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Sangre joven para el elixir de la juventud

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Escrito por Rafael Claudín

Diferentes estudios han demostrado que la sangre de un joven roedor ha devuelto las sensaciones de la juventud a su abuelo.

La trama del ser oscuro y ancestral que se mantiene en plena forma gracias a la sangre fresca de seres humanos no es nueva. Sólo que ahora es objeto de estudio científico y, a falta de seres oscuros y ancestrales y voluntarios humanos, se ha centrado en “esos malditos roedores”, las cobayas de laboratorio. El resultado en ambos casos es el mismo: en la sangre joven reside el secreto del elixir de la juventud.

Un total de tres estudios han trabajado en esta línea recientemente, con similares resultados. En dos casos, enlazaron directamente el flujo sanguíneo de un ratón joven y uno viejo. En otra investigación, se inyectó sangre joven, acompañada de la proteína GDF 11, en ratones viejos. El resultado en todos los casos fue similar: los ratones rejuvenecieron como por arte de magia, con mejoras a diferentes niveles, incluidos los músculos y las neuronas.

Renovaron las estructuras celulares de los músculos de los ratones viejos, mejoró su fuerza de agarre y les permitió correr más que sus colegas de asilo que no habían sido tratados. La proteína GDF 11 demostró incluso más capacidad de la esperada: además de reducir el crecimiento del corazón relacionado con la edad, lo que ya se sabía, realiza un trabajo similar con el cerebro y el músculo craneal.

Rejuvenecer tiene sus peligros

Amy Wagers, una de las investigadoras de Hardvard citada por el National Geographic, incida que “esto significa que esta proteína está actuando de alguna forma coordinada a través de los tejidos”, lo que permite prever un “único camino común” para reparar numerosas disfunciones relacionadas con la edad, desde la debilidad muscular hasta la degeneración neuronal.

Todo ello es realmente impresionante. Aunque son avances que habrá que tratar con mucha cautela. Según Irina M. Conboy, profesora de bioingeniería de la Universidad de California, en Berkeley, citada por el New York Times, despertar células madre puede provocar que se multipliquen de forma incontrolada. “Es muy posible que aumente de forma dramática la incidencia del cáncer”.

No es de extrañar que esos seres ancestrales y oscuros de los que hablábamos tengan un aspecto que no define bien la palabra decrépito cuando se les acaban las reservas de sangre joven y revitalizadora. Y si ya estabas pensando en vivir hasta los 150 años, tómatelo con calma: es más probable quedarse en los 80, aunque con menos arrugas gracias a investigaciones como estas.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.