Ciber Cultura

Philips reta las capacidades auditivas de los españoles

oído
Escrito por Esther Macías

La compañía lanza una competición, basada en su programa Golden Ears, para localizar a la persona con mejor oído de España.

“Ser los mejores en audio”, ésta es la declaración de intenciones de Philips, según Gerrit de Poortere, ingeniero de sonido de la compañía y uno de los responsables de las últimas innovaciones de audio más destacadas en la centenaria casa: las barras Ambisound o los sistemas envolventes 360sound e incluso la creación de la gama alta de dispositivos de sonido de la empresa, agrupados bajo la marca Fidelio. Pero para competir en la liga de las mejores empresas de equipos de sonido no solo basta la tecnología. “No solo se puede medir la calidad de un sistema acústico con aspectos técnicos; para los detalles, necesitamos las orejas”, explica De Poortere. Por eso, desde hace ya cinco años, la empresa tiene desplegado un programa llamado Golden Ears que consiste en que son empleados de Philips, unos 50, (“no tienen por qué ser ingenieros de sonido sino personas con habilidades auditivas y entrenadas para ello”, explica el portavoz) los que realizan determinadas apreciaciones para garantizar la calidad final de los equipos de sonido de la compañía.

Basándose en la filosofía de este programa –que usa un software profesional para entrenar a los ‘golden ears’ y que estos puedan realizar su trabajo–, la compañía ha lanzado ahora un proyecto consistente en buscar a la persona con mejor oído en diversos países del mundo, España entre ellos. La competición, que arranca hoy en nuestro país y finaliza el 31 de septiembre, consiste en que el participante vaya escuchando distintas piezas musicales a través de una web diseñada al efecto y sobre las que se le irán preguntando diversos aspectos y poniendo pruebas que deberá superar, relacionadas con los cinco atributos del sonido: el timbre, los detalles, la impresión espacial, los graves y el volumen.

A los participantes que hayan superado mejor estos retos –los impulsores confían en que haya entre 1.000 y 5.000 personas que participen en nuestro país– Philips les convocará en sus oficinas de Madrid para que realicen nuevas pruebas, ésta vez con el mismo software profesional que usan sus ‘golden ears’. El ganador recibirá un serie de productos de la gama Fidelio (altavoz portátil, barra de sonido, home cinema, etc.) y un viaje para dos personas para conocer el laboratorio de sonido de Philips en Lovaina. “Este programa es una herramienta útil para que la gente aprenda las cinco variables del sonido y sepa elegir mejor el equipo de música cuando vaya a comprar uno”, asevera De Poortere, aunque a nadie se le escapa que, además, es una potente vía de posicionar la marca entre los usuarios.

Gerrit de Poortere, ingeniero de sonido en Philips.

Gerrit de Poortere, ingeniero de sonido en Philips.

La labor de los ‘golden ears’ profesionales

Philips tiene en la actualidad unos 50 profesionales con “oídos de oro”, como los denomina la compañía desde que lanzara el programa Golden Ears en 2009, casi a la par de la presentación de su gama Fidelio. Estos “catadores de sonidos” trabajan en los laboratorios de sonido que tiene la empresa en Lovaina, Singapur, Hong Kong y China. De Poortere señala que, después de haber realizado  pruebas al respecto en la compañía, han concluido que las personas oyen de la misma forma en los diversos países. “No hemos visto diferencias entre las capacidades auditivas de Asia y Europa, aunque sí es cierto que las preferencias de los usuarios en cuanto a la música sí varían, pero todos distinguen por igual la calidad del sonido y tienen el mismo criterio”, asevera.

Para desarrollar su labor los “oídos de oro” se enfrentan a las pruebas que les presenta un sistema informático desarrollado por Philips en una habitación adecuada para la audición de estas piezas. “Los tests duran entre 15 y 30 minutos. El primer año, de 200 candidatos solo consiguieron la certificación unos 8. Hoy hay 50 “Golden ears” en Philips en todo el mundo”; ninguno español, por cierto.

Según De Poortere, en 2013 unos 120 productos de sonido de Philips fueron validados por estos oyentes entrenados.

El poderoso sentido del oído

Para De Poortere, el sentido del oído es el más poderoso de la realidad cotidiana. “Un sonido es capaz de hacernos rememorar recuerdos y transmitirnos mensajes. A lo largo del tiempo es uno de los sentidos que más hemos desarrollado los seres humanos y nos permite, entre otras cosas, disfrutar de la música; y ello supone disfrutar de la vida”, afirma. “Por ello, estamos convencidos de que una buena calidad de reproducción de sonido contribuye a mejorar la calidad de vida”.

Una de las primeras radios del mundo, lanzada por Philips en 1931.

Una de las primeras radios del mundo, lanzada por Philips en 1931.

La relación de Philips, compañía nacida en 1891, con la música se remonta a 1931. “Fue entonces cuando la empresa presentó una de las primeras radios del mundo. Era una ‘radio capilla’, llamada así por su peculiar forma, y que incluía por primera vez todos los elementos que antes el comprador tenía que adquirir por separado”, recuerda el ingeniero de sonido de la compañía.

Entre otras innovaciones relevantes de Philips a lo largo de su historia en el ámbito del audio destaca también la creación de una válvula en 1920 para amplificar el sonido y dotarlo de mayor calidad; la invención de la grabadora de cintas compacta en 1963; la invención del disco compacto (el CD) en 1983, un soporte que, recuerda De Poortere, mide 12 centímetros porque solo así cabía una versión de la Novena Sinfonía de Beethoven que le gustaba a uno de sus desarrolladores; la creación del primer equipo de sonido inalámbrico en 2003, “aunque ahora todos lo son”, según el portavoz; y, finalmente, el lanzamiento de la gama de dispositivos de audio de alta gama Fidelio que, asevera el ingeniero, “es el legado de Philips al mundo del audio”.

El ingeniero de sonido de referencia de la compañía revela que el diseño de las barras de sonido es uno de los grandes desafíos para el colectivo al que pertenece. “Además –reconoce– es muy complicado lograr que se emitan sonidos que llenen una sala desde dispositivos cada vez más pequeños, como se tiende ahora. Crear un sonido capaz de reproducir frecuencias bajas en un dispositivo con volumen limitado es todo un desafío. Claro que, por otro lado, cada producto tiene sus retos”.

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.