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Los ‘trolls’ no se aburren, son malas personas (según un estudio)

troll
Escrito por Marcos Merino

¿Serían los ‘trolls’ como son si no existiera Internet? Pues un investigador sostiene que sí, porque en el fondo muchos de ellos son, literalmente, sádicos.

Todo aquel que sea navegante habitual en la Red de redes habrá tenido ocasión de encontrarse con uno de los más característicos representantes de la fauna digital: el troll. Ya haya sido en un foro, en los comentarios de un periódico, o como acosador particular en Twitter o en su propio blog, todos tenemos en mente a personajes protagonizando anónima y digitalmente una amplia gama de actitudes censurables (que solemos describir con el descriptivo y ya habitual verbo “trolear”).

Hasta ahora se solía decir que era “gente que se aburre mucho”. Pero Erin Buckels (un investigador de psicología de la Universidad de Manitoba), ha elaborado junto a dos colegas un estudio científico (“Los trolls sólo quieren divertirse”) que desmonta esta amable visión de los trolls por otra mucho más siniestra: para Buckel, éstos se caracterizan por presentar los cuatro rasgos de personalidad que suelen agruparse con el nombre de “Tétrada Oscura”: el maquiavelismo (disposición a manipular y engañar otros), el narcisismo (el egoísmo y la autoobsesión), psicopatía (la falta de remordimiento y empatía), y el sadismo (el placer en el sufrimiento de los demás).

Buckels también estableció una relación para tres de esos cuatro rasgos (se excluía el narcisismo) con el tiempo total que un individuo gasta al día comentando en Internet.

En el estudio se identificó a los trolls de varias formas. La más simple fue preguntar a los participantes de una encuesta “cómo disfrutaron más” a la hora de comentar en sitios web: las opciones eran “debatir temas importantes para ti” / “conversar con otros” / “hacer nuevos amigos” / “trolear”, etc. Aquí podemos ver la incidencia de los cuatros rasgos de la Tétrada Oscura entre los trolls confesos.

Los investigadores también elaboraron una “Evaluación Global del Troleo en Internet” compuesta por 4 afirmaciones:

  1. He enviado gente a un “shock websites”* para reírme.
  2. Me gusta trolear a gente en los foros o comentarios de un sitio web.
  3. Disfruto saboteando a otros jugadores en juegos multijugador.
  4. Cuánto más bello y puro es algo, más satisfactorio es corromperlo.

Y es que hay gente capaz de contestar afirmativamente a cosas así. Obviamente, cuando lo hacen el resultado suele ser una alta correlación con el sadismo, aunque también con el maquiavelismo y la psicopatía.

Sin embargo, Pepe Cervera (periodista y paleontólogo) lanza un aviso en su blog sobre las conclusiones del estudio:

“El estudio unifica datos de dos análisis previos sobre un relativamente reducido número de casos (1.215 encuestas en total), y no está claro cómo se seleccionaron las muestras. El artículo está en prensa, lo que significa que todavía no se ha aceptado plenamente. Y la calificación de quién es y quién no es un trol será complicada, por decirlo suavemente. (…)  Por más que la lógica sugiera que los resultados no están lejos de la verdad, hay que mantener el escepticismo. O de lo contrario nos estaremos comportando como verdaderos troles.”

*Nota: ¿Recordáis el famoso vídeo del supuesto anuncio de un coche que desaparecía tras un árbol y de pronto aparecía en primer plano la cara de un zombie chillando? Pues por ahí van los tiros.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.