Entretenimiento

La moda del ‘modding’ en los juegos de código abierto

Escrito por Carlos Domínguez

Las propuestas de entretenimiento fundamentadas en código abierto y el uso del modding están marcando el camino de lo que podría ser el futuro de los videojuegos

Para los amantes de videojuegos mainstream, el código abierto no es algo habitual. El desarrollo de un juego de altas prestaciones requiere un esfuerzo inversor muy grande, y generalmente pocas son las productoras que se arriesgan a servir el resultado de años de trabajo de manera libre y sin restricciones, por lo que no suelen cumplir al 100% las famosas 4 libertades de Richard Stallman, dictadas para definir un programa como software libre:

  • La libertad de usar el programa, con cualquier propósito
  • La libertad de estudiar cómo funciona el programa y modificarlo, adaptándolo a tus necesidades
  • La libertad de distribuir copias del programa
  • La libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie

A pesar de ello, algunas de las propuestas de entretenimiento fundamentadas en código abierto marcan un camino de lo que podría ser el futuro de parte del mercado de los videojuegos. En los últimos años ya encontramos a la venta producciones de primer nivel desarrolladas con código abierto, con un rendimiento gráfico y jugabilidad que en nada desmerecen frente a los imponentes desarrollos de las productoras comerciales.

Es bien sabido, pero nunca está de más: la gran ventaja del código abierto es el mismo que sustenta a las comunidades wiki o a cualquier otra representación del conocimento compartido que consiste básicamente en la suma del trabajo de cientos, miles o decenas de miles de personas aplicados a la tarea de probar, personalizar y perfeccionar determinado programa informático que hace avanzar notablemente el desarrollo de un producto. Además, genera resultados siempre imprevistos por el desarrollador original; generalmente variaciones (a mejor) del programa madre.

Llevado al mundo de los videojuegos, el código abierto ha generado un sinfín de adaptaciones, mods (pieles, en español) e instrucciones añadidas (scripts) con resultados asombrosos. Así, quedan al alcance del usuario o de un programador los motores, software que soporta el desarrollo de un juego, y los mods o pieles, que se ocupan de la capa de diseño, el entorno gráfico y la ambientación. Ya solo queda tocar el código y cambiar escenarios, personajes, textos, ropajes…

Es el caso de Mount & Blade, un juego open source de estrategia militar, comercial y diplomática del que han nacido miles de mods desarrollados por terceros, y que la compañía turca que lo creó continúa comercializando. Cada cierto tiempo, saca al mercado una actualización o una nueva versión del motor, y miles de usuarios y programadores se lanzan a adornarlo con sus propios conceptos del juego, trozos de código para añadir nuevas funciones y hasta entornos completos.

Como mod, está a punto de salir Hispania 1200, ambientado en España en la Edad Media. Existe también Bello Civilis, todo un entramado político y militar ambientado en las guerras civiles de Roma, que está basado en el motor del exitoso Napoleonic Wars… que es a su vez una mejora oficial del original Mount & Blade.

Atrás quedo la fiebre, el pasado año, de un mod de usuario que reproducía fielmente el mundo de Game of Thrones con sus familias, ejércitos, castillos, ciudades, desiertos y montañas. Otro desarrolla solamente la parte comercial y diplomática del juego, dejando la opción estratégica militar para otros mods. Hay para todos los gustos. Y lo hacen los propios fans.

 

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Carlos Domínguez