Ciber Cultura

Proyectos públicos de digitalización de obras culturales

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Escrito por Marcos Merino

Proyectos como la Biblioteca Digital Hispánica o Europeana han logrado hacer accesibles millones de obras, ahora todas ellas accesibles libremente en Internet.

Biblioteca Digital Hispánica + Hemeroteca Digital

Telefónica lleva desde 2008 colaborando con la Biblioteca Nacional de España en un proyecto de digitalización que ya ha conseguido que 150.000 materiales de dominio público conservadas en esta última (entre libros impresos y manuscritos, material cartográfico, revistas, periódicos, grabados, partituras, etc) estén al alcance de cualquier persona con acceso a Internet, de manera libre y gratuita en los portales Hemeroteca Digital (para la consulta de prensa histórica) y Biblioteca Digital Hispánica (para el resto del material).

El mes pasado se ratificó un nuevo acuerdo entre el área de Asuntos Públicos y Regulación de Telefónica y la Biblioteca Nacional para:

  1. Mantener el proceso de digitalización de fondos, prosiguiendo el trabajo ya emprendido y priorizando la digitalización de aquellas obras cuyo único ejemplar conservado se encuentre en la propia BNE. Destaca igualmente un proyecto de digitalización de 6.00 rollos de pianola, gracias a un escáner diseñado ex-profeso por la Universidad Autónoma de Barcelona.
  2. Impulsar el proceso de difusión de los materiales de libre acceso, un elemento clave: ahora que ya se dispone de millones de páginas digitalizadas, el reto es lograr que ese patrimonio sea conocido y consultado por el público. Como parte de este esfuerzo se desarrollarán apps móviles para colecciones concretas de la Biblioteca Digital Hispánica, así como otros proyectos multimedia (líneas de tiempo, geolocalización de obras, etc).

Europeana

Europeana fue abierta al público en noviembre de 2008 para ofrecer acceso gratuito online a la colección de bibliotecas, pinacotecas, videotecas, hemerotecas y fonotecas repartidas por el Viejo Continente.

Se trata de un proyecto que, en un principio, nació como un medio de hacer competencia a Google (que en aquel entonces ya había puesto en marcha su plataforma Google Books) desde el sector público europeo: el gobierno francés propuso a la Comisión Europea la creación de un equivalente público al servicio de Google (no era la primera vez: tiempo antes se había creado el buscador Quaero, que fue un estrepitoso fracaso).

Por fortuna, Europeana supo congregar el respaldo de miles de instituciones culturales europeas, ofrecer funciones más allá de las ofrecidas por Google (la digitalización se extendió a todo tipo de soportes, no sólo libros), e incluso firmar acuerdos con su supuesto competidor para colaborar en los aspectos técnicos de las digitalizaciones, así como para incluir en la plataforma de Google parte del catálogo de Europeana, aumentando así su visibilidad). De este modo, en 2013 alcanzaba ya los 29 millones de documentos, en 45 idiomas diferentes.

Cuenta también con sub-proyectos de gran interés, como Europeana Regia, consistente en la digitalización de 3 grandes colecciones de documentos pertenecientes a monarcas medievales y renacentistas (la Bibliotheca Carolina (s. VIII y IX), la Biblioteca de Carlos V de Francia y su familia (s. XIV) y la Biblioteca de los Reyes aragoneses de Nápoles (s. XV y XVI)), un total de 1000 manuscritos que se encontraban dispersos por el mundo y que hoy son accesibles en Internet.

Los objetivos recogidos en su Plan Estratégico 2011-2015 son los siguientes:

  1. Agregar contenido cultural europeo para construir una fuente abierta y confiable del patrimonio europeo, representante de la diversidad cultural europea.

  2. Facilitar la transferencia de conocimiento apoyando al sector cultural a través de la innovación y la representación, compartiendo conocimientos entre profesionales de diferentes ámbitos culturales.

  3. Comprometer a los usuarios con nuevas formas para que la gente participe en el dominio del patrimonio cultural y promover la participación de los usuarios de una manera sencilla.

  4. Distribuir los bienes poniendo a disposición de los ciudadanos europeos el patrimonio allí donde estén y cuando quieran, actualizar y mejorar permanentemente el portal, personalizar los servicios, facilitando la obtención de los contenidos.

Imagen | Wikipedia

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.