Ciber Cultura

La realidad virtual crea la ilusión del viaje en el tiempo

tiempo
Escrito por Mihaela Marín

¿Si pudiéramos viajar al pasado cambiaríamos algo? Un grupo de científicos intenta descifrar cómo actúan las personas cuando se confrontan con sus decisiones pasadas.

Han pasado dos siglos desde la época de H.G. Wells y todavía no hemos descifrado el secreto del viaje en el tiempo. Sin embargo sus predicciones reunidas en uno de los libros más impactantes de la literatura de ciencia ficción, La máquina del tiempo (The Time Machine), demuestran una vez más que, por algún motivo desconocido, las intuiciones de algunos visionarios pueden ser bastante certeras.

El viaje alegórico que describe Wells, detrás de las paradojas temporales que pueda generar, tiene una finalidad moralizadora que sorprendentemente le acerca a las observaciones constatadas por un equipo de científicos del siglo actual. Los investigadores explican en un estudio publicado en la revista científica Frontiers in Psychology cómo han usado la tecnología de la realidad virtual para simular el viaje en el tiempo.

En la prueba participaron 32 personas divididas en dos grupos de 16 individuos, con la diferencia de que uno sabía que viajaba en el tiempo y el otro no. Los dos equipos fueron sumergidos en un mundo virtual donde presenciaron cómo una persona armada empezaba a disparar a las personas que tenía alrededor dentro de una galería de arte. A partir de este escenario los dos grupos implicados tuvieron la posibilidad de viajar al pasado tres veces más para intervenir en la historia y prevenir el asesinato.

Timetravel

Imagen  En el experimento las personas pueden viajar en el tiempo y salvar las vidas de cinco personas a expensas de otra.

Volver a los actos del pasado induce el sentimiento de culpabilidad

Los resultados de la investigación han revelado que los participantes conscientes del viaje en el tiempo han conseguido vivir por completo la ilusión de vuelta al pasado. En el mundo virtual estos se han podido mover y hablar igual que en la vida real demostrando una fuerte relación con sus identidades digitales.

En la realidad virtual el bajo nivel del sistema perceptivo del cerebro no distingue entre el mundo real y virtual. El cerebro toma tal cual lo que ve y escucha en su entorno. Por lo tanto, si han experimentado la ilusión del viaje en el tiempo está implícito que el pasado es mutable: mis propias decisiones del pasado no cuentan porque se pueden cambiar”, explica el profesor Mel Slater, uno de los coautores del estudio.

La posibilidad de modificar los actos pasados ha abierto la problemática de la moralidad para una gran parte de los participantes al experimento. A la tercera vuelta al mundo virtual, los que eran conscientes del viaje en el tiempo se han enfrentado a un dilema moral: han tenido que elegir entre cambiar los hechos y prevenir que mueran cinco personas a expensas de otra o no hacer nada y dejar que la persona armada mate a los cinco.

Al final de la prueba se ha observado que la mayoría de los sujetos ha optado por intervenir en la situación. Por lo tanto, así como apuntan los científicos, la ilusión del viaje al pasado ha producido un aumento del sentimiento de culpa por los eventos ocurridos que se ha compensado por la búsqueda de una solución a este dilema moral.

Viajar en el tiempo es un tema combatido por las leyes de la física así que de momento quedará reservado a los experimentos de realidad virtual o a la literatura científico fantástica. Eso sí, el método puede tener efectos terapéuticos. El equipo investigador declara que prácticas de este tipo podrían ayudar a las personas a superar los trastornos de estrés postraumático o revalorar las malas decisiones del pasado.

Imagen principal 

Sobre el autor de este artículo

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.