por varias asociaciones estadounidenses, aunque no pillará por sorpresa a nadie. De hecho, compañías del sector como Nestlé han reconocido la mala praxis. Cinco décadas fue el periodo de tiempo durante el cual muchos científicos recibieron dinero por exculpar al azúcar de los infartos y otras enfermedades, sentando a las grasas en el banquillo de los acusados.

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En concreto, fueron comprados los dos científicos de la Universidad de Harvard encargados de elaborar las recomendaciones nutricionales para la población de Estados Unidos. A raíz del acuerdo con la industria azucarera, elaboraron una dieta base baja en grasas y alta en azúcar industrial. El resultado: una epidemia de obesidad en todo el país.

Como consecuencia del imperio mediático estadounidense, esta dieta se propagó a todos los países occidentales. Hoy en día el azúcar es un problema debido a su relación con la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte prematura. La relación está hoy plenamente probada, lo que ha desprovisto a la grases de parte de las culpas.

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La Sugar Research Association, el lobby al que pertenece la mayoría de las compañías azucareras, ha reconocido que compraron con dinero a un buen número de científicos. Los dos principales recibieron cada uno 6.500$, que ajustados a inflación serían unos 48.900$en 2016. Al sus planes para provocar un cambio de paradigma los bautizaron como Proyecto 226.

Gran parte de estas revelaciones ya se intuían, y es que en apenas unos pocos años se pasó a restar importancia al azúcar como causante de varios problemas de salud, como por ejemplo las caries.

El momento que dio las azucarera la oportunidad de oro que esperaban fue el ataque al corazón que sufrió Eisenhower cuando era Presidente de los Estados Unidos. Tal y como lo narrar el galardonado documental That Sugar Film!, se desató una fiebre por las dietas bajas en grasas, que fueron sustituidas por alternativas ricas en azúcar.

Actualmente las propias compañías tratan de luchar contra un estigma del que tendrán difícil librarse. Los fabricantes de refrescos y otros alimentos apuestan cada vez más por productos Light, que acumulan una demanda creciente. Sin embargo, sigue siendo difícil encontrar ciertos productos en su versión libre de azúcar.

Artículo publicado en Computerhoy

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Eduardo Álvarez