Entretenimiento

Las nuevas cámaras digitales, de todo menos convencionales

Escrito por Daniel de Blas

Con el declive de las cámaras compactas los fabricantes y los usuarios hemos aprendido a disfrutar de la imagen en los lugares más insospechados

Si eres como dicen las estadísticas y las cifras de mercado indican, es muy probable que ya hayas dejado de usar una cámara de fotos y que un smartphone sea el dispositivo con el que tomas las imágenes y películas de tu día a día. El declive de las cámaras compactas es cada vez más rápido porque los teléfonos cada vez integran mejores cámaras, tanto es así que la “cámara” más popular en Flickr no es otra que el iPhone. Además hoy en día se comparten y toman más imágenes que nunca y los móviles pueden hacer todo esto directamente y procesar las imágenes con infinitas apps como la popular Instagram, algo que las cámaras convencionales no pueden hacer, aunque hay ya dispositivos como el Samsung Galaxy Camera que es básicamente un cruce entre una cámara y un móvil Android y que puede subir las fotos a las redes sociales directamente gracias a su conexión 3G.

Por otro lado, también hay ya numerosas cámaras que gracias a su conexión Wi-Fi se pueden configurar para subir las fotos a redes sociales como Facebook o Twitter, y muchas empiezan a integrar efectos especiales al estilo Instagram para dar un aspecto retro o distinto a tus fotos.

Pero lejos de “matar” al mundo de la fotografía, los móviles han logrado aficionarnos más que nunca a la imagen y junto con los avances en facilidad de uso, han conseguido que se vendan más cámaras réflex que nunca. Curiosamente, según un estudio de Sony, dos de cada tres usuarios de una cámara réflex la usa únicamente en el modo automático.

Nuevas experiencias para compartir, nuevas fotos… nuevas cámaras

Además de animarnos a adquirir una cámara de elevadas prestaciones, las redes sociales y los smartphones han provocado que queramos compartir experiencias que van más allá de lo habitual. Ya no nos conformamos con las fotos convencionales de unas vacaciones o de nuestro ocio “normal” sino que queremos también mostrar nuestro lado más salvaje e interesante. Así, la foto delante del monumento de turno ha dado paso a fotos y vídeos de un descenso en bicicleta de montaña, una tarde haciendo surf o imágenes subacuáticas que no podemos hacer con nuestro smartphone ni con las cámaras convencionales.

De forma paralela, los fabricantes también están buscando nuevas formas de hacer atractivas sus cámaras de fotografía y vídeo y así están apareciendo nuevos modelos especializados en facetas que se salen de lo habitual. El universo es muy amplio y puedes encontrar desde las cada día más populares cámaras deportivas, que se anclan en cualquier lugar (un casco, una bicicleta, una tabla de surf o snowboard, etc); las cámaras para aventura y deporte, de forma más convencional, que puedes sumergir y están pensadas para soportar golpes y otras inclemencias; hasta toda una ingente variedad de cámaras no convencionales que van desde las cámaras espía en gafas, los binoculares con cámara para observar la naturaleza, o las cámaras integradas en helicópteros o “drones” que te permiten tomar películas e imágenes desde lugares y puntos de vista hasta hoy impensables.

Sin calidad no hay éxito

Una de las cosas que ha demostrado el éxito de la GoPro es que los usuarios demandan un mínimo de calidad en este tipo de cámaras y es un mínimo bastante elevado, es decir: nada por debajo del full HD 1.080 P y además exigen en muchos casos características extra como la posibilidad de grabar a un elevado ratio de fotogramas para después ralentizar las imágenes.

La GoPro Black edition es sin duda la “bestia negra” de estas cámaras de acción. No es exactamente económica (unos 380 euros en Amazon), pero es sumergible hasta 60 metros, puede capturar vídeo 4K a 15 fotogramas por segundo (suficiente para, por ejemplo integrar en vídeos para Internet), y hasta vídeo en calidad 2,7K (con resolución de 2.704 x 1.524 píxeles, superior al Full HD) a 30 fotogramas. Para hacer tomas a velocidad lenta puede grabar en Full HD a 60 fotogramas o incluso a 120 fotogramas a resolución 720p (eso significa que puedes ralentizar después la película a un cuarto de su velocidad y obtener películas a cámara lenta de gran calidad). Además, aunque tiene una lente fija, tiene una gran luminosidad (f2.8) y el sensor ha sido optimizado también para mejorar la respuesta en condiciones de poca luz. Por si fuera poco, aunque ni siquiera tiene una pantalla para ver las grabaciones, cuenta con conexión Wi-Fi y puedes controlar la cámara con una App desde tu smartphone.

Sistema de montaje en cabeza de GoPro Hero 3

El éxito de la GoPro viene también dado por su carácter modular, que hace más económico el primer acceso a la cámara. Como hemos comentado, no tiene una pantalla para ver las fotos o vídeos, si quieres esta función puedes comprar la pantalla externa por unos 90 euros) y sólo tiene un pequeño panel LCD de control. Del mismo modo, puedes comprarle accesorios como el disparador remoto, o carcasas específicas, pero sobre todo lo que tienes son innumerables accesorios para montar la cámara en casi cualquier lugar que se te ocurra, desde una tabla de surf, un casco, etc. o para llevarla sujeta en el pecho o en la muñeca.

Por supuesto, la GoPro no es la única cámara de este tipo y, aunque con menos éxito, hay multitud de fabricantes como JVC, Sony, Panasonic, Polaroid, Rollei, etc que ofrecen cámaras de acción a precios que van desde unos 60 euros hasta unos 250 euros.

Cámaras de aventura

Otro tipo de cámaras que ha encontrado un hueco en el que resistir son las cámaras para aventura o “rugerizadas”, derivadas de las cámaras compactas que adoptan carcasas más o menos resistentes y estancas. Aunque en este caso están más orientadas a fotografía, por supuesto, pueden grabar vídeo Full HD y algunas, como la Nikon AW110 incluyen ya directamente un GPS,  no sólo para que tus imágenes salgan con la localización geográfica añadida a los datos del archivo, sino que puede mostrar un mapa con puntos de interés en los que tomar imágenes. Este modelo de Nikon ronda los 300 euros, pero el fabricante está ofreciendo cámaras resistentes y sumergibles hasta 5 metros, como la Coolpix S31, que cuestan poco más de 100 euros, de manera que ya no tienes excusa para hacer fotos aburridas estas vacaciones. Por supuesto, casi todos los grandes fabricantes cuentan con alguna familia o modelo de cámara compacta para aventura como Olympus con su serie “Though”, Fujifilm con sus modelos XP o Panasonic con sus Lumix FT.

Cámara en telescopio

Mirando las estrellas

Una de las cámaras más curiosas creadas para cubrir un nicho distinto es la Canon EOS 60Da, un modelo derivado de las réflex convencionales del fabricante en el que se han integrado filtros especiales y una electrónica diseñadas para la fotografía de astros. Además, este modelo tiene accesorios muy interesantes como un cargador para alimentar la cámara de manera ininterrumpida (algo muy interesante en astrofotografía) y funciones especiales para fotografías a intervalos (time lapse) o exposiciones de muy larga duración, ideales para fotografiar estrellas, nebulosas y otros cuerpos celestes.

El paraíso de las cámaras… y de los espías

Una de las consecuencias de los avances en imagen digital no es sólo que los smartphones integren cámaras de gran calidad, sino que se pueden incorporar cámaras de alta resolución en todo tipo de objetos y dispositivos. Así, hoy los “espías” lo tienen más fácil que nunca porque se pueden esconder cámaras en relojes, bolígrafos, en unas gafas de sol, o en un helicóptero de juguete… Algunas de estas cámaras, se emplean también como cámaras de acción,  o sencillamente para conseguir grabaciones con un punto de vista distinto.

Parrot AR Drone

Uno de los dispositivos de este tipo más populares es el Parrot AR.Drone 2.0, un helicóptero de juguete con cuatro hélices que se pilota desde el iPhone o desde cualquier smartphone. La gracia del AR.Drone 2.0 no es sólo que integra una cámara, sino que incluye un apartado específico en la app que se usa para pilotar que está especialmente encaminada a grabar películas con el cuadricóptero. Las aplicaciones son infinitas y se puede usar desde para espiar a los vecinos, hasta para grabar animales salvajes a los que no te apetece acercarte en persona o para llevar a cabo tomas que con una cámara normal serían muy difíciles o imposibles de llevar a cabo sin un equipo de grúas al estilo de Hollywood. La cámara del AR.Drone 2.0 ya proporciona una calidad bastante interesante (720p), pero si no te resulta suficiente, algunos intrépidos se han atrevido incluso a montar una cámara GoPro en el helicóptero de Parrot con un kit de piezas fabricadas en una impresora 3D para aprovechar las mayores capacidades de esta cámara.

Por si acaso… sonríe

Como comentábamos, la imaginación de los fabricantes es muy grande y el número de nichos es ciertamente amplio, así que no es de extrañar que puedas encontrar cámaras en cualquier dispositivo electrónico y para las tareas más concretas que puedas imaginar, desde cámaras 3D (que tan de moda estaban hace tres años y que han ido cayendo en el olvido), cámaras para tomar panorámicas en un solo disparo, prismáticos con cámara para grabar vida animal, cámaras y adaptadores para telescopios, cámaras en los juguetes de los niños, en los televisores para usar videoconferencia, cámaras que se integran en la ropa o se camuflan en objetos como relojes o bolígrafos… Así, lo complicado va a ser en el futuro encontrar algún dispositivo que no lleve cámara y algún lugar en el que estemos a salvo de la mirada de una de estas cámaras, de modo que, por si acaso… sonríe.

 

Sobre el autor de este artículo

Daniel de Blas

Periodista especializado con más de 18 años de experiencia en tecnología. He sido director de publicaciones como Macworld (dedicada al mundo Apple) o TechStyle (dedicada a electrónica de consumo).