Palabras raras que aunque no lo creas están aceptadas por la RAE

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock

El lenguaje es una realidad viva sujeta a constante evolución, por lo que en la mayor parte de ocasiones su uso social y coloquial precede a la aprobación académica de las nuevas palabras incorporadas al vocabulario, relegando otras que todavía están vigentes en la RAE al ostracismo lingüístico y al desuso. Entre las últimas palabras (más o menos) raras aceptadas por la RAE están algunas como bótox, cameo, dron, pilates y precuela.

Las decisiones del órgano rector de la lengua castellana, muy criticado por diversos sectores por su inmovilismo, nuevos usos y costumbres sociales determinan la decisión del órgano rector de la lengua castellana de incluir estos términos en diccionario, siempre en constante movimiento para no descolgarse de la sociedad. También se han ganado su sitio hipervínculo, hacker, naturópata y serendipia.

Mucha tecnología y “spanglish”

Todas las palabras anteriores aceptadas por la RAE pertenecen a la tanda de modificaciones realizadas en los últimos años, y que ya se podían consultar en la versión digital junto con otros términos que la Academia ha admitido por su fuerte implantación social: tuitear, bloguero, chat, friki, espanglish, SMS y tableta electrónica.

Mientras que en el pasado surgieron términos como béisbol, jipi, jogging, lifting, kétchup, lunch, pantis, reporte, spray o güisqui, de la esfera latinoamericana han procedido palabras tan comunes como zoquete, colibrí, petate, papa, cacique, tomate, tabaco o macuto.

La Academia suele tomarse su tiempo para comprobar que las palabras nuevas que van surgiendo están consolidadas. Así, la última edición del Diccionario de la Real Academia Española, incorpora palabras como amigovio o papichulo (ver para creer), mientras que relega a otras al ostracismo por no emplearse desde hace siglos y provenir del período medieval.

Palabras raras o curiosas aceptadas por la RAE