Ciber Cultura

Protección de personajes, un juego que no acaba a los 70 años

pikachu
Escrito por Autor Invitado

Ante la limitación temporal de los derechos de autor, 70 años desde la muerte del creador o creadores, se opta por proteger las creaciones como una marca, incluyendo la representación gráfica de los personajes (por ejemplo, de videojuegos), sus nombres o signos distintivos.

¿Qué tienen en común Superman, Pikachu, Cantinflas o Bambi? Seguro que mucho, pero en este caso nos centraremos en una similitud, el registro de su representación gráfica o su nombre como marca. La Directiva 2006/116/CE del Parlamento Europeo relativa al plazo de protección del derecho de autor y de determinados derechos afines establece que los derechos de autor sobre estas obras “se extiende durante la vida del autor y setenta años después de su muerte” (artículo 1). Para obras en las que participen varios autores la protección dura toda la vida de los coautores y 70 años después de la muerte del último de ellos. 

Los creadores se ven de este modo protegidos. Tiene su aplicación dentro del ordenamiento español mediante el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, título III, Capítulo Primero, una ley, por cierto, en vías de modificación (la llamada Ley Lassalle). 

Pero, ¿y sus herederos?

Las personas físicas o jurídicas que pasaron a ser titulares de estos derechos tras el fallecimiento de los autores no están dispuestos a que las creaciones pasen a formar parte del dominio público sin más. Para superar el límite temporal optan por proteger las obras mediante la figura de la marca, lo que les permite ser titulares de la misma por periodos prorrogables de diez años. Tal y como se establece en Tratado sobre el Derecho de Marcas adoptado en Ginebra el 27 de octubre de 1994 y en España la ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas. 

Así las cosas, podemos encontrar en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) registrados por Disney Enterprises la representación gráfica de los personajes de El libro de la selva. Baloo, Baghera, Mowgli o Shere Kam están registrados desde 1968 para, por ejemplo, productos de perfumería, artículos de papelería, fotografías, prendas de vestir, ropa de cama, alfombras o juguetes (clases 3, 16, 24, 25,  27 y 28 de la clasificación de Niza, de 1957). Al igual que sucede con los dibujos de los personajes de sus películas, por ejemplo, Mickey Mouse, Merlin el Encantador, Blancanieves, el pato Donald, Bambi, Dumbo o Peter Pan. 

En la OEPM también encontramos inscrita la representación gráfica de superhéroes y superheroinas. Por ejemplo, DC Comics solicitó el registro de la representación gráfica de Superman en 1955 (para material de encuadernación, fotografías, artículos de papelería, etc). Y le siguieron la representación gráfica de Batman, Robin o Wonder Woman. 

Otra de las empresas que ha protegido la representación gráfica en España de alguno de sus personajes es la empresa de videojuegos Nintendo, que desde 1998 protege de esta forma a Pikachu para muchas de las clases dentro de la clasificación de Niza. La representación gráfica de Mazinger–Z está registrada como marca en España desde 1978, junto a cinco personajes más de la serie, para todo lo referente a “prendas de vestir, calzado, artículos de sombrerería”, la clase 25 de la clasificación de Niza. 

En la Oficina de Armonización del Mercado Interior de la Unión Europea (OAMI), encontramos varios personajes de Warner Bros. Entertainment, entre ellos el Demonio de Tasmania, Bugs Bunny o Piolín. Esta práctica se extiende a otros campos, sirva como ejemplo la inscripción en la OAMI de la representación gráfica del trofeo de la Copa del Mundo de fútbol de la FIFA. O el registro como marca en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial de la representación, nombre y firma de Cantinflas.

 

El autor de este artículo es Juan Lucas Valero, abogado asociado de la Agencia Escrow

 

foto cc Matt Leyva

Sobre el autor de este artículo

Autor Invitado